950 personas han muerto en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra de fallecidos a 10.003. Esto supone el 20% de los muertos por coronavirus en todo el mundo. A esta demoledora realidad se suma que el número de nuevos contagios ha aumentado algo más de 8.000 en un día, superando los 110.000. Más de 26.000 pacientes ya se han curado.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

El responsable del centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, reconoce que no se puede explicar el elevado número de muertes respecto a otros países. Puede deberse a que se han registrado muchos focos en las residencias de mayores o porque otros países contabilizan de manera distinta.

Imagen: La Vanguardia

Simón, junto a la jefa del Centro de Emergencias, María José Sierra, aseguran que el pico ya ha pasado y que ahora se encuentra en los hospitales. Preocupa especialmente la situación en las UCIs y el riesgo de colapso en la segunda y tercera semana de abril. Las comunidades están ampliando camas como pueden, mientras se acelera también la compra de respiradores. También su fabricación. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha informado en el Congreso de los Diputados que en las “próximas horas fabricará 400 respiradores diarios”.

En cuanto a los test rápidos (el lunes llegaron de China un millón), Illa confirmó que son menos fiables que los PCR, especialmente al inicio del contagio (un 60% de fiabilidad) y más cuando el individuo lleva infectado una semana. Por ello, se seguirá con la fabricación de PCR y de sus kits, mientras esos test rápidos se utilizarán en los hospitales y residencias con el objetivo de detectar personas infectadas. Los test rápidos permitirán descongestionar los laboratorios.

Durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso, Illa ha resaltado algunos datos de la última semana que justifican la llegada al pico, como que el incremento de nuevos contagios es este jueves del 8 por ciento, frente al 18 por ciento de la semana anterior. Igualmente, ha celebrado que se ha reducido el aumento de ingresos en la UCI, que se fija en el 4 por ciento este jueves, frente al 16 por ciento de hace siete días.

Imagen: La Vanguardia

De la misma manera, ha resaltado que la crecida en número de muertes es ahora del 10,5 por ciento, frente al 19 por ciento que se experimentaba la semana pasada.

Por último, ha apuntado que hay un 18 por ciento más de curados al día, cinco puntos porcentuales más de media que hace siete días. “No hay ningún dato bueno con tantos fallecidos, pero la curva se ha estabilizado. Hemos alcanzado el primer objetivo de llegar al pico de la curva, estamos empezando la fase de ralentización”, ha proclamado el ministro, quien ha puntualizado no obstante que para acelerar la bajada de la curva hay que realizar “un esfuerzo más”.

“Aún quedan semanas duras pero entre todos lo estamos consiguiendo”, ha argumentado.