Más de la mitad del PIB mundial depende en gran medida o moderadamente de los ecosistemas naturales.
Proteger la naturaleza y aumentar la biodiversidad podría generar oportunidades de negocio por valor de 10 billones de dólares al año y crear casi 400 millones de nuevos empleos.
También es probable que las empresas que invierten en estos ámbitos mejoren su reputación y puedan acceder a financiación en mejores condiciones que aquellas que contaminan más.
Los gobiernos debatirán un plan de acción a largo plazo sobre biodiversidad en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad de 2022, que se celebrará en China a finales de este año.
Según el Foro Económico Mundial (WEF), más del 50 % del PIB mundial depende en gran medida o moderadamente de los servicios ecosistémicos incluidos los recursos naturales que proporciona la naturaleza, además de las aguas subterráneas y el papel de la polinización en la producción de alimentos. No podemos obtener los elementos fundamentales para la vida tal como la conocemos —alimentos frescos, agua y medicinas— sin una biodiversidad rica y próspera.
«Algunos sectores tienen experiencia en materia de biodiversidad y han incorporado prácticas empresariales sostenibles en el uso que hacen de la tierra y el agua, pero siempre hay margen de mejora», explica Tatu Leinonen, especialista en soluciones climáticas y para la naturaleza del fondo Sitra, orientado al futuro. «En otros sectores, abordar los problemas relacionados con la biodiversidad solo se ha convertido en una prioridad recientemente, porque muchos se habían centrado en combatir el cambio climático».
Invertir en biodiversidad no consiste únicamente en actuar en materia de sostenibilidad: también hay un buen argumento empresarial para hacerlo. En los próximos 10 años, el WEF estima que proteger la naturaleza y aumentar la biodiversidad podría generar oportunidades de negocio por valor de 10 billones de dólares al año y crear casi 400 millones de nuevos empleos en ámbitos como la mejora de la eficiencia energética en el sector de la construcción y la aplicación de soluciones de economía circular en los sectores automovilístico, electrónico y textil.
«También es probable que las empresas que invierten en proteger la naturaleza mejoren su reputación y puedan acceder a financiación en mejores condiciones que las empresas que contaminan más o dependen de los combustibles fósiles para obtener energía», continúa Leinonen. «Al gestionar sus dependencias e impactos sobre la naturaleza, las empresas pueden sentar las bases del éxito a largo plazo».
A principios de junio de 2022, la ONU organizó en Estocolmo una conferencia sobre biodiversidad y sostenibilidad. El evento ofreció una plataforma a empresas como Neste, líder mundial en el ámbito del diésel renovable y el combustible de aviación sostenible, para mostrar su compromiso con la protección de la biodiversidad mundial y destacar cómo organizaciones similares pueden hacer más para concienciar sobre el vínculo entre las operaciones empresariales y la biodiversidad.
Neste está desarrollando un enfoque sistemático para lograr un impacto neto positivo en la biodiversidad en todos sus nuevos proyectos y operaciones para 2025. También integrará las cuestiones de biodiversidad en sus operaciones generales para 2035, con el objetivo de tener un impacto positivo en la biodiversidad en toda la cadena de valor para 2040.
«Esto significa invertir y crear los medios necesarios para alcanzar objetivos exigentes», afirma Niina Niemelä, responsable de sostenibilidad climática y economía circular de Neste.
«Al evaluar nuestra cadena de suministro desde la perspectiva de la biodiversidad, podemos identificar los ámbitos que tendrán el mayor impacto en el medio ambiente. También hemos empezado a poner a prueba métodos para medir la biodiversidad y utilizaremos esta información para orientar nuestras decisiones de inversión».
«Por desgracia, muchas empresas aún no entienden los vínculos entre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, ni cómo su pérdida puede afectar negativamente a su acceso a materias primas, energía y otros servicios», añade Niemelä.
«Al comprender los impactos, evaluar los riesgos y las oportunidades e integrar la biodiversidad en la estrategia empresarial, las empresas se asegurarán de reducir al mínimo el impacto negativo sobre la biodiversidad y maximizar las oportunidades relacionadas con el capital natural. Por ello, los líderes empresariales deben utilizar métricas precisas para adoptar un enfoque más integral al fijar objetivos y mejorar la biodiversidad».
