El ingeniero Inty Gronneberg ha desarrollado un nuevo sistema capaz de redireccionar el plástico hacia las orillas de ríos y océanos mediante sistemas de flotación con geometría especial.

¿Cuál es el problema del plástico en el medioambiente? ¿Qué consecuencias tiene en la destrucción de nuestro ecosistema y biodiversidad? De acuerdo con los últimos informes de las Naciones Unidas, la acumulación de plástico no biodegradable es uno de los principales problemas de la crisis climática y medioambiental que estamos sufriendo en la actualidad.

Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico a nivel mundial y, anualmente, 500.000 millones de bolsas de este material. ¿El resultado? Cerca de 13 millones de toneladas de plástico son vertidas cada año en los océanos, afectando directamente a la biodiversidad marina y a nuestra salud. Sin embargo, y a pesar de que el planeta Tierra parece haber alcanzado sus límites, la producción de plástico sigue sin reducirse.

¿Consecuencias? Vertederos inmensos e islas de basura flotantes. Necesitamos repensar la forma en la que producimos, qué producimos y dónde se destina. De lo contrario, si la tendencia del uso de plástico continúa, en 2050 habrá, aproximadamente, 12.000 millones de toneladas de estos residuos en la naturaleza.

En ocasiones se han desarrollado soluciones tecnológicas, como aliadas frente al cambio climático, para tratar de disminuir sus efectos. Este es el caso del nuevo sistema ‘Azure’ desarrollado por Inty Gronneberg, ingeniero premiado por el MIT por este proyecto. ¿En qué consiste está innovación?

Imagen: Países con prohibiciones de bolsas de plástico- Reuters

Este sistema direcciona el plástico hacia las orillas

Ante el desafío medioambiental global del plástico, Gronneberg destacaba en una entrevista a BBC Mundo lo siguiente: «Somos capaces de enviar tecnología a Marte, de tratar de poner una máquina en un cometa, ¿por qué no podemos enfrentar esto?». Sin duda, una pregunta sencilla pero compleja de resolver. El gran problema con este material es la capacidad para poder reciclarlo, pues es casi inexistente.

Entre el 70 y el 90% de los plásticos que consumimos terminan, irremediablemente, en ríos y posteriormente en los océanos. La tecnología creada por este ingeniero bautizada como ‘Azure’ trata de impedir la llegada de estos materiales a los océanos mediante sistemas de flotación con geometría especial. Estos sistemas no sólo retienen el plástico, como hacen los actuales, sino que también lo redireccionan a las orillas de ríos y océanos.

El primer destino en probar esta tecnología será Ecuador, concretamente, en dos ríos de este país. Las Islas Galápagos será el primer ecosistema en utilizar el sistema ‘Azure’con el propósito de reducir el plástico que llega a estas islas. Además, el ingeniero también ha diseñado unas turbinas que pueden almacenar hasta 80 toneladas al día de basura de plástico.

Esta puede ser una oportunidad para tratar de revertir, o mitigar, los efectos del daño a nuestra propia sostenibilidad. Todos debemos ser responsables de cuidar nuestro medioambiente, pues, al fin y al cabo, constituye la base de la vida.