Los lobos han regresado a Suiza, pero no todo el mundo está contento con ello

A wolf is seen in the wildlife Park Schorfheide near Gross Schoenebeck, Germany, March 12, 2019. REUTERS/Axel Schmidt - RC148A8B1AD0
After years of persecution and hunting, the European wolf population is on the riseImage: REUTERS/Axel Schmidt
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17 000 pares de ojos grandes. 17 000 pares de orejas grandes. 17 000 juegos de dientes grandes. Con miles de lobos recorriendo ahora Europa continental, Caperucita Roja más vale que tenga cuidado.

Image: Comisión Europea

Tras años de persecución y caza, la población europea de lobos está en aumento. Las manadas llevan algunos años recorriendo las regiones de los Cárpatos y los Balcanes, en países como Eslovaquia, Polonia, Rumanía, Albania y Serbia. Sin prestar atención a las fronteras, ahora están expandiendo su territorio a países en los que los lobos no habitaban desde hace años.

En Suiza el último lobo había sido abatido a finales del siglo XIX. Pero hace unos años una manada cruzó a los Alpes franco-italianos y se está extendiendo por Suiza. Según el Grupo Suizo del Lobo, hay actualmente cuatro manadas de lobos en el país, y es probable que ese número aumente. Se las ha avistado en varias ocasiones en la región de Zúrich.

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Suiza no busca activamente reintroducir lobos, pero dará la bienvenida y protegerá a cualquiera que migre a sus parques nacionales. Pero no todo el mundo está contento con el regreso de los grandes carnívoros.

¿Para comerte mejor?

Desde hace algunos años, los agricultores de las zonas que están siendo recolonizadas piden que se flexibilicen las normas. Actualmente, estas impiden cazar a los animales problemáticos salvo que maten al menos 25 cabezas de ganado en un mes. Los habitantes de la región suroeste de Valais, donde los lobos han atacado a cientos de ovejas, son especialmente vocales. El Parlamento suizo votó a principios de este mes para suavizar las leyes de caza que regulan determinadas especies protegidas.

En el pasado, se cazaron animales individuales y se mataron con permiso pero el Parlamento ha dado marcha atrás en permitir la caza de todos los lobos.

Los grupos conservacionistas se han mostrado consternados ante las peticiones de sacrificios selectivos, argumentando que hay muy pocos lobos como para suponer una amenaza real. También se oponen a dar a cada una de las regiones administrativas de Suiza el poder de decidir cómo controlar las poblaciones, lo que, según creen, no protegerá a los depredadores migratorios.

Image: Regreso de la fauna silvestre a Europa

Recuperar la naturaleza salvaje

El conflicto entre seres humanos y fauna silvestre que convive en estrecha proximidad no es nada nuevo. Algunos conservacionistas quisieran ver grandes zonas de Europa “renaturalizadas”, con linces, osos, lobos, ciervos, bisontes y cabras montesas reintroducidos y apoyados. Varios proyectos piloto se están llevando a cabo por toda Europa, con el apoyo de organizaciones de conservación como WWF.

Los propietarios de tierras, por su parte, que se enfrentan a amenazas para su ganado, están menos convencidos. Y también existe preocupación por el impacto de los grandes depredadores y de las personas que viven cerca.

Image: Regreso de la fauna silvestre a Europa

Como en muchos lugares del mundo, la biodiversidad es motivo de preocupación en Suiza. La Oficina Federal de Medio Ambiente suiza atribuye a la expansión urbana, al uso intensivo del suelo, al uso intensivo de fertilizantes y productos químicos agrícolas y a la invasión de especies exóticas el hecho de que más de la mitad de los hábitats y las especies autóctonas sean vulnerables o estén casi amenazadas.

Pero con un oso que el año pasado hizo una visita inesperada a unos esquiadores suizos, parece que Caperucita Roja también debe advertir a Ricitos de Oro.

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