Es difícil mantener el patio trasero ordenado y saludable sin afectar al planeta. Basta con pensar en las herramientas. Los cortacéspedes funcionan con combustibles fósiles y añaden nuevas emisiones de carbono a la atmósfera cada vez que los empujas por el césped. También están los pesticidas, que pueden acabar perjudicando a muchas más cosas que a los ácaros y las malas hierbas que causan estragos en tu terreno.
Por eso muchas personas buscan una forma más natural de cuidar y gestionar el césped: las cabras. Según Forbes, el alquiler de cabras es un servicio cada vez más popular entre propietarios de viviendas y agricultores que quieren controlar la vegetación, y varias empresas ya lo ofrecen.
Los negocios de alquiler de cabras, o de pastoreo con cabras, funcionan más o menos como cabría esperar. Los clientes llaman y describen su terreno: el tamaño, el tipo de terreno y cualquier otro dato relevante. Después, el servicio de alquiler de cabras les facilita un presupuesto. Una vez acordado el precio, ambas partes fijan una fecha para el servicio. Ese día llegan las cabras. Pastan hasta el anochecer y luego se marchan; quizá regresen a la mañana siguiente, según la magnitud del trabajo. Cuando terminan, los clientes se encuentran con un césped recién arreglado, sin haber quemado ni un solo combustible fósil.

Estas empresas —Goats on the Go, Rent a Goat, Rent-a-Ruminant, y We Rent Goats, por nombrar solo algunas, pueden desplegar 100 cabras o más a la vez. Atienden a todo tipo de clientes del sector privado y público. Entre ellos hay ganaderos, gestores de terrenos públicos, responsables de campos de golf, agricultores, asociaciones de propietarios y municipios.
Los servicios de pastoreo con cabras están disponibles en Angi, y Amazon también se sumó a la iniciativa en 2015, al ofrecer alquiler de cabras como parte de la prueba beta de sus servicios para el hogar y las empresas en 2015. (Si ahora escribes «alquiler de cabras» en esa sección, te dirige a servicios generales de mantenimiento del césped).
Las cabras ofrecen beneficios ambientales evidentes, ya que sustituyen tanto a los cortacéspedes como a los pesticidas. Pero quienes dirigen negocios de pastoreo con cabras señalan muchas otras ventajas. Para empezar, son excelentes pastadoras. Cálculos aproximados indican que 38 cabras pueden cortar 50.000 pies cuadrados de césped en un solo día, mientras que investigaciones más científicas destacan su singular capacidad para arrancar las malas hierbas.
Según el Noble Research Institute, las cabras sienten una preferencia natural por las hierbas de hoja ancha, como la ambrosía. Cuando pueden elegir, comen hierbas de hoja ancha y plantas leñosas el 85 % del tiempo, y hierba solo el 13 % del tiempo. Esto significa que primero se dirigen a las malas hierbas y la maleza que dominan el terreno, y abordan de inmediato las zonas problemáticas.
Además, las cabras no solo se comen las malas hierbas. También devoran las semillas y eliminan la posibilidad de que vuelvan a germinar. Como explica Forbes, el sistema digestivo de la cabra esteriliza las semillas a medida que pasan por su organismo. Así, por ejemplo, cuando expulsa una semilla de ambrosía, esta normalmente ya no puede producir nuevas plantas.
Las cabras también son muy útiles para prevenir incendios forestales, pues les encanta comer la maleza que suele contribuir a ellos. No es de extrañar que cada vez más personas y ciudades contraten cabras para cuidar el césped, aunque sean «comedores oportunistas.»





