El Día Mundial de los Humedales se celebra el 2 de febrero.
El tema de este año, «Es hora de restaurar los humedales», insta a los países de todo el mundo a dar prioridad a la restauración de estos ecosistemas.
Desde su capacidad para almacenar carbono hasta las formas en que pueden contrarrestar los fenómenos meteorológicos extremos, te presentamos cinco aspectos que debes conocer sobre los hábitats de humedales.
¿Qué te viene a la mente cuando piensas en los humedales?
Gracias a la literatura, las series de televisión y el cine célebres, quizá evoques imágenes de un pantano siniestro o de un lodazal sombrío.
Pero la realidad está muy lejos de ello: los humedales rebosan de vida. Desde las libélulas hasta los castores, estos hábitats albergan especies que prestan servicios vitales a nuestros entornos locales.
Por eso, cada año, el 2 de febrero celebramos el Día Mundial de los Humedales.
El tema de 2024, «Es hora de restaurar los humedales», subraya la urgente necesidad de dar prioridad a la restauración de estos ecosistemas en todo el mundo.
Estas son cinco cosas que debes saber sobre estos hábitats cruciales.
1. Los humedales almacenan el 20 % del carbono orgánico de los ecosistemas
Pese a cubrir apenas el 1 % de la superficie terrestre, los humedales, como las turberas, los manglares, las marismas saladas y los lechos de pastos marinos, almacenan el 20 % del carbono orgánico de los ecosistemas del planeta, según un artículo de 2022 publicado en Science.
La alta tasa de secuestro de carbono de los humedales y su capacidad efectiva de secuestro por unidad de superficie superan con creces las de los ecosistemas marinos y forestales, lo que los hace increíblemente valiosos para ayudar a mitigar la crisis climática.
Conoce más sobre estos sumideros de carbono aquí.
2. Proporcionan beneficios ecológicos por valor de billones de dólares
Se ha calculado que los servicios ecológicos de los humedales tienen un valor de más de 47 billones de dólares al año. Por ejemplo, ofrecen refugio o puntos de parada para numerosas especies de aves migratorias.
Además, mejoran la calidad del agua y reducen los efectos de las inundaciones y de las sequías, lo que contribuye a que el entorno local prospere.
Descubre más sobre sus beneficios ecológicos aquí.
3. El 40 % de todas las especies vive o se reproduce en los humedales
Los humedales pueden sustentar niveles muy elevados de biodiversidad, lo que permite prosperar a todo tipo de animales y plantas, incluidos microbios, ranas y aves acuáticas.
La vida de muchas especies depende de estos hábitats. Por ejemplo, muchas especies de libélulas y caballitos del diablo están disminuyendo en todo el mundo a medida que se drenan y rellenan los humedales de agua dulce donde se reproducen.
Estos hábitats pueden no parecer productivos a simple vista, pero rebosan de vida.
Descubre más sobre las especies que habitan aquí.
4. Los humedales pueden ayudarnos a adaptarnos a los efectos del cambio climático
En un mundo que se calienta rápidamente, una de las mejores formas de contrarrestar los efectos del cambio climático, como las inundaciones o las sequías, es proteger y restaurar nuestros humedales.
Actúan como esponjas que pueden hacer frente a las sequías al almacenar agua y liberarla para mantener el caudal de los ríos mucho después de que cesen las lluvias.
Además, los humedales también pueden reducir el riesgo de incendios forestales, ya que el suelo saturado de agua reduce la intensidad de los incendios y crea cortafuegos naturales.
Lee más sobre cómo los humedales pueden ayudarnos a adaptarnos al cambio climático.
5. Desde 1970, el planeta ha perdido el 35 % de sus humedales
Estos hábitats se destruyen constantemente al ser drenados o rellenados, sobre todo para la agricultura y el desarrollo.
Sin embargo, existen motivos para la esperanza, con compromisos como la Convención de Ramsar sobre los Humedales que se esfuerza por proteger y gestionar mejor la biodiversidad de los humedales.
Descubre más sobre lo que podemos hacer para proteger estos hábitats vitales.
Un riesgo global de gran magnitud
El Informe sobre Riesgos Globales 2024 del Foro Económico Mundial analiza los riesgos más graves a los que podríamos enfrentarnos en la próxima década.
Los cuatro principales riesgos de los próximos 10 años son todos de carácter ambiental, entre ellos los fenómenos meteorológicos extremos, así como la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas.
La protección y la restauración de hábitats como los humedales son fundamentales para que el mundo pueda adaptarse a los efectos del cambio climático y mitigarlos.






