Las pianistas tienen un 50% más de riesgo que sus colegas masculinos de dolor en las manos, pues muchos teclados son a medida de ellos. Las conductoras tienen más posibilidades de lesión en un accidente, porque el coche no está diseñado para ellas. Desde el tamaño de un smartphone hasta los uniformes militares, el mundo está hecho por y para los hombres. Más allá de las consignas igualitarias, miles de efectos del machismo siguen por debajo del radar y repercuten en la salud, el acceso a la tecnología, la economía y otros aspectos.

La brecha de género es poliédrica y muchas veces nos pasa desapercibida, explica la periodista y activista inglesa Caroline Criado Perez en su libro La mujer invisible (Seix Barral), que repasa prolijamente la desigualdad cotidiana. Una de las primeras cosas que la sacudieron fue el lenguaje, pero lo que la movió a escribir su libro fue conocer la invisibilidad de la mujer en la medicina.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la brecha de género?

El Foro Económico Mundial mide las brechas de género desde 2006 y presenta los resultados en su informe anual sobre la brecha global de género.

El informe sobre la brecha global de género realiza un seguimiento de los avances hacia la eliminación de las brechas de género en diferentes países. Con el fin de que los resultados de este informe se conviertan en acciones concretas y avances a escala nacional, hemos desarrollado un modelo de aceleradores para cerrar la brecha de género en el ámbito de la colaboración público-privada.

Se han creado aceleradores en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, la República Dominicana, Panamá y Perú, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo.

En 2019, Egipto se convirtió en el primer país de Oriente Medio y África en crear un acelerador para cerrar la brecha de género. Aunque actualmente hay más mujeres que hombres matriculados en la universidad, las mujeres solo representan poco más de un tercio de los trabajadores profesionales y técnicos en Egipto. Asimismo, las mujeres trabajadoras tienen menos probabilidad de recibir el mismo salario que sus homólogos varones por un trabajo equivalente o de alcanzar puestos ejecutivos.

Francia es el primer país del G20 que ha puesto en marcha un acelerador para cerrar la brecha de género, lo que indica que las economías desarrolladas también están desempeñando un papel importante a la hora de introducir esta estrategia para eliminar la brecha de género.

En estos países, los directores generales de las empresas y los ministros del Gobierno han iniciado una colaboración a tres años vista para la elaboración de políticas que contribuyan a seguir reduciendo las brechas económicas de género. Dichas políticas incluyen la ampliación del periodo de baja por maternidad/paternidad, ayudas para el cuidado de los hijos y la eliminación de sesgos inconscientes en la contratación, la retención y la promoción profesional.

Si su empresa pertenece a uno de los países que aplican aceleradores para cerrar la brecha de género, puede hacerse miembro del grupo local.

Si usted representa a una empresa o un gobierno de un país donde actualmente no tengamos ningún acelerador para cerrar la brecha de género, puede ponerse en contacto con nosotros para estudiar la posibilidad de crear uno.

“Cardiología, donde se dio la voz de alarma en los años 90 porque más mujeres morían de infarto al tener síntomas no iguales a los hombres, es de las áreas donde más se ha avanzado; pero muchas guías de actuación clínica siguen sin abordar las diferencias de género en muchas áreas”, corrobora Carme Valls-Llobet, médica y pionera en España en subrayar los efectos negativos de esa invisibilidad en la salud.

A Criado también le inquieta mucho la desigualdad ante la inteligencia artificial: “Proyectamos el sesgo machista en el futuro –comenta la autora vía telefónica– y me preocupa si el machine learning puede amplificar el problema, porque si las máquinas mejoran a partir de la información con que se las programa, si se hace con un sesgo sexista, irán tomando decisiones sesgadas. Y además, sin que nos demos cuenta porque creemos que son neutras”. Ana M. González, socióloga, profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y presidenta de la Associació de Dones Investigadores i Tecnòlogues de Catalunya, aboga por que las empresas tecnológicas “se abran a más sensibilidades” y que incluyan a más mujeres. “Para que haya un reequilibrio, debe haber una cesión de poder por los hombres”, advierte.

