El Banco Mundial proyectó el domingo una contracción de 4,6% del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina durante este año, con un retroceso del 5% en el caso de Brasil, la mayor economía de la región, y enfatizó en la necesidad de respuestas urgentes ante el fuerte impacto de la pandemia de coronavirus.

Para 2021 y 2022, la entidad espera una recuperación moderada del 2,6% en la economía regional.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

En su informe “La economía en los tiempos del Covid-19”, el Banco Mundial hizo hincapié en que deben adoptarse políticas en “varios frentes” para apoyar a los más vulnerables y proteger los empleos, y también para evitar una crisis financiera en medio de las medidas de aislamiento social que se ha tomado para frenar las infecciones.

El Banco Mundial destacó que muchos países de la región enfrentan la crisis con un espacio fiscal limitado, con economías marcadas por mayores niveles de informalidad. También recordó que los países exportadores de materias primas sufrirán por la drástica caída de la demanda en el mundo.

“Muchas familias viven ‘mano a boca’ y no tienen los recursos para resistir los bloqueos y las cuarentenas necesarias para contener la propagación de la pandemia”, dijo la organización, señalando la necesidad de extender los programas de asistencia social.

Si bien el Banco Mundial espera un repunte tímido en Brasil para el 2021, con un avance de 1,5% del PIB, sus pronósticos para este año contrastan con el cálculo oficial del Gobierno, que prevé un crecimiento cero.