Buzos italianos han liberado a un cachalote atrapado en redes de pesca abandonadas.
Es solo una de las muchas ballenas, delfines, tortugas y otros mamíferos marinos que quedan atrapados cada año en redes fantasma.
En todo el mundo se llevan a cabo labores de limpieza, y se espera que la educación y la cooperación en toda la cadena de suministro de productos del mar ayuden a frenar la basura marina.
El hecho de que una red ya no se utilice no significa que deje de capturar cosas. Buzos italianos han liberado a un cachalote enredado en una red de pesca frente a la costa norte de Sicilia.
La guardia costera fue alertada sobre el mamífero herido por biólogos que trabajaban en un centro cercano de recuperación de tortugas. Se envió a un equipo de buzos para cortar la red y liberar a la ballena, que tenía gran cantidad de red y boyas enrolladas en la cola.
Una vez liberada, la ballena se alejó nadando, aparentemente sin daños.
Las redes que siguen pescando
La desafortunada ballena es solo un ejemplo, muy visible, del daño que causan los aparejos de pesca abandonados en el medio marino. Las redes perdidas o abandonadas quedan enganchadas en rocas y coral, y siguen atrapando fauna silvestre, desde peces hasta tortugas, ballenas y delfines. Esta "pesca fantasma" suele atraer después a otros carroñeros, que también quedan atrapados.
Cada año, más de 100.000 ballenas, delfines, focas y tortugas quedan atrapados en redes, sedales, trampas y nasas.
Se calcula que entre 600.000 y 800.000 toneladas de aparejos de pesca desechados acaban en nuestros océanos cada año. Esto representa una gran parte de los residuos plásticos en los ecosistemas marinos.
Sin la intervención humana ni las labores de limpieza, estas redes fantasma seguirán pescando durante cientos de años, porque están fabricadas deliberadamente con materiales que no se degradan fácilmente.
Hacer de la pesca una economía circular
La Iniciativa Mundial sobre Aparejos de Pesca Fantasma ha lanzado un marco de buenas prácticas para la gestión de los aparejos de pesca, que recomienda soluciones y enfoques en toda la cadena de suministro de productos del mar, desde los fabricantes de aparejos hasta los pescadores.
Otras posibles soluciones incluyen aparejos de pesca biodegradables y diseños que favorezcan el reciclaje e incentivos para devolver los aparejos incentivos para devolver los aparejos al final de su vida útil.
Pero la pesca ilegal sigue siendo un obstáculo para el progreso. Algunas embarcaciones ilegales arrojan equipos al mar para evitar ser detectadas y las multas.
Limpieza
Existen varias organizaciones benéficas, como Healthy Seas, que llevan a cabo operaciones de limpieza y colaboran con pescadores, piscifactorías y comunidades locales para ayudar a evitar que las redes de desecho acaben en el mar.
En otros ámbitos, las empresas trabajan para convertir de nuevo los residuos marinos en productos útiles. Aquafil utiliza residuos de nailon procedentes de redes de pesca para crear nuevo hilo destinado a la industria de la moda.
Plastix Global recicla plásticos desechados para su uso en productos ecológicos, como fundas para teléfonos, muebles y kayaks. Y Bureo transforma redes desechadas en gafas de sol y monopatines.





