Según los científicos, el 53 % se ha reducido desde 1990. En conjunto, pierden 22 gigatoneladas de agua cada año. Eso equivale a 17 veces el volumen del lago Mead, el mayor embalse de Estados Unidos. Investigadores de la Universidad de Virginia estudiaron 2.000 de los lagos más grandes del mundo. Descubrieron que el cambio climático es el principal culpable.
Un estudio de investigadores de la Universidad de Virginia determinó que el 53 % de los grandes lagos del mundo se ha reducido desde 1990. Esto equivale a una pérdida de 22 gigatoneladas de agua cada año, 17 veces el volumen del lago Mead, el mayor embalse de Estados Unidos.
El cambio climático es el principal culpable de que los lagos se sequen
El estudio determinó que el cambio climático es la principal causa de que los lagos se sequen: a medida que el planeta se calienta, aumenta la evaporación, lo que reduce el nivel de los lagos.
La demanda insostenible de agua para la agricultura, la energía hidroeléctrica y el consumo humano también contribuye al problema.
La agricultura representa el 70 % del uso mundial de agua dulce, y esta demanda no hará más que aumentar a medida que crezca la población mundial. Las presas hidroeléctricas también tienen un impacto considerable en los niveles de los lagos, ya que pueden bloquear el flujo de agua hacia ellos.
El impacto de la desecación de los lagos
La reducción de los lagos está teniendo un grave impacto en las personas y los ecosistemas de todo el mundo.
Millones de personas dependen de los lagos para obtener agua potable, regar y transportarse. La desecación de los lagos también puede provocar la pérdida de biodiversidad, ya que muchas especies de plantas y animales están adaptadas a vivir en entornos acuáticos.
Sin medidas, estos problemas empeorarán.
Para 2050, tendremos que producir un 70 % más de alimentos para alimentar a la creciente población mundial. Esto ejercerá aún más presión sobre los recursos de agua dulce, y es probable que la desecación de los lagos se acelere.
¿Qué se puede hacer?
Hay varias soluciones que pueden ayudar a frenar la pérdida de agua dulce.
Aumentar el reciclaje de aguas residuales: Actualmente, solo se reutiliza el 11 % de las aguas residuales. Aumentar esta proporción ayudaría a conservar los recursos de agua dulce.
Usar métodos de cultivo que consuman menos agua: Hay varias formas de cultivar que requieren menos agua, como usar riego por goteo o plantar cultivos resistentes a la sequía.
Gestionar con mayor eficacia los recursos de agua dulce existentes: Las fugas y pérdidas en los sistemas de distribución de agua pueden representar hasta el 30 % del consumo de agua. Reducirlas ayudaría a conservar los recursos de agua dulce.
Mejorar la cooperación entre los países que comparten fuentes de agua dulce: Muchos lagos son compartidos por varios países. Mejorar la cooperación entre ellos ayudaría a garantizar una gestión sostenible de los recursos de agua dulce.



