Los bosques antiguos almacenan cantidades excepcionales de carbono; protegerlos de cualquier daño es una prioridad. Los científicos han descubierto que los árboles viejos toleran mejor la sequía que los más jóvenes y podrían servir de amortiguador frente al cambio climático.
Los investigadores estudiaron 22.000 árboles del dosel superior de todo el mundo. Analizaron los datos de los anillos de los árboles para ver cómo habían afectado las sequías a su crecimiento. Otros estudios han demostrado que los bosques antiguos son hábitats irremplazables para la biodiversidad. Mira el video para saber más sobre la importancia de los bosques antiguos para combatir el cambio climático.




