Para 2050, hasta el 38 % de las aeronaves podrían funcionar con hidrógeno o electricidad

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Para propulsarlas, necesitaremos nueva capacidad de energía solar equivalente a la mitad del tamaño de Bélgica. En conjunto, la transición a una aviación sostenible podría requerir hasta 1.700 TWh de energía limpia, equivalentes a entre 10 y 25 de los parques eólicos más grandes del mundo o a hasta 15.000 km² de parques solares. Los grandes aeropuertos podrían consumir hasta 10 veces más electricidad que hoy si invierten en sus propias instalaciones de producción de hidrógeno y de recarga.

Para 2050, hasta el 38 % de las aeronaves podrían funcionar con hidrógeno o electricidad. Para propulsarlas, necesitaremos nueva capacidad de energía solar equivalente a la mitad del tamaño de Bélgica. En conjunto, la transición a una aviación sostenible podría requerir hasta 1.700 TWh de energía limpia, equivalentes a entre 10 y 25 de los parques eólicos más grandes del mundo o a hasta 15.000 km² de parques solares. Los grandes aeropuertos podrían consumir hasta 10 veces más electricidad que hoy si invierten en sus propias instalaciones de producción de hidrógeno y de recarga.

Retos de la descarbonización de la aviación

Hoy, la aviación genera alrededor del 2 % de las emisiones de CO₂ de origen humano. La industria aeronáutica aspira a alcanzar las cero emisiones netas en 2050, pero debe actuar con rapidez. Se prevé que la demanda de pasajeros se duplique para entonces. Se están logrando grandes avances en aeronaves eléctricas y propulsadas por hidrógeno, pero la infraestructura necesaria aún se encuentra en una fase inicial de desarrollo. Construir la infraestructura necesaria para propulsar estas aeronaves podría requerir una inversión de hasta 1,7 billones de dólares para 2050.

Posibles soluciones

A corto plazo, la UE ha aprobado una ley que establece que el 2 % del combustible ofrecido en sus aeropuertos debe ser combustible de aviación sostenible (SAF) para 2025, porcentaje que aumentará al 70 % para 2050. Estos combustibles pueden utilizarse para descarbonizar las aeronaves existentes, y alcanzar estos objetivos por sí solo podría reducir en dos tercios las emisiones de la aviación del bloque para 2050.

A largo plazo, la industria aeronáutica tendrá que invertir en nuevas tecnologías, como las aeronaves propulsadas por hidrógeno y las aeronaves eléctricas. Estas tecnologías aún se encuentran en una fase inicial de desarrollo, pero tienen el potencial de revolucionar la industria aeronáutica y hacerla más sostenible.

El camino a seguir

La industria aeronáutica se enfrenta a un gran reto, pero también a una oportunidad. Al invertir en nuevas tecnologías e infraestructuras, puede descarbonizarse y convertirse en una parte más sostenible de la economía mundial.