Una proporción considerable de la biodiversidad de la Tierra, alrededor de un millón de especies, habita en el océano; la mayoría aún no se ha descubierto en las profundidades marinas.
Las profundidades marinas y su biodiversidad desempeñan un papel fundamental en los servicios ecosistémicos, como la regulación del clima, la producción pesquera y los ciclos de los elementos.
La minería de aguas profundas, que podría dañar grave e irreversiblemente los ecosistemas marinos y tener consecuencias duraderas para la salud de la Tierra, podría recibir luz verde para comenzar en 2023.
«¡Por Hércules! En el mar y en el océano, por vasto que sea, no existe nada que nos resulte desconocido y, hecho verdaderamente maravilloso, ¡es precisamente aquello que la naturaleza ha ocultado en las profundidades lo que mejor conocemos!» Plinio el Viejo, 40 d. C.
Plinio pasó entonces a enumerar apenas 176 especies. Dos mil años después, apenas empezamos a comprender que su afirmación no solo era incorrecta, sino que también reflejaba la ignorancia complaciente de la época.
Las estimaciones actuales sugieren que una proporción considerable de la biodiversidad de la Tierra, alrededor de un millón de especies, habita en el océano; la mayoría aún no se ha descubierto en las profundidades marinas. Aunque sabemos más que nunca sobre las profundidades marinas, pese a siglos de investigación, nuestro conocimiento de esas misteriosas profundidades sigue siendo escaso.
Una y otra vez, al explorar y estudiar las profundidades marinas, nos encontramos con especies, hábitats y formas de vida que superan nuestra imaginación: desde fuentes hidrotermales que expulsan un fluido negro extremadamente caliente hasta esponjas de vidrio gigantes que se cree que tienen miles de años, y animales que se comunican mediante destellos, pulsos y resplandores.
Las profundidades marinas desempeñan un papel vital en la salud de la Tierra
Esta riqueza y diversidad de organismos de las profundidades marinas sustenta los procesos ecosistémicos necesarios para el funcionamiento de los sistemas naturales de la Tierra. El océano profundo también constituye más del 90 % de todo el espacio habitable del planeta y desempeña un papel fundamental en servicios como la regulación del clima, la producción pesquera y los ciclos de los elementos. Es una parte integral de la cultura y el bienestar de las comunidades locales, y el lecho marino forma parte del Patrimonio Común de la humanidad, que pertenece a todas las personas del planeta y a quienes vendrán.
Cuanto más aprendemos los científicos marinos sobre la complejidad y la importancia de la vida en el océano profundo, más comprendemos el gran peligro que afronta. Los ecosistemas de las profundidades marinas están sometidos a la presión de diversos factores de origen humano, como el cambio climático, la pesca de arrastre de fondo destructiva y la contaminación. Y se perfilan nuevas amenazas en el horizonte.
La minería de aguas profundas, una nueva industria que podría recibir luz verde para empezar a operar ya en 2023, se sumará a estas presiones. Podría provocar la pérdida de biodiversidad en las profundidades marinas y alteraciones en el funcionamiento y los servicios de los ecosistemas que podrían durar milenios o incluso ser permanentes.
Los riesgos de la minería de aguas profundas no se comprenden del todo
A estas preocupaciones por los riesgos de la minería de aguas profundas se suma un estudio reciente que ha revelado hasta qué punto los expertos saben poco sobre las zonas del planeta ya arrendadas para la exploración minera y sobre cómo podrían verse afectadas por las actividades mineras. De hecho, se comprobó que en el 57,8 % de las categorías científicas evaluadas para regiones con zonas de exploración minera no había ningún conocimiento científico o apenas lo había para permitir una gestión basada en pruebas. Solo en el 1,1 % había suficiente. Sin información ambiental, sobre biodiversidad y ecológica, no es posible comprender plenamente los posibles riesgos de la minería de aguas profundas para la biodiversidad, los ecosistemas y el funcionamiento del océano profundo, así como para el bienestar humano.
Crece el llamamiento mundial a pausar la minería de aguas profundas
La gravedad de estas preocupaciones convirtió la minería de aguas profundas en tema de conversación en la reciente Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, celebrada en Lisboa. Allí, países como Francia, Palaos, Fiyi y Samoa se unieron a parlamentarios, líderes juveniles, estrellas de Hollywood, empresas como BMW, Google, Volkswagen y Volvo, bancos como Credit Suisse, Lloyd’s, Standard Chartered y NatWest, y más de 600 científicos de 44 países para pedir una pausa en la minería de aguas profundas. Como la segunda parte de las negociaciones anuales de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos se celebra poco después de la conferencia de Lisboa, esta podría ser la primera reunión en décadas en la que se debata de manera sustantiva una pausa en la minería de aguas profundas.
La Década de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, puesta en marcha el año pasado, ofrece una oportunidad propicia para recopilar más información sobre las especies y los ecosistemas que podrían verse afectados por la minería de aguas profundas, antes de que esta industria comience, no después. Como científicos, valoramos profundamente la toma de decisiones basada en pruebas, sobre todo en casos de tanta trascendencia como una decisión mundial de abrir una frontera oceánica completamente nueva a la explotación industrial de recursos a gran escala.
La enorme importancia del océano para nuestro planeta y sus habitantes, así como el riesgo de una pérdida permanente y a gran escala de biodiversidad, ecosistemas y funciones ecosistémicas, hacen necesaria una pausa en todos los esfuerzos por iniciar la minería de aguas profundas. A diferencia de Plinio el Viejo, debemos reconocer que estamos lejos de tener todas las respuestas sobre lo que se oculta en las profundidades y, en su lugar, tomar precauciones sensatas y acelerar la investigación independiente para comprender mejor lo que realmente está en juego.





