Cómo el ‘SnotBot’ y otros 2 drones nos ayudan a salvar especies en peligro de extinción

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  • La tecnología de drones está transformando la conservación, al facilitar y abaratar la recogida de datos.

  • SnotBot utiliza tecnología de drones para recoger muestras biológicas de ballenas y delfines y vigilar su salud y bienestar.

  • Los investigadores utilizan la huella única de imagen térmica de cada especie para supervisar la fauna en peligro de Madagascar.

  • Los drones pueden captar con mayor facilidad las señales de especies raras con radiomarcaje, como el kakapo de Nueva Zelanda.

Comprender mejor el mundo natural es una parte fundamental de su conservación. Pero ¿cómo se consigue conocer mejor a un animal como la ballena azul? Con más de 30 metros de largo y un peso superior a 130 toneladas, no encajan exactamente en un laboratorio convencional.

Nueva Zelanda utiliza drones para proteger a los delfines.
Nueva Zelanda utiliza drones para proteger a los delfines.
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En los últimos años, la tecnología de drones ha abierto nuevas puertas a los conservacionistas. Se pueden localizar especies en peligro de difícil detección, identificar y seguir a animales individuales, y supervisar su salud y bienestar.

A medida que la contaminación, la interferencia humana y el cambio climático ponen en peligro a un número creciente de especies, presentamos tres proyectos en los que los drones han ampliado nuestro conocimiento del reino animal.

Las ballenas y los delfines se enfrentan a amenazas cada vez mayores: el dron SnotBot nos ayuda a comprenderlos mejor.Image: SnotBot/christian miller

1. SnotBot: seguimiento del bienestar de las ballenas

Puede que su nombre haga reír a carcajadas a cualquier niño, pero SnotBot es un instrumento científico muy serio. El dron de consumo modificado vuela a través del chorro de aire exhalado por una ballena y recoge ‘mucosidad’ en placas de Petri. El aire húmedo de este chorro contiene gran cantidad de información útil para los científicos, entre la que destaca ADN, hormonas del estrés y de la gestación, microbiomas y, potencialmente, otros indicadores de la salud de la ballena.

SnotBot lleva recopilando datos sobre ballenas azules durante los últimos 5 añosImage: Instagram/SnotBot

Totalmente no invasivo, SnotBot ayuda a los científicos a comprender a las ballenas y los delfines, muchos de ellos en peligro crítico de extinción, sin causarles estrés. Además, ofrece una forma relativamente asequible de recopilar datos.

Con las amenazas para la vida marina en aumento, principalmente por el enredo en redes de pesca y la contaminación, vigilar el bienestar de las ballenas y los delfines es cada vez más importante.

Desde que la organización sin ánimo de lucro Ocean Alliance empezó a utilizar SnotBot, ha descubierto otros usos posibles de los drones en la investigación sobre ballenas y delfines. Por ejemplo, su dron impermeable EarBot se ha utilizado para recoger datos bioacústicos de ballenas. Además, mediante drones puede fijar a las ballenas etiquetas de datos del tamaño de un disco de hockey; antes, esta tarea debía realizarla un investigador desde una embarcación con una pértiga larga.

La organización afirma que, con un dron de $1,000, un investigador puede hoy recopilar datos que hace apenas una década habrían costado $20,000 o más.

2. Uso de huellas térmicas para vigilar a los lémures

Dos monos araña detectados mediante su huella térmica.Image: Liverpool John Moores University

Investigadores de la Liverpool John Moores University se dieron cuenta de que la tecnología de drones podía combinarse con la imagen térmica para identificar especies en el punto caliente de biodiversidad que es Madagascar.

Cada especie tiene una huella térmica única, así que, una vez detectado el animal mediante cámaras infrarrojas montadas en drones, el aprendizaje automático puede usarse para distinguirlos.

Los investigadores comprobaron que este sistema permitía identificar monos araña con más precisión que los censos realizados sobre el terreno en el 83% de los casos. Esto supone una gran oportunidad para la conservación de las numerosas especies gravemente amenazadas de la isla, incluidos sus famosos lémures.

La tecnología también se ha empleado para rastrear a los cazadores furtivos que amenazan a los lémures vulnerables.

3. Localización de kakapos con radiomarcaje

Los kakapos con radiomarcaje pueden seguirse fácilmente con drones.Image: WIldlife Drones

Con solo unos 200 ejemplares restantes, la población de kakapo de Nueva Zelanda está en peligro crítico de extinción.

Aunque a cada ave se le coloca un radiotransmisor que permite seguirla, puede resultar difícil localizarlas en el escarpado paisaje que es su hábitat. Con un dron es posible inspeccionar grandes superficies en mucho menos tiempo, detectando las señales de varias aves, incluidas las que se encuentran en zonas inaccesibles a pie.

La radiomarcación y los drones se han utilizado de manera similar para rastrear ejemplares esquivos de varanos de Rosenberg en el Parque Nacional Namadgi de Australia.

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