“El comercio neto bilateral entre los países miembro del Acuerdo de Schengen aumenta 0,09 % cada año. Además, el aumento neto de la inmigración entre dos países del Acuerdo de Schengen tiene un impacto estadísticamente significativo: un aumento de 1 % en la inmigración se asocia con un aumento de 0,09 % en las importaciones”.

¿Esto significa que un país que tiene un aumento de 1 % en la inmigración experimenta un aumento del nivel de importaciones? Eso parece un poco raro, porque el artículo cita las ventajas del movimiento libre entre países y no imaginaría que el aumento de las importaciones fuera una de ellas.

Además, resulta sospechoso que un número tan exacto como 0,09 % sea el mismo para dos cosas distintas.

Dato curioso: los africanos representan más de 12 por ciento de la población mundial pero menos de 3 por ciento de los pasajeros.

Uno de los principales motivos de ello son las restricciones de visado dentro de la región. De acuerdo con el Índice de Apertura de Visas de África, los africanos necesitan visas, en promedio, para entrar a 55 por ciento de los estados del continente.

La Unión Africana (UA) ha intentado abordar la cuestión de la libre circulación durante los últimos 30 años y también presentó en 2016 un nuevo pasaporte africano que pretende distribuir entre todos los ciudadanos antes de 2020.

Aunque cada vez más países son más liberales, el sueño de una África sin visas todavía es solo un sueño para los emprendedores, médicos, trabajadores humanitarios, profesores universitarios y familias divididas.

¿Por qué necesitamos una África sin visas (#VisaFreeAfrica)?

Imaginen vivir en Portugal y necesitar una visa para viajar a España o Alemania, sea por vacaciones o por negocios. Para los africanos, viajar dentro del continente es sinónimo de trámites de visado lentos, engorrosos y costosos.

Algunas de las visas tienen un plazo de vigencia de solo un mes, lo cual dificulta las visitas reiteradas. De hecho, viajar a ciertos países africanos es más fácil para quienes no son africanos. Por ejemplo, los canadienses y estadounidenses pueden obtener visas en el lugar en 35 por ciento de los países africanos y viajar sin visas a 20 por ciento los países del continente.

De acuerdo con el Banco Mundial, el comercio dentro de África es más costoso que el comercio en cualquier otra región del mundo. De acuerdo con el informe, una cadena de supermercados africana gasta 20 000 dólares por semana para obtener permisos de importación en tan solo un país.

Los beneficios de eliminar las restricciones

Mejorar la movilidad tiene múltiples ventajas. Esto quedó demostrado no solo con el Acuerdo de Schengen y el Consejo de Cooperación del Golfo, sino también por los países que han relajado las restricciones de visado.

La visa de Schengen, combinada con buen transporte por aire, tren y carretera, ha convertido a Europa en el principal destino para los turistas del mundo. En 2014, casi 1,7 millones de residentes europeos trabajaron en otro país miembro del Acuerdo de Schengen y aproximadamente 3,5 millones de personas cruzaron las fronteras dentro de la zona del Acuerdo cada día. Ese año, también se registraron en la zona del Acuerdo 24 millones de viajes de negocios y 57 millones de movimientos de bienes entre países. El comercio neto bilateral entre los países miembro del Acuerdo de Schengen ha aumentado 0,09 % cada año. Además, el aumento neto de la inmigración entre dos países del Acuerdo de Schengen tiene un impacto estadísticamente significativo; un aumento de 1 % en la inmigración se asocia con un aumento de 0,09 % en las importaciones.

El Consejo de Cooperación del Golfo todavía es un excelente ejemplo de lo que puede lograr una región unificada.

En África, las Seychelles es uno de los pocos países que no requieren absolutamente ninguna visa. Después de adoptar la política, el turismo internacional al país aumentó a un ritmo promedio de 7 % anual entre 2009 y 2014. Cuando Ruanda eliminó los permisos de trabajo para los ciudadanos del Este de África, el comercio del país con Kenia y Uganda aumentó al menos 50 %.

La integración de África: un trabajo en curso

15 países africanos, que incluyen Seychelles, Mali, Uganda, Cabo Verde, Togo, Guinea-Bisáu, Mauritania, Mozambique, Mauricio, Ruanda, Burundi, Comoros, Madagascar, Somalía y Benín ofrecen acceso liberal a todos los ciudadanos africanos.

Ruanda, un gran defensor de una África sin visas, otorga a los ciudadanos africanos una visa al llegar al país. Gracias a ello, las visitas turísticas al país aumentaron 24 % y el comercio con otros países africanos aumentó 50 %. Desde la implementación de esta política, el comercio con la República Democrática del Congo, en particular, aumentó 73 %.

El turismo representa el 10 % de todo el empleo a nivel mundial. La eliminación o relajación de las visas apuntala el sector turístico del continente y puede crear muchos más empleos calificados. El Informe de observación del turismo africano del Banco Africano de Desarrollo también observa que la liberalización de las visas podría aumentar el turismo entre 5 y 25 %. El aumento del turismo dará lugar a nuevas oportunidades comerciales en transporte, hotelería, comercio minorista y gastronomía. Para el 60 por ciento de los jóvenes africanos que actualmente están desempleados, esto representa un nuevo mercado laboral, que también evita la fuga de cerebros a largo plazo.

Nuevas start-ups pueden impulsar avances tecnológicos, mientras que la mezcla de mentes talentosas promoverá la innovación. La retención de recursos humanos y la facilidad general para hacer negocios hará al continente más atractivo para los inversores extranjeros. La eliminación de las restricciones de visado también podría aumentar la cantidad de viajes médicos y educativos entre países.

Aunque una África sin visas podría presentar algunos riesgos de seguridad, no existe evidencia empírica que respalde esta hipótesis. En cualquier caso, está claro que las ventajas —más turismo, creación de empleos y crecimiento económico en general— superan las desventajas.

Líderes como el presidente Paul Kagame y organizaciones tales como el Banco Africano de Desarrollo han manifestado pleno apoyo de la iniciativa. NAS, una empresa privada que hace negocios en África, ha hecho su parte al asociarse exclusivamente con los Kigali Shapers para apoyar África sin visas (#VisaFreeAfrica), una campaña a nivel mundial para facilitar la movilidad en África.

Es crucial para los africanos ser capaces de moverse libremente dentro del continente, y una África sin visas no debería estar lejos.