Desde el año 2015, cuando las Naciones Unidas establecieron un conjunto de metas y objetivos comunes para lograr el desarrollo sostenible en todo el mundo, la comunidad de desarrollo ha estado trabajando. La ambición de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es alta, y el desafío es enorme. Más aún, nos enfrentamos a un objetivo en movimiento. En especial, la Cuarta Revolución Industrial, impulsada por los rápidos avances tecnológicos, tiene el poder de cambiar todo. Y si bien no cabe duda de que habrá un nuevo crecimiento, beneficios y nuevas oportunidades, las repercusiones en los sectores más pobres del mundo podrían ser desastrosas. Los objetivos ya exigentes que nos hemos fijado serán aún más difíciles de lograr.

La necesidad de alianzas entre sectores

Aún no sabemos cómo será la evolución de los acontecimientos, pero algo es seguro: la escala, el alcance y la complejidad de la transformación económica y social que se producirá serán tales que ningún sector — gubernamental, empresarial, de la sociedad civil o el ámbito académico— podrá manejar la transformación por sí solo. Si queremos superar los desafíos, serán necesarias algunas alianzas que reúnan a diferentes sectores.

Las organizaciones de la sociedad civil, con su capacidad para aumentar la responsabilidad y promover la participación, pueden desempeñar un papel fundamental de colaboración tanto con los gobiernos como con las empresas. Al compartir información, recursos, actividades y capacidades, podemos conseguir cosas juntos que jamás podríamos lograr solos. En Plan International, ya nos estamos ocupando al convocar alianzas estratégicas con empresas como Accenture, y nuestra prioridad actual es fortalecer la posición de las niñas en los países más pobres.

Existe una motivación directa para que las empresas se involucren. Estudios han demostrado que invertir en las niñas y la igualdad de género puede tener efectos directos en el crecimiento económico. Por ejemplo, el Banco Mundial llegó a la conclusión de que invertir en las niñas para cerrar la brecha educativa con los niños podría derivar en aumentos de los ingresos de por vida equivalentes a un aumento en los índices de crecimiento anual del PIB de alrededor del 1,5 %.

No solo Responsabilidad Social Corporativa

Este tipo de asociación entre sectores es fundamental para lograr la escala y el efecto sostenido que necesitamos ver. Estas asociaciones pueden impulsar formas de trabajo innovadoras, conocimientos movilizadores y recursos difíciles de alcanzar, y crear responsabilidad compartida en un mundo cada vez más complejo. Tenemos una oportunidad real de desarrollar nuevos enfoques de la asociación que trascienden la filantropía, hacia la generación de valores compartidos. Cada sector tiene un papel importante que desempeñar, pero una transformación real solo es posible mediante la colaboración.

La construcción de modelos de asociación duraderos, flexibles y transformadores que creen un valor compartido será clave. La rápida transformación anunciada por la Cuarta Revolución Industrial afectará la vida económica, social, ambiental, cultural y política de una manera más amplia, y exigirá nuevas formas de trabajar juntos. Hasta ahora, las fronteras tradicionales entre los sectores se han esfumado; los gobiernos tienen una participación menos directa, y las empresas y la sociedad civil una función de gestión más amplia. En el contexto de inestabilidad mundial y transformación económica, cada sector tiene nuevas oportunidades y nuevas responsabilidades, y cada vez más, un conjunto de intereses comunes para lograr el tipo de mundo previsto en los Objetivos Mundiales de las Naciones Unidas, especialmente en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 17, que consiste en crear asociaciones para los Objetivos.

Creación de valor compartido en África Oriental

En Plan International, ya estamos trabajando en estrecha colaboración con Accenture y otras entidades para sentar las bases de un cambio social y económico transformador. Los países en desarrollo afrontan grandes desafíos, como el desempleo de la juventud: hasta dos tercios de los jóvenes de entre 15 y 24 años de edad están desempleados o en situación de trabajo irregular. Es probable que el impacto del cambio económico mundial agrave el problema y la alta tasa de desempleo entre los jóvenes puede ser una posible fuente de inestabilidad social y política. Para Plan International esto también es una oportunidad. Si las naciones y las instituciones pueden aprovechar el formidable poder e ingenio de los jóvenes, pueden ser parte de la solución a uno de los problemas más apremiantes del mundo.

