¿Qué ocurre realmente con los plásticos usados cuando se los llevan a los centros de reciclaje? Puede que los laven y trituren, y luego los moldeen para crear la base de una botella nueva. O puede que los fundan por completo hasta convertirlos en petróleo o combustible que sirva para alimentar automóviles. En teoría, los científicos también podrían dárselos a la tan promocionada enzima que devora plástico.
Pero hay otra forma, que podría ayudarnos a reutilizar plásticos difíciles de reciclar, como las bolsas. La propone la empresa emergente BioCellection, que acaba de asociarse con San José para transformar el proceso de reciclaje de la ciudad.
BioCellection es fruto de la iniciativa de Miranda Wang y Jeanny Yao, dos emprendedoras chino-canadienses que fundaron la empresa cuando aún estaban en la universidad. Según explicó Wang a CNN, ella y Yao han diseñado un catalizador que descompone el plástico. Sin embargo, según se afirma, su proceso es más barato y rápido: solo tarda tres horas. Al final del ciclo, el plástico original queda convertido en una mezcla de sustancias químicas que pueden usarse para fabricar pinturas, ropa de nailon, suelas de zapatos, piezas de automóviles, aparatos electrónicos y perfumes.

Wang afirma que la tecnología de BioCellection tiene una tasa de conversión del 90 %, con potencial para alcanzar cifras aún mejores al ampliar su escala.
San José espera aumentar esa tasa mediante el programa piloto con BioCellection que acaba de anunciar. Con la ayuda de GreenWaste Recovery, que presta servicios de recogida y procesamiento a la ciudad desde 1991, San José colaborará con BioCellection para desarrollar el proceso y, en última instancia, ponerlo en práctica a gran escala. El programa durará un año y se centrará en los plásticos n.º 2 (envases de leche, botellas de champú y tarrinas de mantequilla) y n.º 4 (bolsas de supermercado y plástico retráctil).
«Nos entusiasma asociarnos con GreenWaste para apoyar la nueva tecnología de BioCellection, que desviará materiales del vertedero y nos ayudará a cumplir nuestros objetivos de cero residuos y a proteger el planeta para las generaciones futuras», declaró Kerrie Romanow, directora de Servicios Ambientales de San José, en un comunicado de prensa.
«En un momento en que otros países restringen los materiales reciclables y se imponen requisitos de reciclaje más estrictos, debemos encontrar formas nuevas e innovadoras de gestionar los residuos. Este programa piloto es una posible solución para transformar los plásticos sucios en productos útiles».
California prohibió las bolsas de plástico de un solo uso en 2016, pero aún llegan a los centros de reciclaje de GreenWaste, lo que supone un problema, ya que este tipo de plástico en película es difícil de reutilizar.
«Cuando los plásticos en película sucios quedan cubiertos de residuos de alimentos o de lo que llamamos residuos putrescibles, no hay mercado para esos materiales, así que esa fracción de plástico en película siempre ha terminado en el vertedero», declaró Emily Finn, directora de desarrollo empresarial y comunicaciones de GreenWaste, a ABC7 News.
Pero BioCellection podría cambiar eso. La empresa emergente planea instalar laboratorios móviles en los centros de las instalaciones de reciclaje de la ciudad, con el objetivo de iniciar la producción a gran escala para la próxima primavera. San José y GreenWaste han invertido 240.000 dólares para ayudar al equipo a llevar a cabo este despliegue.
Si el programa piloto da buenos resultados, BioCellection espera llevar su tecnología a otras «zonas» no especificadas de Estados Unidos, donde podrá ayudar a desviar aún más plásticos del vertedero.





