Esta área protegida abarca 800 kilómetros cuadrados de océano frente a la costa occidental de la isla, una zona crucial de alimentación y cría para hasta 500 cachalotes.
La isla caribeña de Dominica ha dado un paso importante hacia la conservación marina al establecer la primera reserva de cachalotes del mundo. Esta área protegida abarca 800 kilómetros cuadrados de océano frente a la costa occidental de la isla, una zona crucial de alimentación y cría para hasta 500 cachalotes. La reserva busca proteger a estos gigantes en peligro de extinción de las colisiones con grandes embarcaciones pesqueras y comerciales, así como de quedar atrapados en artes de pesca.
Preservar una especie majestuosa
Los cachalotes, con su impresionante tamaño y notable inteligencia, ocupan un lugar especial en el ecosistema de Dominica. Son unas de las criaturas más grandes del mundo: pueden alcanzar los 24 metros de longitud y tienen el cerebro más grande de todos los animales de la Tierra. Antes se contaban por millones, pero fueron objeto de una intensa caza por su aceite, lo que provocó un drástico descenso de su población. Hoy solo quedan alrededor de 800.000.
Medidas adicionales
Mientras países de todo el mundo se comprometen a proteger al menos el 30 % de los océanos y las costas para 2030, el Centro para la Naturaleza y el Clima del Foro Económico Mundial ofrece una plataforma para la acción conjunta. Friends of Ocean Action aboga por la rápida aplicación del Tratado de Alta Mar, un paso fundamental para proteger y restaurar la vida marina. Estos esfuerzos, junto con la creación de la reserva de cachalotes, demuestran que cada vez se reconoce más la conservación de los océanos como un aspecto fundamental de la sostenibilidad mundial.




