Hoy en día hay 244 millones de personas viven en un país distinto al de origen, según las cifras de migración de las Naciones Unidas.

Muchas de estas personas viajaron al extranjero para encontrar trabajo, dejando sus familias atrás. Para una gran cantidad de familias, el dinero que sus familiares envían al hogar, conocido como remesas, es la principal fuente de ingreso. El gráfico debajo muestra el crecimiento de las remesas entre 1990 y 2015.

Image: World Bank

Las remesas en 2015 sumaron un total estimado de $582 mil millones, según las cifras del Banco Mundial. El Pew Research Center ha utilizado las mismas cifras para crear un mapa interactivo que registre los grandes montos de dinero que circulan entre los países desarrollados y en desarrollado.

Trazo de las remesas

Estados Unidos es el hogar del 19% de los emigrantes del mundo. Enviaron $133,5 mil millones en remesas en 2015.

Los mayores destinatarios son: México, $24,3 mil millones; China, $16,2 mil millones; e India, $10 mil millones.

Alemania cuenta con la segunda mayor cantidad de emigrantes. En 2015 los emigrantes enviaron a sus hogares $22,8 mil millones desde Alemania, especialmente a los países vecinos de Europa.

Los mayores destinatarios son: Polonia, $2,1 mil millones; Francia, $1,9 mil millones; e Italia, $1,3 mil millones.

Arabia Saudita recibe a emigrantes de distintas procedencias. Miles de trabajadores altamente formados de naciones occidentales trabajan en el sector energético. Una cantidad mucho mayor de emigrantes del mundo en desarrollo trabajan en empleos domésticos de remuneración escasa y en la industria de la construcción. Entre ellos, enviaron a sus hogares $45,7 mil millones en 2015.

Los mayores destinatarios son: Líbano, $1,4 mil millones; Birmania, $954 mil millones; y Siria, $474 mil millones.

Reducción de la pobreza para impulsar las economías

Las remesas tienen un gran impacto en los países que las reciben. Las cifras del Banco Mundial muestran que en 2015 las remesas a Egipto eran cuatro veces mayor que los ingresos del canal de Suez. En Nepal conforman casi un tercio del PBI total.

Gran parte del dinero que los emigrantes envían a sus hogares se gasta en alimentos y necesidades domésticas inmediatas. Pero hay evidencia para demostrar que muchos destinatarios utilizan el dinero para garantizar un futuro más seguro y saludable para sus familias.

El futuro de las remesas

El actual movimiento masivo de la gente es uno de los desafíos más determinantes que enfrentan los líderes mundiales. Las Naciones Unidas actualmente elaboran un plan a largo plazo para garantizar que las remesas que estos emigrantes envían a sus hogares, en el futuro tengan un beneficio máximo para sus familias. Según la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, las Naciones Unidas piden que se reduzcan los costos de transacción de las remesas.