Por ejemplo, en Uganda Accenture Development Partnerships y Plan International crearon la iniciativa “Un futuro de trabajo” para apoyar el empoderamiento económico de los jóvenes mediante una colaboración innovadora de todos los sectores. Nuestro trabajo conjunto es parte de la iniciativa emblemática de ciudadanía corporativa de la compañía, “Skills to Succeed”, que promueve oportunidades de empleo y emprendimiento para personas de todo el mundo, aprovechando la tecnología para generar un impacto a escala.

El modelo de valor compartido de la iniciativa “Un futuro de trabajo”

Gracias a la financiación y el apoyo técnico de la Agencia Sueca de Cooperación para el Desarrollo Internacional, se ha creado una extensa asociación —que incluye una serie de empresas locales— para cambiar la vida de los jóvenes de las zonas rurales del este de Uganda; les ofrece acceso a servicios financieros, formación en habilidades necesarias y los conecta con oportunidades de trabajo.

El sector privado ha sido sumamente importante en cada etapa, desde el diseño del programa hasta la entrega de capacitación. Gracias al alcance y el acceso de base de Plan International, el enfoque basado en los derechos, las relaciones de confianza a nivel comunitario, la experiencia técnica y las redes locales, así como las contribuciones de otros socios, los resultados han sido extraordinarios, y más de 12 000 jóvenes ya se han beneficiado con el programa. Los jóvenes participantes han incrementado sus ingresos mensuales promedio en un 621 % y sus ahorros en un 631 %.

Cómo trabajan juntos los socios y otros elementos de “Un futuro de trabajo”

Al trabajar con empresas como Accenture, estamos ampliando el modelo para brindar habilidades y empleos a 100 000 jóvenes en cuatro países africanos:
Uganda, Zambia, Tanzania y Egipto. El éxito se debe al modo de asociación colaborativa, que reúne a una combinación de socios estratégicos de diferentes sectores a nivel mundial y local, pero también conserva la agilidad para adaptarse al contexto local y encontrar una manera de trabajo que genere verdaderos cambios e impactos sostenibles, y valor para todos.

Profundizar las alianzas en un mundo incierto

Desde el principio, unos de los objetivos principales de “Un futuro de trabajo” fue la colaboración (trabajar juntos), mucho más que simplemente aprovechar mutuamente los recursos y las capacidades de otros. La iniciativa es un modelo para el tipo de asociaciones que considero que serán cada vez más importantes en los próximos años. A medida que las fronteras entre los sectores se esfuman, las interrelaciones se intensifican y las dificultades aumentan; los sectores deben mejorar su capacidad de encontrar puntos en común. Es necesario que los distintos sectores estén dispuestos a trabajar juntos, no tengan miedo de arriesgarse para encontrar nuevas formas de colaboración, y para garantizar que las lecciones de estos modelos de asociación —buenas y malas— se compartan ampliamente.

Como hemos visto en nuestra asociación con Accenture, aprendemos más el uno sobre el otro a lo largo del tiempo. Encontramos nuevas oportunidades para trabajar juntos y generar soluciones nuevas. Al tiempo que 3000 líderes mundiales se reunían el mes pasado en Davos para reflexionar sobre la manera en que podemos crear juntos un liderazgo responsable y receptivo en un mundo cambiante, también pudimos compartir algunos de estos nuevos modelos de asociación que impulsamos. Compartimos nuestras perspectivas sobre la dinámica cambiante entre los sectores y mostramos cómo podemos trabajar juntos para transformar la vida de 100 millones de niñas, nuestra nueva ambición. Los tiempos son inciertos, los desafíos enormes, pero esta es una tarea que no podemos eludir.