Los Emiratos Árabes Unidos son muy aficionados a batir récords mundiales. Gracias al dinero del petróleo y a la abundancia de terrenos libres, el país cuenta con el edificio más alto del mundo, el centro comercial más grande, la mayor reserva de agua desalinizada, y una de las mayores granjas solares. Ahora puede añadir un récord más a la lista: la planta de baterías virtual más grande del mundo.
A principios de este mes, el departamento de energía de Abu Dabi puso en funcionamiento una planta de baterías de sodio-azufre de 108 MW/648 MWh. A modo de comparación, la capacidad de almacenamiento de la batería de Abu Dabi es unas cinco veces superior a la del sistema de baterías de iones de litio que Tesla instaló en Hornsdale (Australia) en 2017.
Las baterías están instaladas en 10 ubicaciones diferentes de Abu Dabi, pero pueden controlarse como una única planta. Por ello, el departamento de energía la denomina «planta de baterías virtual».
Al igual que otros países ricos en petróleo de Oriente Medio, los EAU siguen obteniendo casi toda su energía de los combustibles fósiles. Sin embargo, destacan en la región por apostar también a gran escala por las energías renovables. ”En 50 años, cuando quizá tengamos el último barril de petróleo… puedo decirles que celebraremos ese momento”, afirmó hace unos años el jeque Mohammed bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi.
El país prevé invertir 160.000 millones de dólares en energía renovable hasta 2030, y se ha fijado como objetivo para 2050 obtener más del 60 % de su electricidad de fuentes libres de carbono. No es tan ambicioso como el objetivo de emisiones netas cero adoptado por otros en todo el mundo, pero se encuentra entre los más ambiciosos de Oriente Medio.
Esta medida responde a una necesidad. Los emiratíes viven en su mayoría en la costa y se enfrentarán a desafíos insuperables a medida que el cambio climático haga subir el nivel del mar.
El abundante sol del desierto le ha permitido asegurar ofertas muy agresivas para granjas solares, lo que ha reducido el precio por unidad de electricidad a niveles históricamente bajos. Pero, a medida que el país aumenta la cantidad de energía renovable que genera, necesita añadir almacenamiento de energía para reservar electricidad para cuando no brille el sol.
Sin embargo, en lugar de las baterías de iones de litio de Tesla, los EAU optaron por las baterías de sodio-azufre de la japonesa NGK. Las baterías de iones de litio pueden concentrar mucha energía en un espacio reducido, lo que las hace ideales para los coches eléctricos, pero necesitan aire acondicionado para mantener la temperatura de funcionamiento adecuada. Las baterías de sodio-azufre, en cambio, funcionan a 300 °C (572 °F) y están muy bien aisladas.
El tamaño del nuevo sistema de baterías de los EAU es tan grande que podría proporcionar hasta seis horas de energía de respaldo en caso de que la red eléctrica de Abu Dabi falle. Para almacenamientos de tan larga duración, las baterías de sodio-azufre resultan más baratas que las de iones de litio, según un representante de NGK. La instalación de los EAU supera el anterior récord de baterías de NGK, que entró en funcionamiento en Japón con una capacidad de potencia de 50 MW y una capacidad energética de 100 MWh.





