Lo que he aprendido al enseñar a los presos a pensar como científicos

Northern Ireland's notorious Maze prison stands vacant, September 30,2000, after the last remaining guerrilla prisioners were transfered to other jails as part of a peace pact aimed at ending 30 years of political and religious strife. A prison guard is seen in this file photo taken July 25, 2000 as he patrols a corridor in H-Block 7 that once housed Irish Republican inmates.PM/PS/FMS - RP2DRIAOHGAB
Learning to think like a scientist is a valuable skill.Image: Reuters
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Cuesta un tiempo acostumbrarse al constante cierre de puertas mientras avanzas a trompicones por un pasillo de la prisión. Al atravesar el vestíbulo principal de HMP Low Newton, una prisión de mujeres del condado de Durham, mi mente, agitada, iba a toda velocidad mientras intentaba mantener una conversación normal con mis anfitriones. Soy geofísica y estoy acostumbrada a observar los desplazamientos de las placas terrestres, pero había ido allí para empezar a impartir un curso llamado Think Like A Scientist.

En colaboración con la Universidad de Durham, la prisión y un grupo de educadores penitenciarios, el objetivo del curso, que se impartió durante siete semanas entre enero y marzo de 2019, era enseñar comprensión, análisis y comunicación: los pilares del trabajo científico.

En todo el Reino Unido, hay muchos menos programas de formación científica en las prisiones que programas de humanidades. Esta escasez de programas científicos no parece deberse a la falta de demanda, sino a las dificultades de enseñar en un entorno tan restrictivo. No hay mecheros Bunsen ni microscopios; las únicas herramientas docentes suelen ser una pizarra de papel y hojas impresas.

Aun así, hay buenos ejemplos de otros programas, desde el pionero Cell Block Science y Code4000, que enseña programación a las personas presas, hasta Beyond Prison Walls de la Real Sociedad Astronómica.

Una mente científica

En mi curso, los estudiantes aprendían cada semana sobre un tema distinto durante una clase de dos horas. Los temas abarcaban la ciencia del sueño, el cambio climático, las ciencias de la Tierra, las misiones espaciales, el universo y la inteligencia artificial. En vez de centrarse en adquirir conocimientos que podamos evaluar, se guía a los estudiantes para que «piensen como científicos», en particular para que vean cuáles son los límites de la comprensión humana y examinen a fondo las cuestiones relacionadas con la investigación.

Intentamos evitar las aulas tradicionales, ya que muchos estudiantes tienen recuerdos negativos de sus primeros años de aprendizaje en la escuela secundaria. En HMP Low Newton, los estudiantes se reunían en una sala común con sofás dispuestos alrededor de una pizarra de papel. Nos centramos en tres pilares del trabajo científico: comprender la investigación; analizar lo que sabemos, lo que no sabemos y lo que necesitamos saber; y comunicar los hallazgos.

La información se presenta principalmente al estilo de las charlas TED y los pódcast: segmentos de ciencia de 15 minutos, accesibles y con una narrativa. Estos breves bloques de información conforman la comprensión que los estudiantes tienen de un tema.

A continuación, se enseña a los estudiantes a analizar mediante el examen detallado de artículos de The Conversation, como por qué los niños que duermen más sacan mejores notas, guiados por preguntas como «¿Qué aspectos han pasado por alto los autores?» y «¿Qué más les gustaría saber?». Al alentarles a expresar su propia voz y sus opiniones, los estudiantes empiezan a desenvolverse y a pensar como científicos.

Pero una clase de ciencias de verdad necesita un experimento. Durante el curso, los estudiantes llevaron un diario del sueño durante tres semanas y registraron cuánto dormían, su estado de ánimo y sus niveles de energía. Tras recopilar y anonimizar los diarios, la clase utilizó esta nueva investigación para averiguar si existía una correlación entre el tiempo que duerme una persona y su energía o estado de ánimo. En un auténtico ejercicio de revisión por pares, los estudiantes criticaron duramente el experimento y señalaron que tres semanas de datos de un segmento reducido de la población no bastaban para realizar un análisis riguroso.

Ampliar la comprensión

En HMP Low Newton, el deseo de aprender y mejorar era evidente en los estudiantes en cada sesión, y fue un placer enseñarles. Todos querían aprender más sobre los terremotos, agujeros negros y las misiones a Marte.

El objetivo es abrir un camino hacia nuevas oportunidades de aprendizaje para las personas en prisión. El empleo es un factor importante en las tasas de reincidencia; por eso, se espera que los futuros cursos colaboren con empresas científicas y tecnológicas que puedan orientarles sobre oportunidades laborales tras su puesta en libertad.

Enseñar en prisión me ha enseñado que podemos enseñar allí donde haya personas dispuestas a aprender. En cualquier aula surgen dificultades, pero es posible superarlas escuchando con atención y colaborando.

Ahora estoy trabajando para impartir el curso en un par de prisiones más, donde sin duda habrá otros obstáculos que superar. Pero, al participar en debates sobre los temas científicos de actualidad, los estudiantes de Think Like A Scientist pueden ganar confianza en sus capacidades académicas y, ojalá, abrir las puertas a un futuro en la educación.

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