En este contexto, y contando con la referencia inestimable de las experiencias y avances del modelo Smart City, surge la necesidad de crear e implementar un nuevo concepto de territorio turístico.

Un destino turístico inteligente (ó Smart Destination) es un espacio turístico innovador, accesibles para todos, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia que garantiza el desarrollo sostenible del territorio, facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino y la calidad de vida de los residentes.

De esta definición nos gustaría destacar el compromiso del destino con los factores medioambientales, culturales y socioeconómicos de su hábitat.

Así en el mencionado desarrollo sostenible, la gestión eficiente de los recursos de una ciudad inteligente ha de satisfacer las necesidades económicas, laborales, sociales y estéticas de sus residentes, así como respetar la integridad cultural, el medio ambiente y la diversidad biológica del territorio.

Solo así podremos hablar un desarrollo que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente

Acudiendo a la definición de la Organización Mundial del Turismo (OMT) para el turismo sostenible, se dice que es aquél que satisface las necesidades presentes de las regiones y los turistas, protegiendo y mejorando las oportunidades del futuro.

Además, ha de estar enfocado hacia la gestión de recursos para satisfacer las necesidades económicas, sociales y estéticas, respetar la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de apoyo a la vida.

Por tanto, el modelo del desarrollo sostenible descansa en garantizar el equilibrio entre el crecimiento económico (que no siempre significa un crecimiento continuo sostenido, sino también, por ejemplo, la capacidad de carga de los territorios), la preservación del medio ambiente y la socioculturalpara labrar un futuro fundamentado en una actividad turística más justa, diversa y respetuosa con el territorio y sus habitantes.

En el caso de los destinos turísticos, para lograr ese equilibrio, sus gestores y grupos de interés (stakeholders) han de tomar una serie de medidas en los planos energético, medioambiental, cultural y económico con el objetivo de incrementar la calidad de vida de la población local, mejorar la experiencia del visitante y proteger el medio ambiente.

De esta manera, es preciso comenzar a analizar la sostenibilidad desde diferentes ópticas: la del empresario local, que requiere modelos de negocio sostenibles económicamente; la cultural, que precisa crear nuevas estrategias que faciliten la inmersión del visitante tanto en las tradiciones como en la historia de cada región sin afectarlas negativamente; y la social, la del residente, que si no percibe que el turismo le beneficia, invariablemente se posicionará en contra.

Por otro lado, una vez más, la incorporación de las TIC a la gestión sostenible del territorio turístico, especialmente complicada por factores como la estacionalidad, que mueve la balanza de la población y de los servicios a un ritmo difícil de calibrar puede ser la solución.

En este sentido, hay que considerar el poder de control que ofrecenherramientas TIC como la sensorización, las redes WiFi y la gestión del Big Dataa la hora de procesar grandes volúmenes de datos y de captar información estratégica de lo que ocurre en el territorio.

Con estas premisas, a continuación esbozamos desarrollos tecnológicos aplicados al desarrollo sostenible, ya que una gestión ambiental inteligente requiere de una importante dimensión tecnológica para lograr la eficiencia energética, la gestión sostenible de los recursos hídricos y del tratamiento de residuos, principalmente.

Entre los desarrollos recomendables para lograrlo, podemos citar los siguientes:

  • Proyectos piloto degeneración de electricidad a través de energías renovables, como pueden ser la hidráulica, la eólica, la biomasa y la solar.
  • Ahorro energético en el alumbradopúblico mediante el uso de tecnología LED.
  • Sensores y regulación del alumbradoen función de las condiciones de luminosidad.
  • Tensiómetros de medida de la humedad de la tierraen parques y jardines para efectuar un riego ecointeligente en función de las condiciones del suelo.
  • Gestión ecoeficiente de la recogida y el tratamiento de residuos.Medición de parámetros ambientales: calidad de aguas, polución del aire, contaminación acústica…
  • Generación de energía cinética en carreteras y aceras para semáforos, alumbrado público y señalización.

Como vemos, las oportunidades que emergen alrededor del concepto de Destino Turístico Inteligente (DTI) no solo surgen en España, pionera en la implementación de este tipo de destinos y living lab de su desarrollo, sino también fuera de nuestras fronteras.

La metodología y los procesos marcados por la norma, el know-how de esta transformación tanto en destinos maduros como emergentes, así como toda lassoluciones, servicios y tecnologías aplicadas a estos desarrollos podrán ser exportadas a todos los rincones del mundo que deseen dar el paso de convertirse en destinos turísticos inteligentes, algo que ya se está haciendo en países latinoamericanos como México, Colombia o Perú.