La cal viva —óxido de calcio— es un ingrediente clave en la producción de acero y cemento. También se utiliza para tratar aguas residuales, fabricar papel y como aditivo para el suelo en la agricultura. Pero fabricar cal viva es un proceso que genera mucho CO2. Se obtiene calentando piedra caliza triturada a unos 1.100 °C en un proceso llamado calcinación. Tradicionalmente, este proceso funciona con combustibles fósiles y la piedra caliza también emite CO2. La fabricación de cal viva emite más de 400 millones de toneladas de CO2 cada año. La empresa sueca SaltX Technology quiere cambiar eso
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