¿Funcionará Estados Unidos únicamente con energía renovable dentro de diez años?

A street scene from San Francisco, which is leading the field in renewable energy
California is leading the way in renewable energy in the US.Image: Unsplash/Joshua Sortino
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  • Estados Unidos se está alejando de la energía fósil y avanza hacia las energías renovables y otras fuentes de energía sostenibles, en su camino hacia la independencia energética.

  • Crece el respaldo político y cultural a la transición hacia las energías renovables en EE. UU.; la infraestructura aún no está lista para satisfacer la demanda, pero se está avanzando en ello.

  • La innovación y el desarrollo continuos en las formas de refinar y utilizar un abanico más amplio de materias primas renovables también contribuirán a impulsar la conversión de energía renovable de Estados Unidos.

Durante la última década, Estados Unidos ha comenzado, poco a poco, a alejarse de la energía fósil y avanza hacia los combustibles renovables y otras fuentes de energía sostenibles, en su camino hacia la independencia energética.

La política de las energías renovables en Estados Unidos

Las políticas gubernamentales de los últimos 10 a 15 años han establecido de forma constante leyes que promueven la inversión económica en tecnologías respetuosas con el clima. En 2007, el entonces gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, firmó una orden ejecutiva para establecer el primer estándar de combustible bajo en carbono (LCFS, por sus siglas en inglés), destinado a reducir el impacto ambiental del transporte.

Poco después siguió una política nacional. En diciembre de ese año, el presidente George W. Bush firmó la Ley de Independencia y Seguridad Energética (EISA, por sus siglas en inglés), que, entre otros objetivos climáticos, estableció un nuevo estándar de combustibles renovables que exigía aumentar la producción de biocombustibles hasta 2022. En junio de 2023, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) amplió el crecimiento objetivo del volumen de combustibles renovables del país hasta 2025.

Abordar la crisis climática ha estado entre las principales prioridades de la administración Biden-Harris. La firma del presidente Joe Biden de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) de 2022 constituyó la pieza legislativa climática más significativa de la historia de Estados Unidos. Esta histórica ley incluye financiación y créditos fiscales para la construcción de proyectos de energía renovable y sirve de primer paso hacia el cumplimiento de los objetivos de cero emisiones netas del Acuerdo de París para 2050.

California impulsa la demanda de energías renovables

Las políticas energéticas pioneras, como el LCFS y la EISA, sientan las bases de la legislación climática contemporánea, como los programas de combustibles limpios en la costa oeste, que marcan la pauta para que otros estados los sigan. California ha sido durante mucho tiempo un referente de la política y el cambio ambientales en Estados Unidos, y su liderazgo en el sector de las energías renovables no es una excepción. El año pasado, el estado más poblado del país aprobó un ambicioso plan para alcanzar la neutralidad de carbono para 2045. Esto incluye una hoja de ruta para eliminar el carbono y la contaminación atmosférica de todo el sector del transporte.

Neste, líder en diésel renovable y combustible de aviación sostenible (SAF, por sus siglas en inglés), comenzó a vender diésel renovable en California en 2016. En los últimos años, más de un tercio de los volúmenes de ventas globales de diésel renovable y SAF de la empresa se han destinado a Norteamérica. Annika Tibbe, presidenta en funciones de Neste US, afirma que los incentivos económicos en California y a nivel nacional contribuyen a respaldar el desarrollo de soluciones de energía renovable.

Tim Johnson, vicepresidente sénior y director general de Diesel Direct, el mayor distribuidor móvil de combustible de Estados Unidos, afirma que en 2015 la demanda de diésel renovable empezó a aumentar poco a poco, con municipios y organismos públicos de transporte de California solicitando el combustible. El interés y la demanda crecieron a medida que los posibles clientes conocían mejor el diésel renovable y sus beneficios más allá del medio ambiente. Los incentivos que reducían el precio por galón de esta nueva opción de combustible también los animaron.

Cuando Diesel Direct se asoció con Neste en 2018, “fue casi una trayectoria de cambio inmediata en forma de palo de hockey”, afirma Johnson. “En 2017, Diesel Direct vendió 100 000 galones de diésel renovable durante todo el año natural. En 2018, vendimos un millón de galones solo en el primer mes. Así que teníamos muchos clientes preparados para empezar.” Cinco años después, los volúmenes vendidos cada mes en California y Oregón superaban lo vendido en todo un año en 2018.

