Estos gráficos muestran cómo se ve la pérdida de bosques en todo el mundo

Pine stump is left after deforestation in a forest near the village of Piatrylava, Belarus April 21, 2020. REUTERS/Vasily Fedosenko - RC209G9KVJAL
In 2019, we lost the equivalent of a football field of forest, every 6 seconds.Image: REUTERS/Vasily Fedosenko
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  • En 2019 se perdieron más de 11,9 millones de hectáreas de cubierta arbórea en los trópicos.

  • Aquí podemos ver qué países fueron los más afectados por la pérdida de bosques y cuáles están logrando avances positivos.

Según datos de la Universidad de Maryland, los trópicos perdieron 11,9 millones de hectáreas de cubierta arbórea en 2019, publicados hoy en Global Forest Watch. Casi un tercio de esa pérdida, 3,8 millones de hectáreas, se produjo en los bosques primarios tropicales húmedos, zonas de selva tropical madura especialmente importantes para la biodiversidad y el almacenamiento de carbono. Esto equivale a perder una cancha de fútbol de bosque primario cada 6 segundos durante todo el año.

La pérdida de bosques primarios fue un 2,8 % mayor en 2019 que el año anterior y se ha mantenido obstinadamente alta durante las últimas dos décadas a pesar de los esfuerzos por frenar la deforestación. Al menos 1,8 gigatoneladas de emisiones de dióxido de carbono están asociadas a la pérdida de bosques primarios en 2019, una cifra equivalente a las emisiones anuales de 400 millones de automóviles. Aunque la tasa de pérdida de bosques primarios fue menor en 2019 que en los años récord de 2016 y 2017, siguió siendo la tercera más alta desde principios de siglo.

Historial de la pérdida de bosques tropicales.Image: World Resources Institute

Los datos de 2019 revelan que varios países sufrieron pérdidas récord y que los incendios tuvieron efectos asombrosos en los bosques primarios y más allá. Aunque la situación sigue siendo sombría a escala mundial, algunos países mostraron señales de mejora que pueden servir de ejemplo a otras naciones. Estos son los lugares destacados por la pérdida de cubierta arbórea en 2019:

Clasificación de los países que más bosque perdieron en 2018.Image: World Resources Institute
Clasificación de los países que más bosque perdieron en 2019.Image: World Resources Institute

Los incendios en Bolivia se propagaron sin control

Bolivia registró una pérdida récord de cubierta arbórea debido a los incendios, tanto dentro de los bosques primarios como en las zonas boscosas circundantes. La pérdida total de cubierta arbórea del país en 2019 superó en más del 80 % la del siguiente año más alto registrado.

Los incendios generalizados de 2019 se debieron a una combinación de condiciones climáticas y actividad humana. Es probable que muchos de los incendios de Bolivia fueran provocados por personas —como ocurre cada año para despejar tierras agrícolas destinadas a la siembra—, pero se propagaron sin control por los bosques debido a los vientos persistentes y al tiempo seco.

La agricultura a gran escala es un factor importante de la deforestación en Bolivia, sobre todo por el cultivo de soja y la ganadería. En los últimos años, el Gobierno boliviano introdujo varios cambios normativos para promover la expansión de la agricultura, entre ellos, la flexibilización de las restricciones a las quemas controladas apenas unos meses antes de los incendios de 2019.

La provincia de Santa Cruz, donde los incendios afectaron con mayor intensidad a los bosques, es el epicentro de la agricultura a gran escala en Bolivia. El bosque seco chiquitano, de gran biodiversidad, fue especialmente afectado; según informes, se quemó casi un 12 % de su superficie. Los expertos creen que podrían pasar cientos de años antes de que este bosque boliviano único se recupere por completo.

Los incendios forestales también se propagaron a algunas zonas de Paraguay, lo que llevó al país a considerar solicitar una indemnización a Bolivia por los daños.

Brasil concentró un tercio de la pérdida mundial de bosques primarios tropicales

Brasil, por sí solo, concentró más de un tercio de toda la pérdida mundial de bosques primarios tropicales húmedos y, en 2019, perdió más bosque primario que cualquier otro país tropical. A excepción de 2016 y 2017, cuando los incendios forestales provocaron pérdidas sin precedentes, 2019 fue el peor año para los bosques primarios de Brasil en 13 años.

Pérdida de bosques primarios en Brasil.Image: World Resources Institute

Los datos sobre la pérdida de bosques primarios de Global Forest Watch detectan una amplia variedad de alteraciones forestales: desde la deforestación para la agricultura hasta los incendios del sotobosque y la tala selectiva. Aunque el aumento de la pérdida de bosques primarios entre 2018 y 2019 fue moderado, los datos gubernamentales indican que una forma concreta de pérdida forestal —la tala rasa para la agricultura y otros nuevos usos del suelo— aumentó rápidamente en la Amazonía brasileña durante el último año (aquí se puede leer más sobre las distintas fuentes de datos aquí).