Esta es una serie de ejemplos de sesgo masculino extraídos del libro de Criado y de otras fuentes:

GUERREROS... ¿O GUERRERAS? Siempre ha existido el paradigma del hombre guerrero. Durante cien años se dio por hecho que un esqueleto vikingo del siglo X era de hombre por estar enterrado con armas. En 2017 se probó que era de mujer, pero hay quien aún lo cuestiona. Igualmente, el 37% de los restos funerarios de guerreros escitas se ha probado que son femeninos. Ellas dieron pie al mito de las amazonas.

FIGURAS HISTÓRICAS. Criado se entretuvo en contar las estatuas en Londres y afirma que hay más Johns que plebeyas y que la reina Victoria disfraza una realidad: hay pocas mujeres que han pasado a la historia más allá de algunas reinas.

TRADUCCIONES MASCULINAS. En inglés, muchas palabras no diferencian el género, pero sistemáticamente los traductores las masculinizan.

MENOS SEGURIDAD AL VOLANTE. Las conductoras tienen un riesgo un 47% mayor que los hombres de sufrir lesiones graves en caso de accidente porque conducen “mal colocadas”, más tiradas para adelante para ver bien o llegar bien a los pedales, según estudió la Universidad de Virginia. Hasta el 2011 en EE.UU. no se usaron maniquíes de mujer en las pruebas de seguridad de vehículos. Aún ahora en muchos lugares no se usan o sólo para el asiento de copiloto.

MIEDO EN LA CALLE. Un 62% de mujeres expresa temor a andar por un aparcamiento público de varias plantas; entre los hombres lo hace un 31%, reveló un estudio británico. El 59% de ellas expresa temor a ir andando a casa desde la estación o parada del bus, frente al 25% de ellos.

ACOSO EN EL TRANSPORTE. Un 90% de mujeres, en un estudio en Francia en 2016, dijo haber sufrido alguna vez acoso sexual en el transporte público.

TERMOSTATO PARA HOMBRES. El estándar de la temperatura de una oficina se midió en los años 60 a partir de la tasa metabólica de un hombre en reposo de 40 años y 70 kilos; más adecuada para las mujeres serían unos 5ºC más.

CONTADORES DE CALORÍAS. Muchos aparatos de gimnasio y contadores de calorías se ajustaron a un cuerpo de 70 kilos (talla media de hombre). Para contar bien el gasto energético, hay que asegurarse de que discriminan según sexo, peso y talla.

TELE INFANTIL. Un estudio del 2007 en EE.UU. sobre 25.439 personajes de la televisión infantil mostró que sólo eran femeninos el 13% de los que no eran humanos y el 32% de los humanos.

Imagen: La Vanguardia
Imagen: La Vanguardia

DEPORTE MÁS POBRE. Los hombres copan las asociaciones deportivas amateurs y sus subvenciones. Algunas ni tienen equipos femeninos. Las deportistas ganan siempre menos dinero que sus colegas hombres. El fútbol femenino español consiguió hace poco su primer convenio colectivo, que fija un sueldo (mínimo, se entiende) bruto anual para una jugadora a tiempo completo de 16.000 euros.

MENOS BOLSILLOS PARA ELLAS. La ropa femenina tiene menos bolsillos o más pequeños que la masculina (por eso llevan bolso). Algunos sensores que avisan de caídas de ancianos no funcionan bien para las mujeres porque, como no caben en el bolsillo, los llevan en el bolso y no detectan bien la caída.

UNIFORMES SOLO PARA ELLOS. Hasta el 2011, 35 años después de la entrada de la mujer en el ejército de EE.UU., no se diseñaron uniformes de combate pensando en el cuerpo femenino (más anchos o elásticos en el pecho, trasero y caderas, más cortos de pierna, con los refuerzos de codos y rodillas en su sitio, la bragueta más grande). En España, el Reino Unido y otros países, mujeres policía han denunciado que los chalecos antibalas no están pensados para torsos femeninos.

