Hemos perdido el 60% de la fauna silvestre en menos de 50 años

Impalas graze at the Singita Grumeti Game Reserve, Tanzania, October 7, 2018. Picture taken October 7, 2018. REUTERS/Baz Ratner - RC161EF42A70
Many of us find it hard to grasp the real pace of decline going on in the natural world.Image: REUTERS/Baz Ratner
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La actividad humana tiene un impacto devastador en nuestro planeta. Aunque la mayoría de las personas entiende cómo la contaminación, el agotamiento de los recursos y la pérdida de biodiversidad están llevando a los recursos naturales al límite, la realidad puede parecer lejana y difícil de cuantificar. A muchos nos cuesta comprender el ritmo real del declive que se produce en el mundo natural. Sir David Attenborough lo ha presenciado de primera mano y califica a los humanos como una plaga para la Tierra -- resumiendo en pocas palabras la destrucción generalizada de la que somos responsables.

El último Índice Planeta Vivo del WWF revela lo rápidos y drásticos que son esos cambios, calculando que la abundancia de poblaciones de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces ha disminuido más de la mitad en menos de 50 años. El informe atribuye los descensos a la pérdida de hábitats, la contaminación, el cambio climático, la sobreexplotación y la propagación de especies invasoras y enfermedades, lo que refuerza la preocupación de los ecologistas por el alto precio que está cobrando la actividad humana.

Esto “es un duro recordatorio y quizá el indicador definitivo de la presión que ejercemos sobre el planeta”, afirmó Marco Lambertini, director general de WWF International. “No puede haber un futuro saludable, feliz y próspero para las personas en un planeta con un clima desestabilizado, océanos y ríos agotados, tierras degradadas y bosques vacíos.”

Image: Poblaciones de fauna silvestre bajo presión

Si eso parece desalentador, los hallazgos detallados y la falta de soluciones consensuadas lo hacen aún más sombrío, ya que los objetivos y las medidas actuales equivalen “en el mejor de los casos, a un declive gestionado”, según el informe.

Lambertini afirmó que la humanidad se enfrenta a “una oportunidad sin precedentes, pero que se cierra rápidamente” para replantearse cómo valora la naturaleza, y pidió un “nuevo pacto mundial”.

Las estadísticas son alarmantes. Entre 1970 y 2014, el tamaño de las poblaciones de vertebrados se desplomó un 60%, mientras que las poblaciones de agua dulce se redujeron un 83%.

Image: Informe Planeta Vivo 2018 del WWF

Un ejemplo de especie en peligro crítico de extinción es el gavial, que habita en India y Nepal.

Otros tres indicadores del informe ofrecen contexto, todos ellos apuntando a la continua pérdida de biodiversidad. El Índice de Hábitat de las Especies mide el hábitat adecuado disponible para cada especie, el Índice de la Lista Roja de la UICN sigue el riesgo de extinción y el Índice de Integridad de la Biodiversidad controla cuánta biodiversidad original de una región permanece. Los descensos poblacionales de las especies fueron más drásticos en Sudamérica y Centroamérica, con una caída del 89% respecto a 1970.

Image: Informe Planeta Vivo 2018 del WWF

Si eso no basta, cuatro llamados límites planetarios ya han sido superados más allá de los márgenes seguros: el cambio climático, la integridad de la biosfera, los flujos biogeoquímicos (nitrógeno y fósforo) y el cambio en el uso del suelo.

Los autores del informe proponen tres pasos para mejorar y piden a los responsables de la toma de decisiones de todos los niveles que actúen. Establecer objetivos claramente definidos, desarrollar un conjunto de indicadores de progreso medibles y pertinentes, y acordar medidas y un plazo ayudaría a aliviar las presiones actuales, escribieron.

Image: Informe Planeta Vivo 2018 del WWF

Dicho marco debería desarrollarse bajo la Convenio sobre la Diversidad Biológica, ya que es un instrumento jurídico internacional. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad se celebrará en Sharm el Sheij, Egipto, en noviembre.

“Está claro que los esfuerzos por frenar la pérdida de biodiversidad no han funcionado y que seguir como hasta ahora equivaldrá, en el mejor de los casos, a un declive continuo y gestionado”, afirma el informe. “Por eso nosotros, junto con colegas de la conservación y la ciencia de todo el mundo, pedimos el acuerdo internacional más ambicioso hasta la fecha —un nuevo pacto mundial por la naturaleza y las personas— para revertir la curva de la pérdida de biodiversidad.”

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