«Pérdida de bosques» es un término amplio que abarca la deforestación permanente y la degradación forestal.
La deforestación permanente se refiere a la eliminación completa de los árboles, mientras que la degradación forestal consiste en una reducción de la densidad de árboles en una zona sin que cambie el uso del suelo.
La deforestación impulsada por las materias primas —que incluye la tala de bosques para la agricultura y la minería— es el principal factor de pérdida de bosques.
La urbanización —la conversión de bosques en suelo destinado a ciudades e infraestructuras— es, con diferencia, el factor que menos contribuye.
Visualización de los cinco factores que impulsan la pérdida de bosques
El mundo ha perdido un tercio de sus bosques desde la última era glacial y, hoy en día, se talan aproximadamente 15.000 millones de árboles al año.
Los bosques son fuentes de biodiversidad y un amortiguador esencial frente al cambio climático, pues absorben miles de millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono cada año. Sin embargo, la pérdida de bosques sigue aumentando.
La infografía, patrocinada por Carbon Streaming Corporation, destaca los cinco principales factores que impulsan la pérdida de bosques.
Deforestación frente a degradación
«Pérdida de bosques» es un término amplio que recoge los efectos tanto de la deforestación permanente como de la degradación forestal. Hay una diferencia importante entre ambas:
Deforestación permanente: se refiere a la eliminación completa de los árboles o a la conversión de los bosques a otro uso del suelo (como la construcción de edificios), que impide que vuelvan a crecer.
Degradación forestal: se refiere a una reducción de la densidad de árboles en una zona sin que cambie el uso del suelo. Se espera que los bosques vuelvan a crecer.
La degradación forestal representa más del 70% o 15 millones de hectáreas de la pérdida anual de bosques. El otro 30% de los bosques perdidos sufre deforestación permanente.
La deforestación impulsada por las materias primas, que incluye la tala de bosques para la agricultura y la minería, es el principal factor de pérdida de bosques. La agricultura por sí sola representa tres cuartas partes de toda la deforestación impulsada por las materias primas; a menudo, los bosques se convierten en terrenos para ranchos ganaderos y plantaciones.
La extracción de productos forestales como madera, papel, pasta de papel y caucho representa la mayor parte de la pérdida de bosques por degradación. Este proceso suele gestionarse y planificarse para que los bosques puedan volver a crecer después de la cosecha.
La agricultura migratoria y los incendios forestales representan cada uno alrededor de 5 millones de hectáreas o una cuarta parte de la pérdida anual de bosques. En ambos casos, los bosques pueden regenerarse si se deja de utilizar el suelo.
La urbanización —la conversión de bosques en suelo destinado a ciudades e infraestructuras— es, con diferencia, el factor que menos contribuye: representa menos del 1% de la pérdida anual de bosques.
¿Cuánto carbono absorben los bosques?
Según una investigación publicada en Nature, entre 2001 y 2019, los bosques del mundo absorbieron casi el doble de dióxido de carbono (CO2) del que emitieron.
En términos netos, los bosques secuestran
7.600 millones de toneladas de CO2 equivalente (CO2e) al año, lo que equivale a alrededor del 15% de las emisiones mundiales de CO2e. A medida que se intensifican los efectos del cambio climático, proteger los bosques de la deforestación y la degradación es cada vez más crucial.







