Marks & Spencer, del Reino Unido, es el último minorista de alimentos en reducir la contaminación por plástico y el desperdicio de alimentos, con una tienda de prueba en Londres que vende frutas y verduras frescas sin envasar y sin fechas de consumo preferente.
Se suma a una ola de supermercados y fabricantes, desde Lidl, de Alemania, hasta Whole Foods, de EE. UU., que se comprometen a reducir el desperdicio en respuesta al creciente clamor público por los daños ambientales.
Estas empresas siguen el ejemplo de las empresas sociales que llevan años demostrando que el comercio minorista de alimentos sin desperdicios es comercialmente viable y, además, mejor para el planeta.
Estas son seis empresas sociales que están cambiando la forma en que se compran y venden los comestibles en todo el mundo:
La Tablée des Chefs
Esta empresa social canadiense recoge excedentes de alimentos de hoteles y restaurantes y los distribuye a organizaciones benéficas y bancos de alimentos. También imparte clases gratuitas de cocina a jóvenes para difundir los beneficios de una alimentación saludable.
Toast Ale
Es una cervecera de Yorkshire, en el norte de Inglaterra, que recoge hogazas no vendidas de panaderías y las utiliza para elaborar cerveza. Reinvierte los beneficios en una organización benéfica que hace campaña para acabar con el desperdicio de alimentos.
Wasteless
Esta empresa tecnológica israelí ha desarrollado una inteligencia artificial capaz de identificar productos cercanos a su fecha de consumo preferente y ajustar automáticamente el precio para venderlos con descuento.
HISBE
Esta empresa, situada en la ciudad costera británica de Brighton, pretende desafiar al supermercado convencional y, al mismo tiempo, hacer asequibles alimentos de calidad y de producción local. Cuenta con pasillos sin plástico y estaciones de recarga, y afirma que paga a su personal y a sus proveedores de forma justa.
Green Price
Green Price, de Hong Kong, obtiene alimentos cercanos a su fecha de consumo preferente de minoristas y luego los vende con descuento a familias de bajos ingresos. Los beneficios se destinan a proporcionar comidas saludables a niños necesitados.
Ooze Drinks
Ooze Drinks, de Londres, compra frutas y verduras que no cumplen con los estándares estéticos de los supermercados y las convierte en zumos.