Los beneficios de aumentar la biodiversidad
La biodiversidad y la diversidad genética en general regulan todos los procesos biológicos del planeta y permiten que los organismos se adapten a su entorno y que los cultivos resistan las enfermedades. Los ecosistemas saludables y diversos nos permiten obtener muchos de los medicamentos modernos que ayudan a tratar el cáncer, las enfermedades cardíacas y dolencias como la malaria, además de contribuir a la seguridad alimentaria. Por eso, gestionar la biodiversidad del planeta es esencial para la salud y el bienestar humanos. Además, por ejemplo, se estima que el valor monetario de la polinización de las abejas para la producción mundial de alimentos asciende a 400.000 millones de dólares al año.
«Hemos llegado a un punto de inflexión en materia de restauración ecológica y protección de los paisajes naturales», explica Pippa Howard, experta en estrategia de Fauna & Flora International (FFI), la organización de conservación de la vida silvestre más antigua del mundo, que ha puesto en marcha decenas de proyectos pioneros para contribuir a aumentar la biodiversidad y ahora ha iniciado una colaboración con Neste para mejorar el enfoque de la empresa respecto a la conservación.
«Para devolver estos paisajes a su estado original», continúa Howard, «debemos formar a todas las personas de la cadena de suministro para que puedan gestionar el uso de la tierra de manera más eficiente, empezando por agricultores individuales y pequeñas comunidades y extendiéndonos después al sector en su conjunto. Así se preservarán recursos genéticos y servicios de la naturaleza esenciales, y se permitirá utilizar la tierra de forma más eficaz y sostenible a largo plazo».
El futuro inmediato
«Las grandes empresas deben contribuir a la situación mundial y no centrarse en zonas específicas donde se degradan la tierra y los ecosistemas», añade Howard.
«Para que la naturaleza esté saludable, debe ser resiliente e íntegra. Ahora hay que centrarse en mejorar su resiliencia, asumiendo la responsabilidad de regenerar las zonas que ya han sido explotadas».
«Si pensamos en los recursos naturales de la Tierra como si fueran dinero que tenemos en el banco, no podemos seguir retirando efectivo y esperar sobrevivir. Tenemos que vivir de los intereses. La naturaleza nos proporciona todo el capital que necesitamos, pero solo cuando está saludable. Si agotamos ese capital, socavamos todo el ecosistema mundial».
Niemelä coincide con esta valoración: «Dependemos de los servicios ecosistémicos, pero usamos en exceso los recursos naturales. Últimamente, el cambio climático ha acaparado la mayoría de los titulares, pero esto debe cambiar para que la biodiversidad reciba la misma atención, aunque la complejidad de los ecosistemas mundiales hace que a la mayoría de las personas les resulte más difícil comprenderla que entender, sencillamente, que el aumento de las temperaturas provoca fenómenos meteorológicos extremos».
«Las empresas deben darse cuenta de que la pérdida de biodiversidad amenaza no solo sus negocios, sino también el futuro de toda forma de vida en la Tierra. En Finlandia, el Gobierno está respondiendo mediante el desarrollo de un marco nacional para incorporar la biodiversidad a sus políticas y, por extensión, a todos los aspectos de la vida de las personas».
A finales de este año, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad de 2022, que se celebrará en China, los gobiernos debatirán un plan de acción a largo plazo conocido como el Marco Mundial de Biodiversidad posterior a 2020 . El objetivo es valorar, conservar y restaurar la biodiversidad mundial para 2050, lo que aportará beneficios esenciales a miles de millones de personas. También se centrará en utilizar los recursos de manera más equitativa y sostenible, así como en proporcionar hasta 200.000 millones de dólares al año para apoyar la protección de la biodiversidad en todo el mundo.
Con el aumento de la concienciación y el impulso políticos, este es el momento para que las empresas con visión de futuro aprovechen la oportunidad de marcar el camino y cosechar los beneficios que ello reporta.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial por la naturaleza?
El Centro para la Naturaleza y el Clima ayuda a los líderes a comprender las interconexiones entre el clima, la naturaleza y el desarrollo económico. Ofrece una plataforma para explorar vías que promuevan la resiliencia y la prosperidad dentro de los límites planetarios.
Al facilitar la cooperación entre sectores y regiones, el Centro ayuda a sus socios a traducir el entendimiento compartido en soluciones prácticas para el clima y la naturaleza.





