El Internet de las cosas (IoT) no sirve únicamente para conectar los dispositivos más recientes, como un altavoz activado por voz o un termostato inteligente, a tu hogar cada vez más conectado.
De hecho, las mismas circunstancias que han propiciado la explosión de los dispositivos inteligentes para consumidores, como la conectividad inalámbrica universal, la computación en la nube, los sensores baratos y una inteligencia artificial mejor, también se están aprovechando junto con los macrodatos para impulsar la próxima generación de la industria.
Esta nueva capa tecnológica, denominada Internet industrial de las cosas (IIoT), está transformando enormes sectores como la fabricación, la energía, la minería y el transporte, y tendrá un impacto de varios billones de dólares en la economía en su conjunto.
El nacimiento de la Internet industrial
La infografía de hoy nos llega de Kepware, y muestra cómo estas fuerzas tecnológicas han ido surgiendo con el tiempo para hacer posible la IIoT.

El camino hacia la creación de la IIoT comenzó en 1968, cuando el ingeniero Dick Morley realizó uno de los avances más importantes de la historia de la fabricación.
Ese año, Morley y un grupo de amigos aficionados a la tecnología inventaron el controlador lógico programable (PLC), que acabaría siendo imprescindible para automatizar las cadenas de montaje y los robots industriales en las fábricas.
Otras innovaciones importantes
Estas son otras innovaciones importantes que fueron decisivas para hacer posible la IIoT:
1983: Se estandariza Ethernet
1989: Tim Berners-Lee crea el Protocolo de transferencia de hipertexto (HTTP)
1992: TCP/IP permite conectar los PLC
2002: Se lanza Amazon Web Services y la computación en la nube empieza a consolidarse
2006: La arquitectura unificada OPC (UA) permite una comunicación segura entre dispositivos, fuentes de datos y aplicaciones.
2006: Los dispositivos empiezan a hacerse más pequeños, y las baterías y la energía solar se vuelven más potentes y económicas.
2010: Los sensores bajan de precio, lo que permite incorporarlos prácticamente a todo
Y hoy, la IIoT es una fuerza de gran importancia: está transformando la columna vertebral de las principales industrias al añadir una nueva capa tecnológica que ayuda a las empresas a optimizar sus operaciones, supervisar y analizar equipos, implementar mantenimiento predictivo, interpretar enormes cantidades de datos y tomar decisiones en tiempo real que antes eran imposibles.
Y, según las estimaciones de Accenture, para 2030 la IIoT tendrá un impacto de 14,2 billones de dólares en la economía mundial, lo que la convierte en una de las fuerzas más importantes que están dando forma al mundo empresarial del futuro.




