Mientras Francia y España luchan contra aterradores incendios forestales, los expertos creen haber detectado un fenómeno nuevo en la región: las nubes de fuego.
Estas se forman cuando un incendio forestal es tan grande e intenso que genera su propio sistema meteorológico, incluidas tormentas eléctricas, que pueden propagar el fuego con ráfagas de viento e incluso prender fuego a nuevas zonas con rayos.