Imagen: La Vanguardia
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¿EL ESPACIO NO ES PARA MUJERES? La NASA, en marzo del 2019, tuvo que posponer (hasta octubre) el primer paseo espacial en la Estación Espacial Internacional realizado sólo por mujeres debido a que debían hacerlo dos tripulantes y sólo tenían un traje adecuado.

3D. Cuando se lanzaron las gafas de realidad virtual, muchas no ajustaban bien a la cabeza y ojos de las mujeres. Además, se ha visto que ellas se marean más al usar el 3D. Algunos investigadores lo han relacionado con que hombres y mujeres perciben de manera distinta la impresión de profundidad espacial.

SIRI Y EL SEXISMO. Cuando se creó el asistente de Apple Siri era capaz de dar la dirección de un prostíbulo o decir dónde comprar Viagra, pero se quedaba en blanco cuando le preguntaban por una clínica de interrupción del embarazo. Lo mismo cuando una usuaria le decía: “Siri, he sido violada”, aunque sí reaccionaba cuando se le decía “tengo un infarto”. Por cierto que todas las asistentes informáticas tienen nombre femenino y se ha cuestionado si es por la voz armoniosa o por la reminiscencia de un servicio doméstico eminentemente ­femenino.

Imagen: La Vanguardia
Imagen: La Vanguardia

RECONOCIMIENTO DE VOZ... MASCULINA. Criado cuenta que en 1990, BMW lanzó su serie 5 con un GPS de voz femenina; recibió muchas quejas de conductores. Otros GPS pioneros no respondían bien a la configuración por una voz femenina porque el software de reconocimiento de voz se había probado sólo con hombres.

...Y TAMBIÉN EL RECONOCIMIENTO FACIAL. En un estudio de 2016, el reconocimiento facial de Google, pese a ser de los mejores, mostró un 70% más de probabilidades de precisión en reconocer a un hombre que a una mujer. En los últimos años, las empresas han entrenado sus programas para reconocer mejor las caras femeninas.

SILICON VALLEY. Pese a la modernidad de las empresas de Silicon Valley, sólo son mujeres en torno al 25% de sus empleados y el 11% de los directivos.

TECNÓLOGAS. El grupo de investigación de González en la UAB entrevistó a profesoras jóvenes del ámbito tecnológico y dijeron que no se habían sentido discriminadas durante la carrera, pero al profundizar explicaron que ya iban preparadas, que lasestudiantes hacían piña… “Eso, ¿en qué otra carrera pasa?”, cuestiona González.

CIENTÍFICAS. Menos del 30% de los investigadores en el mundo son mujeres, según las Naciones Unidas. En los años 60, cuando se pedía a un niño que dibujara a un científico, sólo el 1% dibujaba una figura femenina, ahora lo hace el 28%, el 53% entre las niñas.

AUTOESTIMA.Un estudio en EE.UU. indicó que tantas niñas como niños de cinco años se consideran “realmente inteligentes”. A partir de los seis, las niñas son menos.

RELEVANTES EN LA MÚSICA. Una alumna británica de música hizo notar en 2015 que de 63 piezas a estudio durante el curso, ninguna era obra de una mujer. A pocas compositoras se les da relevancia pese a que la Internacional Encyclopedia of Women Composer reconoce a más de 5.000. En los años 70, la Filarmónica de Nueva York inició audiciones de contratación a ciegas y eso llevó a que la mitad de los contratados fueran mujeres.

PIANOS PARA HOMBRES. Muchos instrumentos musicales están diseñados para manos masculinas (más grandes) y es una desventaja para las intérpretes. Estudios de los años 80 y 90 entre instrumentistas en EE.UU. y Australia observaron que las músicas sufren más lesiones de trabajo; las que más, las teclistas: tienen un 50% más de riesgo que sus colegas hombres de sufrir dolor y lesiones (como el síndrome del túnel carpiano).

