Casi la mitad del bosque de la Alta Guinea de África occidental se encuentra en el pequeño país costero de Liberia. Pero este ecosistema invaluable, hogar de muchas especies únicas y una reserva vital de carbono, se va reduciendo año tras año.
Liberia tiene algunas de las leyes forestales más avanzadas de África, que permiten a las comunidades decidir qué ocurre en los bosques donde viven. Pero los incentivos económicos que ofrecen los madereros, los mineros y la agricultura de tala y quema hacen que la #deforestación aumente un 2 % al año.
Ahora, la ONG liberiana Integrated Development and Learning ha propuesto una solución: pagar a la gente para que mantenga intactos los bosques. Con financiación del Gobierno irlandés, entrega 100 dólares al año a las comunidades por cada kilómetro cuadrado de selva tropical conservada, aproximadamente el doble de lo que podrían obtener de las empresas de tala ilegal.




