Esta es la profesión que más sufrirá los efectos de la contaminación

The study found that professional drivers were exposed to four times more pollution when driving for work.Image: Photo by Gregory Makamian on Unsplash
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Existen pruebas abrumadoras de que la contaminación atmosférica tiene un impacto significativo en la salud humana. Se ha demostrado que provoca una serie de enfermedades respiratorias, como neumonía, bronquitis y asma. Y, recientemente, se ha relacionado incluso con la demencia, deterioro cognitivo y retraso en el desarrollo pulmonar en los niños. No solo eso, sino que también existen pruebas de que la contaminación atmosférica relacionada con el tráfico provoca efectos adversos para la salud mayores en comparación con otras fuentes.

Esto ocurre especialmente con las emisiones de gases de escape de los motores diésel, que son cancerígenas para las personas, lo que supone una preocupación especial en Europa, ya que el 42,5 % de los vehículos matriculados son diésel (frente a solo un 4 % en Estados Unidos). Durante los desplazamientos, las personas pueden pasar entre una y dos horas al día expuestas a las emisiones diésel. Estos niveles de exposición son aún más elevados para las personas que deben conducir como parte de su trabajo.

Mis colegas y yo investigamos recientemente cuánta contaminación atmosférica reciben los conductores profesionales. Medimos los niveles de contaminación a los que estuvieron expuestos 141 conductores profesionales de distintos sectores, entre ellos conductores de taxi, camión, servicios de recogida de residuos y servicios de emergencia, en Londres, durante un periodo continuo de 96 horas.

Nuestro estudio reveló que los conductores profesionales estaban expuestos a niveles de contaminación cuatro veces superiores al conducir que en casa: 4,1 microgramos de carbono negro por metro cúbico de aire (4,1 µg/m³). Aunque esta cantidad pueda parecer baja, los estudios han descubierto efectos significativos en la salud respiratoria, como asma y deterioro de la función pulmonar, con cambios en la exposición al carbono negro para valores tan pequeños como 1 µg/m³.

Hay más de un millón de conductores profesionales en solo el Reino Unido. A pesar de conocer lo perjudiciales que pueden ser los niveles elevados de contaminación para la salud humana, han sido muy pocos los estudios que analizan los riesgos a los que se enfrentan los conductores profesionales.

El contaminante que medimos fue el carbono negro (conocido comúnmente como hollín o carbono elemental), que a menudo se utiliza como representación general de las emisiones diésel en el entorno urbano. Descubrimos que el nivel de contaminación al que estaban expuestos los conductores (4,1 µg/m³) era un tercio superior a las mediciones registradas en una de las carreteras más transitadas de Londres (3,1 µg/m³). Esta exposición es mayor que la de quien trabaja en un escritorio situado literalmente junto a una carretera por la que circulan 90 000 vehículos al día.

También comprobamos que los taxistas estaban expuestos a los niveles más altos de contaminación (6,5 µg/m³), lo que equivale al doble del nivel de los conductores menos expuestos, los de vehículos de servicios de emergencia. Esto se debe en gran medida a que los taxistas pasan la mayor parte de su jornada laboral en el centro de Londres, dejando y recogiendo pasajeros en zonas congestionadas.

Cada punto representa un minuto de exposición. Este diagrama muestra un ejemplo de altas concentraciones de carbono negro atrapadas en el habitáculo de un vehículo durante 40 minutosImage: Shanon Lim

Y, contrariamente a lo que se cree, estar dentro de un vehículo no protege de las emisiones del exterior. De hecho, puede provocar la rápida acumulación de contaminantes atmosféricos en el interior del vehículo. Esto se observó mientras los conductores se desplazaban por Londres, con niveles de contaminación en el interior del vehículo que a menudo superaban los 100 µg/m³.

Hacia un futuro más limpio

Aunque este estudio se centró en conductores profesionales, los resultados podrían aplicarse a todos los conductores. La mejor solución para reducir la exposición de los conductores al carbono negro es alejarse del diésel y avanzar hacia combustibles más limpios, además de reducir el número de vehículos en nuestras carreteras.

Nuestro estudio también reveló que existen cambios sencillos que podrían reducir la exposición a las emisiones de los conductores profesionales, como mantener las ventanillas cerradas al conducir o cambiar de ruta para evitar los túneles. Contar con un habitáculo del vehículo hermético también puede desempeñar un papel importante en la reducción de la exposición de los conductores. Las soluciones tecnológicas, como los filtros especializados para la contaminación del habitáculo también podrían constituir una solución a corto plazo para reducir la exposición de los conductores profesionales.

Los estudios también han descubierto que el uso de modos de transporte activos, como el ciclismo, puede reducir la exposición a los contaminantes y resultar más beneficioso para la salud. Aunque esta puede ser una opción para quienes conducen hasta un lugar de trabajo fijo, quienes deben conducir como parte de su trabajo no tienen esa posibilidad.

Como ocurre con todos los problemas medioambientales, todos los sectores deben trabajar juntos para reducir la exposición a la contaminación atmosférica de este grupo de riesgo. La mejora de la calidad del aire beneficiará no solo a los conductores profesionales, sino también a la sociedad. Dados los numerosos efectos negativos para la salud relacionados con la exposición a la contaminación, es importante seguir dando pasos para reducir las emisiones totales y mejorar la salud de todos.

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