• La pesca ilegal es el tercer delito de explotación de recursos naturales más lucrativo.
• La trazabilidad en la cadena de suministro es difícil de lograr debido a su complejidad inherente.
• La Declaración de Trazabilidad del Atún 2020 es un paso importante para evitar que el atún ilegal llegue al mercado.
Es probable que hayas comido productos del mar capturados por delincuentes. La pesca ilegal representa hasta 26 millones de toneladas de pescado capturado al año, con un valor de entre 10 000 millones y 36 400 millones de dólares al año, lo que la convierte en el tercer delito de explotación de recursos naturales más lucrativo, tras la madera y la minería.
La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) se produce tanto en alta mar como en aguas bajo jurisdicción nacional, y sigue siendo una de las mayores amenazas para los ecosistemas marinos del mundo. Al mismo tiempo, desestabiliza la seguridad alimentaria y laboral de miles de millones de personas en todo el mundo. La pesca ilegal socava los esfuerzos nacionales y regionales para conservar y gestionar las poblaciones de peces, y perjudica y discrimina gravemente a los pescadores que actúan de forma responsable. Las actividades de los pescadores y los buques que practican la pesca ilegal también pueden constituir otros delitos, dar lugar a ellos o ir de la mano de ellos. Entre los ejemplos de delitos relacionados con la pesca se encuentran desde el fraude documental y el blanqueo de capitales hasta la trata de personas y las violaciones de los derechos humanos.
Las cadenas de suministro de productos del mar suelen ser complejas y, tradicionalmente, la información dentro de ellas se ha guardado celosamente. Para las empresas que compran y venden productos del mar, la falta de información sobre el origen de los productos y de transparencia en la cadena de suministro puede suponer riesgos significativos. En el pasado, el interés del sector por la trazabilidad se centraba principalmente en las preocupaciones relativas a la seguridad alimentaria. Pero cada vez más, las empresas de productos del mar se comprometen públicamente a ofrecer productos del mar totalmente trazables. El desafío ahora para esas empresas es poder rastrear el origen de sus productos para garantizar que los productos del mar que venden cumplan sus políticas y que dicha información se comunique con precisión al cliente.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos de 2017, 66 empresas, entre ellas minoristas y otras empresas de la cadena de suministro del atún, firmaron la Declaración de Trazabilidad del Atún 2020 del Foro Económico Mundial con el objetivo de impedir que el atún ilegal llegue al mercado y de promover mejoras en la sostenibilidad ambiental y los derechos humanos en las pesquerías de atún. La declaración también contó con el respaldo de seis gobiernos nacionales y 21 organizaciones de la sociedad civil.
Como indica su nombre, la trazabilidad, es decir, el seguimiento de los productos desde el buque hasta el comprador final, es un componente clave de la Declaración de Trazabilidad del Atún 2020. Los compromisos de la Declaración se basan en los cuatro pilares siguientes:
• Compromiso de trazabilidad del atún
• Compromiso con una cadena de suministro de atún socialmente responsable
• Compromiso con fuentes de atún ambientalmente responsables
• Colaboración con los gobiernos
La Alianza Mundial del Atún, una agrupación inclusiva de empresas con un interés importante en mejorar la sostenibilidad del sector del atún, trabaja con Friends of Ocean Action para apoyar activamente y poner en práctica los objetivos establecidos en la declaración. Creemos que mejorar la trazabilidad y la transparencia reforzará de forma significativa las iniciativas de sostenibilidad existentes. Una trazabilidad eficaz sustenta los esfuerzos de sostenibilidad, ya que crea transparencia y rendición de cuentas dentro de la cadena de suministro, lo que permite que los mercados respalden directamente un mejor desempeño de las pesquerías. La transparencia significa poner la información a disposición de las autoridades y del público, incluidos los permisos de pesca de los buques, la ubicación de las actividades pesqueras y los datos de captura y esfuerzo. Cuando se aplica de manera eficaz, permite una mejor gestión de las pesquerías y favorece un mejor desempeño de estas. Una mayor transparencia también aumenta la probabilidad de que se identifiquen y detengan los abusos de los derechos humanos.
La Declaración de Trazabilidad del Atún 2020 pide a los signatarios que se comprometan a garantizar “que todos los productos de atún de nuestras cadenas de suministro sean totalmente trazables hasta el buque y las fechas del viaje, y que esta información se dé a conocer previa solicitud en el punto de venta, ya sea en el envase o a través de un sistema en línea”.
Pero en el mundo actual, con cadenas de suministro de productos del mar complejas y de múltiples niveles, ninguna empresa puede lograr por sí sola la trazabilidad total de sus productos. De hecho, lo que se necesita con urgencia es un conjunto de normas acordadas a nivel mundial que garanticen que los pescadores, los procesadores, los comerciantes y los minoristas de todas las regiones y subsectores del mercado utilicen sistemas de trazabilidad que puedan compartir datos esenciales de forma fluida.
Afortunadamente, dichas normas están a punto de estar disponibles. En los últimos años, una iniciativa denominada Diálogo Mundial sobre la Trazabilidad de los Productos del Mar (GDST, por sus siglas en inglés) ha trabajado con miembros de la cadena de suministro (entre ellos varios socios de la GTA) para alcanzar un acuerdo mundial sobre dos cuestiones fundamentales:
• ¿Cuáles son los tipos estandarizados de datos (conocidos como “elementos clave de datos”) necesarios para satisfacer las crecientes demandas comerciales y reglamentarias de demostrar la legalidad de los productos, contribuir a la sostenibilidad y evitar escándalos costosos?
• ¿Cuáles son los formatos de TI y las prácticas estandarizadas de intercambio de datos necesarios para que los sistemas de trazabilidad propietarios puedan comunicarse entre sí de forma rápida y eficaz, y sin obligar a las empresas a invertir en nuevas TI cada vez que trabajan con un nuevo cliente o proveedor?
Las nuevas normas, conocidas como “GDST 1.0”, se publicarán oficialmente durante la Seafood Expo North America en Boston (Estados Unidos) el próximo mes. Para la Alianza Mundial del Atún y sus socios, esta es, sin duda, una buena noticia. De hecho, basándose en las fuertes sinergias entre el enfoque del Diálogo Mundial sobre la Trazabilidad de los Productos del Mar y los compromisos de la Declaración de Trazabilidad del Atún 2020, la Alianza Mundial del Atún ha determinado que la adopción y la aplicación de las próximas normas son pasos importantes para que las empresas cumplan su compromiso de trazabilidad.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial por el océano?
No existe una solución sencilla para que las pesquerías mundiales sean transparentes y trazables desde el cebo hasta el plato de la noche a la mañana. Pero con un esfuerzo mundial concertado en torno a estas iniciativas, tenemos buenas posibilidades de lograrlo, de modo que pronto pueda disfrutar de su ensalada niçoise o de su filete de atún con la confianza de que ni los ecosistemas oceánicos ni las personas que capturan y procesan su pescado sufren como consecuencia de ello.





