La contaminación de nuestros océanos ha llegado a un punto crítico.
Según el célebre naturalista sir David Attenborough, la fauna de nuestros mares afronta la mayor amenaza de la historia de la humanidad mientras lucha por sobrevivir al aumento de las temperaturas y a cantidades sin precedentes de residuos plásticos.
Attenborough lanza esta advertencia en el episodio final de la serie documental de la BBC Blue Planet II, el programa de televisión más visto del año en el Reino Unido.
La serie también está cosechando éxito en todo el mundo. Se estima que 80 millones de personas en China vieron los dos primeros episodios.
Fueron tantos los chinos que intentaron ver en streaming el primer episodio a través del servicio en línea Tencent Video que, según se informó, ralentizó temporalmente internet en China.
El episodio final se centra en los daños que el cambio climático, los residuos plásticos, la sobrepesca e incluso el ruido están causando a los océanos del mundo.

Attenborough dice: «Durante años pensamos que los océanos eran tan vastos y sus habitantes tan innumerables que nada de lo que pudiéramos hacer podría afectarlos. Pero ahora sabemos que estábamos equivocados.
«Ahora está claro que nuestras acciones están teniendo un impacto significativo en los océanos del mundo. [Estos] están amenazados como nunca antes en la historia de la humanidad. Muchas personas creen que los océanos han llegado a un punto crítico».
La amenaza climática

Uno de los retos medioambientales que destaca el programa es cómo el calentamiento global está cambiando la naturaleza misma de los océanos.
Según los asesores académicos de Blue Planet II, las temperaturas de la superficie del mar han aumentado, los niveles de oxígeno disuelto están disminuyendo, el agua del mar se ha vuelto más ácida y las reservas de alimentos han disminuido.
Investigaciones recientes indican que, durante los próximos 15 años, más de la mitad de los océanos del mundo podrían sufrir estos múltiples efectos del aumento de los niveles de dióxido de carbono. Para mediados de siglo, es posible que más del 80% de los océanos se vean afectados, lo que obligaría a sus habitantes a migrar, adaptarse o, en algunos casos, extinguirse.
El episodio final se centra en el fenómeno del blanqueamiento del coral.

Cuando sube la temperatura del agua, las algas que sirven de alimento a los corales y les dan color los abandonan.
Los corales se vuelven blancos y son más vulnerables a las enfermedades y a la muerte.
Muchos corales de todo el mundo, incluidos dos tercios de la Gran Barrera de Coral de Australia, ya están afectados por el blanqueamiento.
Otros efectos del calentamiento de los fondos marinos incluyen la destrucción de praderas marinas, bosques de algas kelp y manglares esenciales, capaces de almacenar enormes cantidades de carbono. En 2015 y 2016, frente a las costas de Australia se produjo el peor caso registrado de mortandad de manglares jamás observado.

Y el primer episodio de Blue Planet II destacó cómo el calentamiento de los mares afecta a la fauna del Ártico.
Mostró que cada vez había menos hielo disponible para las madres morsas que luchaban por encontrar un refugio seguro para sus crías.
Más plástico que peces
Otra gran amenaza para los océanos es la enorme cantidad de residuos plásticos que obstruyen nuestros mares.
Investigaciones anteriores del Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur estiman que para 2050 podría haber más plástico que peces en el mar.
En los últimos años han aparecido imágenes de enormes islas de residuos flotando en el Caribe, así como de pajitas de plástico clavadas en la nariz de tortugas marinas, que les dificultan la respiración.
Algunas imágenes de polluelos de albatros que se asfixian y mueren después de que su madre los alimenta por error con plástico fueron consideradas demasiado angustiosas e impactantes para emitirlas en el episodio final de Blue Planet II.
Es un problema generalizado. Según un estudio, se ha encontrado plástico en el estómago del 71% de las aves marinas y del 30% de las tortugas.
Cuando ingieren plástico, los animales marinos tienen un 50% de probabilidades de morir.
Algunos predicen que, de aquí a 2050, habremos creado cuatro veces más plástico que todo el producido a lo largo de la historia, y gran parte acabará convertida en residuos.






