Los científicos han registrado un «fracaso reproductivo sin precedentes» en una región antártica llamada mar de Bellingshausen, donde en 2022 se perdió todo el hielo marino. En cinco lugares conocidos de reproducción, no sobrevivió ni una sola cría de pingüino emperador. La rápida fragmentación del hielo marino hizo que las crías cayeran al agua, donde se ahogaron o murieron congeladas. Los investigadores dicen que nunca habían visto algo así en una sola temporada.
Los científicos han registrado un «fracaso reproductivo sin precedentes» en una región antártica llamada mar de Bellingshausen. En 2022 se perdió todo el hielo marino y no sobrevivió ni una sola cría de pingüino emperador en cinco lugares conocidos de reproducción. La rápida fragmentación del hielo marino hizo que las crías cayeran al agua, donde se ahogaron o murieron congeladas.
El hielo marino y los pingüinos emperador
El hielo marino cubre alrededor del 9 % del océano y se forma, crece y se derrite íntegramente en el océano. Los pingüinos emperador dependen del hielo marino para reproducirse, alimentarse, mudar el plumaje y esconderse de los depredadores. Los niveles de hielo marino están cayendo en picado en la Antártida debido al cambio climático. En agosto de 2023, alcanzaron un mínimo histórico para esa época del año.
El impacto del cambio climático en los pingüinos emperador
Los científicos afirman que, al ritmo actual, el 98 % de los pingüinos emperador está en riesgo de extinción. Casi todas las colonias estarán prácticamente extintas para 2100. En el Ártico, los veranos sin hielo son ahora inevitables en las próximas décadas, incluso si disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las regiones polares como sistema de alerta temprana del cambio climático
Los científicos afirman que los polos Norte y Sur son un «sistema de alerta temprana» del cambio climático. El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el promedio mundial. Algunas zonas de la Antártida se han calentado casi 3 ℃ desde la década de 1970. Nueve de los 16 «puntos de inflexión» climáticos se encuentran en regiones polares.



