España ha mejorado en cuatro puntos que se han traducido en un ascenso de once posiciones en la clasificación del 'Índice de Percepción de la Corrupción (IPC)' de Transparencia Internacional. Así, en esta edición, el país ha obtenido 62 de 100 puntos en una escala en la que cuantos más puntos se obtengan más honesta es la gestión de las administraciones públicas. Esta marca le ha situado en el puesto número 30 entre los Estados menos corruptos, frente al 41 de 2018. Esta ha sido su mejor puntuación desde el año 2012, en el que obtuvo 65 puntos.

A pesar de la mejoría, este año todavía existen casi tres decenas de países con una gestión pública más ejemplar que la española, entre los que se encuentran los latinoamericanos Uruguay (en el puesto 21 con 71 puntos) y Chile (en la posición 26 con 67 puntos).

En esta edición, los Estados mejor clasificados en el análisis han sido Dinamarca y Nueva Zelanda, ambos en primera posición con 87 puntos, y Suecia, en tercera con 86 puntos. En cambio, los peores fueron Somalia, que fue el más corrupto con solo 9 puntos sobre 100, y Sudán del Sur, con 12 puntos.