Johnson afirma que los incentivos de California han contribuido a impulsar a corto plazo el crecimiento del mercado de combustibles renovables para los productores. Aun así, cree que el crecimiento futuro en el oeste y en todo Estados Unidos durante la próxima década también estará impulsado por el cambio en la cultura de consumo.

Un cambio cultural hacia alternativas más sostenibles para el transporte aéreo y por carretera

La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), en línea con el Acuerdo de París, fijó como objetivo alcanzar emisiones netas de carbono cero en la industria mundial del transporte aéreo para 2050. Keith Sawyer, director de combustibles alternativos de Avfuel, proveedor líder de combustible y servicios para la aviación, afirma que un elemento clave que ayuda a la industria aérea a avanzar hacia sus objetivos de cero emisiones netas es la adopción de SAF, una solución compatible que no requiere modificaciones en las aeronaves. “Hoy en día no hay duda de que las cero emisiones netas son alcanzables. Vamos muy bien encaminados”, afirma Sawyer. “La demanda sigue creciendo en línea con los objetivos de cero emisiones netas.”

Para Sawyer, está claro que este cambio hacia el SAF se debe en gran medida a un cambio en la cultura corporativa y de los consumidores. “Las empresas están ansiosas por el SAF porque cumple sus objetivos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), que, a su vez, están determinados por la opinión de los consumidores”, afirma. “Tenemos clientes que buscan SAF a nivel corporativo porque es lo correcto. Estas empresas se toman muy en serio su huella de carbono.”

Johnson, de Diesel Direct, afirma que en el sector del transporte de mercancías por carretera se produce un cambio cultural similar. Afirma que su propia experiencia con los combustibles renovables ha contribuido a aumentar el interés de los clientes, además de los beneficios de precio derivados de las subvenciones. “Soy un hombre de camiones, ¿verdad? Soy un viejo mecánico. Así que para mí es divertido ver que los problemas de EGR (recirculación de gases de escape) y DPF (filtro de partículas diésel) en mis flotas, que solo han funcionado con diésel renovable desde que nacieron, son casi inexistentes”, afirma. Esta es una confianza de primera mano en los combustibles renovables que puede transmitir a sus clientes.

Johnson añade: “La prueba de concepto ya está hecha y vemos una gran demanda de energías renovables. Solo falta la infraestructura para que todo esto se haga realidad.”

Sawyer, de Avfuel, afirma que observa lo mismo en el sector aéreo. “Sencillamente, la demanda supera a la oferta”, afirma. El experto en combustibles alternativos de Avfuel prevé que su crecimiento de volumen se duplique cada año. “Todo lo que podemos conseguir, en lo que respecta al SAF mezclado, tiene salida. Así que hay menos necesidad de convencer a los consumidores que hace solo dos años”, añade. “La necesidad está ahí y el deseo también. Les digo a mis futuros clientes y a nuestros clientes actuales que tengan paciencia.”

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Satisfacer la demanda de energías renovables en Estados Unidos

Así pues, dado el respaldo político y cultural a la transición hacia las energías renovables en Estados Unidos, ¿existe infraestructura suficiente para satisfacer la creciente demanda? La respuesta corta es que todavía no. Pero se está avanzando en ello.

“Ya tenemos clientes preparados, igual que lo hicimos en California en 2018”, afirma Johnson, de Diesel Direct. “En cuanto esté disponible, cambiarán de inmediato. Tendremos que ver algún tipo de infraestructura allí, pero si hablamos de un periodo de 10 años, sinceramente, veo Arizona, Nuevo México y Nevada, seguro. Lo mismo ocurre con el noreste.”

Además, a medida que las nuevas empresas emergentes de combustibles renovables superen las fases iniciales de desarrollo y aprobación regulatoria, la capacidad de Estados Unidos para producir este combustible aumentará. La innovación y el desarrollo continuos en las formas de refinar y utilizar un abanico más amplio de materias primas renovables, como residuos municipales y aceites vegetales novedosos, por ejemplo, también contribuirán a impulsar la conversión de energía renovable de Estados Unidos.

“Vivimos en una era más esclarecida en lo que respecta al calentamiento global, con una conciencia mucho mayor de la grave amenaza que representa. A su vez, esa mayor conciencia impulsa la colaboración y la innovación, ambas fundamentales para combatir el cambio climático”, explica Tibbe. “Adoptar las soluciones existentes para sustituir los combustibles fósiles por alternativas más sostenibles es igualmente fundamental. La transición energética depende tanto de trabajar con lo que está disponible de inmediato como de impulsar las innovaciones futuras.”

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