Las selvas tropicales cubren alrededor del 6% de la superficie terrestre, pero albergan cerca del 50% de toda la diversidad terrestre.
Las selvas tropicales son fundamentales en la lucha contra el cambio climático, ya que actúan como sumideros de carbono que absorben los gases de efecto invernadero.
La deforestación sigue siendo una amenaza significativa, ya que la demanda mundial de alimentos y combustible no deja de aumentar.
Los gobiernos y las empresas deben hacer más para frenar la pérdida de árboles, mediante la depuración de las cadenas de suministro y la reforma de los precios del carbono, según afirman las Naciones Unidas.
Es posible que las selvas tropicales solo cubran alrededor del 6% de la superficie terrestre, pero albergan alrededor del 50% de la biodiversidad terrestre y proporcionan los recursos para muchos de los productos cotidianos que utilizamos.
Las selvas tropicales también son una parte crucial de la lucha contra el cambio climático: absorben los gases de efecto invernadero, moderan las temperaturas e influyen en las precipitaciones. Sin embargo, cuando se talan las selvas, emiten grandes cantidades de CO2 y otros gases, como el metano. Las Naciones Unidas (ONU) calculan que alrededor del 20% de las emisiones de carbono se producen por su destrucción.
Con la mitigación de las emisiones nocivas como prioridad principal de la agenda de la COP27, la deforestación será uno de los principales temas de debate que seguir durante la cumbre climática de la ONU.
El año pasado, en la COP26, 45 países se adhirieron a la Declaración de Líderes de Glasgow sobre el Uso de la Tierra y los Bosques con el objetivo de «trabajar colectivamente para detener e invertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030, al tiempo que se logra un desarrollo sostenible y se promueve una transformación rural inclusiva».
Sin embargo, se ha registrado una pérdida de árboles récord en la selva amazónica en el último año, según la agencia espacial nacional, Inpe, informó la BBC.
La amenaza para las selvas tropicales
Entonces, ¿por qué, a pesar de la importancia de las selvas tropicales para el planeta, la deforestación sigue siendo una amenaza tan significativa? Se debe sobre todo a la creciente demanda de alimentos y combustible, así como a la construcción de nuevas infraestructuras, como carreteras, según los expertos.
Desde 2002, se han destruido en promedio 3,2 millones de hectáreas de selva tropical primaria al año, según datos de la Universidad de Maryland. Se trata de los tipos de bosque más biodiversos y con mayor densidad de carbono. Incluso se han talado zonas aún mayores de bosques secundarios. A medida que el planeta se calienta, los incendios forestales también suponen una amenaza cada vez mayor, según afirman los científicos.
La situación de las selvas tropicales más grandes del mundo
La organización medioambiental sin ánimo de lucro Earth.Org ha utilizado datos de la Universidad de Maryland y del World Resources Institute para evaluar el estado de las selvas tropicales que aún quedan en el mundo. Estas son algunas cifras clave de las cinco más grandes:
1. Amazonia
La Amazonia es, con diferencia, la mayor selva tropical del mundo, según la superficie de cubierta forestal primaria. Representa algo más de un tercio de la cubierta arbórea de los trópicos y es más de tres veces mayor que la segunda selva tropical más grande del mundo. Entre 2002 y 2019 se perdieron en la región más de 30 millones de hectáreas de bosque primario, lo que equivale a la mitad de la pérdida total de bosque tropical primario del mundo en ese periodo.
2. Cuenca del Congo
La segunda selva tropical más grande se encuentra en la cuenca del Congo, que drena una superficie de 3,7 millones de kilómetros cuadrados. La mayor parte de la selva del Congo se encuentra en la República Democrática del Congo. La deforestación en la región ha aumentado en los últimos años, con 6 millones de hectáreas de bosque primario perdidas entre 2002 y 2019.
3. Reino australasiático
La isla de Nueva Guinea alberga la mayor parte de la selva australasiática, aunque se extiende por partes del noreste de Australia. Tiene la segunda tasa más baja de pérdida de bosque primario desde 2001. Sin embargo, la deforestación está aumentando, sobre todo por la creciente demanda de aceite de palma. La Nueva Guinea indonesia ha perdido 605.000 hectáreas de bosque primario desde 2002, mientras que Papúa Nueva Guinea perdió 732.000 hectáreas.
4. Sundalandia
La mayor parte de la selva tropical restante de la región se encuentra en la isla de Borneo, que incluye partes de Indonesia, Malasia y Brunéi. Aunque la deforestación se ha ralentizado, la región perdió la mayor proporción de cubierta de bosque primario del mundo entre 2002 y 2019. Borneo perdió el 15% y la isla de Sumatra el 25%. El establecimiento de plantaciones de palma aceitera y de madera ha sido el principal factor impulsor de la deforestación.
5. Indo-Birmania
La región de bosque primario abarca Myanmar (34%), Laos (19%), Vietnam (15%), Tailandia (14%), Camboya (8&), India (6%) y partes del sur de China (4%). La región indo-birmana ha perdido alrededor del 8% de sus bosques primarios y del 12% de su cubierta arbórea desde 2001. Se estima que el 34% de esta pérdida se produjo en Camboya.
La lucha contra la deforestación
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) afirma que tiene tres prioridades principales para proteger las selvas tropicales del mundo. En primer lugar, afirma que las empresas dedicadas a la producción de materias primas deben garantizar que sus cadenas de suministro no estén contaminadas por la deforestación. La organización confía en que los principales importadores de materias primas, como la Unión Europea, empiecen a imponer condiciones a sus compras.
En segundo lugar, los gobiernos deben «tomar medidas para frenar la deforestación, reforzar la conservación e impulsar la restauración». El PNUMA señala que, entre 2004 y 2012, la tasa de deforestación en Brasil se redujo alrededor de un 80% sin daños significativos para el sector agrícola.
Y, en tercer lugar, afirma que hay que modificar la fijación del precio del carbono: «En el mercado de carbono de la Unión Europea, el precio del permiso para contaminar se sitúa entre 60 y 70 euros por tonelada. Pero el precio del carbono forestal en los mercados voluntarios de carbono es solo de unos 12 USD... Si el precio del carbono forestal se acercara al que se ve en Europa, la lógica económica de muchas de las actividades que provocan la deforestación desaparecería», afirmó Gabriel Labbate, jefe de la Unidad de Mitigación del Clima del PNUMA.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
Pero el impulso de la conservación va en aumento. El proyecto 1t.org del Foro Económico Mundial es un movimiento mundial que pretende conservar, restaurar y hacer crecer un billón de árboles para 2030. Unas 71 empresas se han comprometido hasta ahora a proteger casi siete mil millones de árboles en todo el mundo. India también se ha comprometido a restaurar 26 millones de hectáreas de tierras deforestadas y degradadas, y China afirma que su objetivo es plantar y conservar 70.000 millones de árboles para 2030.