UNA CUARTA PARTE DE LOS POLÍTICOS. Las mujeres sólo eran el 23,5% de los parlamentarios del mundo en el 2017.

CASAS SIN COCINA. Tras el terremoto en Gujarat (India) en el 2001, o en Sri Lanka tras el mortal tsunami del 2004, a muchas familias damnificadas les construyeron casas nuevas... sin cocina.

MENOS FUERZA. La mujer tiene menos fuerza en el torso que el hombre (un 5% menos de media), por eso tiene más dificultades para según que trabajos, como la construcción: llevar un simple saco de cemento (25 kg) les supone mayor esfuerzo.

ESTUDIOS ECONÓMICOS. Se estudian siempre sectores económicos como minería, construcción, gran industria... pero no aquellos en que la ocupación es básicamente femenina, como salones de belleza o fábricas de componentes plásticos o de alimentación.

ÁREAS RESIDENCIALES... PARA EL HOMBRE. Estos barrios se proyectaron desde la óptica del hombre que trabaja y tiene su refugio en casa, pero suponen un problema logístico para las mujeres, habitualmente encargadas de llevar a los hijos al colegio, al médico o a actividades, de las compras... En EE.UU. se vio que tuvieron un impacto reductor en la incorporación laboral de la mujer.

MUJERES SIN TECHO. En el Reino Unido, los centros de acogida de personas sin techo pueden solicitar a la sanidad pública preservativos gratis, pero no compresas o tampones. En el 2016, Nueva York fue la primera ciudad de EE.UU. en suministrar gratuitamente a centros de sintecho, correccionales y escuelas públicas estos productos de higiene femenina.

SALARIO MÁS BAJO. Las trabajadoras de la Unión Europea ganan de media un 16,2% menos que los hombres (tienen empleos más precarios, trabajan más a tiempo parcial...). En España, según un estudio de UGT, los 7,5 millones de mujeres asalariadas cobran un 22% menos que los hombres: el salario medio de ellos es de 26.391 €/año, el de ellas, de 20.607.

TRABAJO DOMÉSTICO. Mayoritariamente a cargo de mujeres, no se incluyó en el PIB (por la dificultad de cuantificarlo), pero se estima que podría suponer el 50% del PIB en los países ricos y el 80% en los pobres.

FUERZA LABORAL. A menudo, cuando se habla de trabajadores se piensa sólo en hombres. Entre 1970 y el 2009 casi 38 millones de mujeres se incorporaron al mercado laboral en EE.UU. La consultora McKinsey calculó que si no lo hubieran hecho, el PIB del país sería un 25% ­menor.

TRABAJO NO REMUNERADO. El 75% del trabajo no remunerado en el mundo lo hacen mujeres.

Las mujeres trabajan más horas: fuera de casa y en casa KIM MANRESAAMPLIAR

SALUD AMBIENTAL. Carme Valls publicó en 2006 Mujeres invisibles (ahora lo reedita actualizado Capitán Swing) y sigue estudiando la salud de la mujer en el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS). Apunta que la contaminación ambiental y de aguas por los microplásticos tiene más incidencia en las mujeres:“Somos bioacumuladores químicos al tener más células grasas; la mayoría de disolventes y productos tóxicos ambientales se acumulan en esas células”.

EFICACIA DISTINTA DE LOS FÁRMACOS. Hay estudios que indican que antipsicóticos, antihistamínicos o antibióticos tienen un impacto distinto según el ciclo menstrual, pero no se tiene en cuenta en los ensayos de fármacos. Los hipertensivos tampoco serían tan eficaces en mujeres como en hombres, o la aspirina no funciona igual de bien para prevenir un infarto.

ENSAYOS CLÍNICOS. Más de la mitad (55%) de los adultos con el virus del sida (VIH) en los países en desarrollo son mujeres. Pero en los estudios en EE.UU. sobre antirretrovirales, sólo son mujeres un 19,2% de los participantes.

Las mujeres son más sensibles a los productos tóxicos ambientales y a su daño en la salud