En un país tan grande como Estados Unidos, cabría esperar que los alimentos recorrieran cientos de kilómetros antes de llegar a la mesa. Pero el primer mapa de la cadena de suministro de alimentos de Estados Unidos muestra que algunos productos nunca salen del condado donde se produjeron.
Un equipo de la Universidad de Illinois utilizó datos oficiales para crear un mapa detallado de los trayectos de los alimentos en Estados Unidos. El mapa muestra 9,5 millones de rutas de transporte de alimentos, lo que pone de relieve la complejidad de la red de suministro alimentario del país.
Uno de los trayectos alimentarios que sigue el estudio va desde el maíz cultivado en una granja de Illinois hasta un silo de grano en Iowa, desde donde se transporta para alimentar a vacas en Kansas. Tras su procesamiento, los productos cárnicos regresan a Illinois y llegan a los estantes de una tienda de comestibles en Chicago.
El estudio muestra que California alberga las mayores empresas procesadoras de alimentos de Estados Unidos. En 2012, el año analizado por los investigadores, el condado de Los Ángeles recibió 21,9 millones de toneladas de alimentos. Parte de lo que llegaba a Los Ángeles se destinaba al consumo local, aunque el condado envió 16,6 millones de toneladas.
Consumo local
Sin embargo, algunos alimentos no recorren grandes distancias. En California, las zonas de cultivo están cerca de las instalaciones de procesamiento en las ciudades más grandes y sus alrededores, por lo que los alimentos pueden producirse, procesarse y venderse localmente.
Algunos de los mayores flujos de alimentos de Estados Unidos se dan dentro de California, cuando los alimentos se trasladan entre granjas y plantas procesadoras. Por ejemplo, se siguió la leche desde una granja hasta una planta de procesamiento lácteo, donde se convirtió en yogur, antes de enviarse a un centro de distribución de supermercados; todo dentro del mismo condado.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos está destinando 23 millones de dólares al año a subvenciones para fomentar la producción local de alimentos. El gasto de los consumidores estadounidenses en alimentos producidos localmente aumentó de 5.000 millones de dólares en 2008 a 12.000 millones en 2014, y se prevé que alcance los 20.000 millones este año.
Conexiones vulnerables
Además de mostrar las distancias que recorren los alimentos, el estudio identifica centros clave de transbordo que son vitales para la seguridad alimentaria. Según los autores, una interrupción en cualquiera de estos centros —ubicados en California, Arizona, Tennessee y Texas— podría provocar escasez en todo el país.
Los métodos para transportar alimentos por Estados Unidos varían según el producto. Estados Unidos es el mayor productor de cereales del mundo y los ferrocarriles distribuyen gran parte de los más de 400 millones de toneladas que se producen cada año.
Los ríos Ohio y Misisipi también son importantes vías de transporte de cereales: las barcazas llevan la cosecha desde el Medio Oeste hasta Nueva Orleans para su exportación. Sin embargo, los problemas en algunas de las esclusas del Misisipi están creando graves cuellos de botella y retrasando los envíos.
«La infraestructura a lo largo de estas vías fluviales [es] fundamental, pero no se ha renovado desde su construcción en 1929. Si llegara a fallar por completo, el transporte de productos básicos y las cadenas de suministro se verían totalmente interrumpidos», según la autora del estudio, Megan Konar.