A diferencia de lo ocurrido en la vecina Bolivia, los incendios forestales no fueron un factor importante en la pérdida de bosques primarios en Brasil en 2019. En agosto de 2019, la Amazonía brasileña sí registró una cantidad inusualmente alta de incendios, pero muchos ocurrieron en zonas ya deforestadas mientras los agricultores preparaban tierras para la agricultura y los pastizales para el ganado. La ausencia de sequía, la atención pública temprana durante la temporada de incendios y las posteriores medidas preventivas pudieron haber evitado que siguieran ardiendo los bosques primarios de Brasil.

Los análisis espaciales del patrón de pérdida de bosques primarios en Brasil también revelan nuevos focos preocupantes de pérdida en territorios indígenas del estado de Pará. En el territorio indígena de Trincheira/Bacajá, la deforestación derivada del acaparamiento ilegal de tierras se aceleró en 2019. La minería amenaza los bosques de otros territorios brasileños, como los de los pueblos Munduruku y Kayapó. Mientras tanto, en febrero, el Gobierno de Brasil propuso una nueva legislación que permitiría la minería comercial y la extracción de petróleo y gas en territorios indígenas.

Pérdida de bosques en territorios indígenas. Image: World Resources Institute

África central sufrió pérdidas persistentes, mientras que la situación mejoró en África occidental

Varios países de la cuenca del Congo sufrieron pérdidas persistentes o crecientes de bosques primarios en 2019, entre ellos la República Democrática del Congo (RDC). Aunque la pérdida de bosques primarios disminuyó ligeramente respecto de 2018, en 2019 se registró la tercera mayor pérdida anual total de la historia.

La mayor parte de la pérdida de bosques primarios en la RDC parece seguir ocurriendo en zonas de agricultura cíclica que suelen abastecer a la población local, pero hay indicios recientes de que parte podría estar relacionada con la tala comercial a gran escala, la minería y las plantaciones. La pérdida de bosques primarios en las áreas protegidas de la RDC aumentó ligeramente, sobre todo en reservas y zonas de caza, que disponen de menos recursos financieros para hacer cumplir las medidas de protección que los parques nacionales, y en la parte oriental del país, donde hay mayor presión demográfica por el desplazamiento de personas y los conflictos.

África occidental registró tendencias descendentes prometedoras tras el gran aumento de la pérdida de bosques primarios del año pasado. Ghana y Côte d’Ivoire redujeron en más de un 50 % la pérdida de bosques primarios en 2019 respecto del año anterior. Podrían haber contribuido varias iniciativas positivas, incluidos los programas REDD+ y los compromisos de ambos países y de importantes empresas de cacao y chocolate para acabar con la deforestación. Una caída durante un año es alentadora, pero el tiempo dirá si estas iniciativas tienen un efecto duradero.

Indonesia mantuvo niveles más bajos de pérdida por tercer año consecutivo

Una noticia positiva: la pérdida de bosques primarios en Indonesia disminuyó un 5 % en 2019 respecto del año anterior, lo que marca el tercer año consecutivo con niveles de pérdida más bajos. Indonesia no registraba niveles tan bajos de pérdida de bosques primarios desde principios de siglo.

Indonesia mantiene una racha de reducción de la pérdida de bosques tropicales.Image: World Resources Institute

La disminución se produjo pese a una intensa temporada de incendios, que en años anteriores provocó la pérdida de grandes extensiones de bosques primarios. Es posible que algunos daños causados por los incendios de finales de año no se detecten hasta que se disponga de los datos de 2020, pero tres años consecutivos con cifras de pérdida históricamente bajas sugieren que Indonesia podría haber empezado a cambiar el rumbo de sus esfuerzos para reducir la deforestación.

Es probable que varias políticas de Indonesia hayan contribuido a este descenso, entre ellas, un mayor cumplimiento de la ley para prevenir los incendios forestales y el despeje de tierras, así como la moratoria forestal, ahora permanente sobre el despeje de terrenos para plantaciones de palma aceitera y la tala. Papúa y Papúa Occidental, que juntas albergan más de un tercio de los bosques primarios que quedan en Indonesia, también mantuvieron bajos niveles de pérdida en 2019, a la vez que sus gobernadores las declararon «provincias sostenibles».

La pérdida en los bosques protegidos y las turberas protegidas de Indonesia siguió siendo muy baja, aunque aumentó ligeramente respecto de 2018, principalmente por causas naturales, como los daños provocados por tormentas. Sin embargo, el mandato de la Agencia de Restauración de Turberas (BRG), responsable de proteger y restaurar las turberas ricas en carbono bajo la dirección del presidente, está previsto que termine en 2020. Indonesia tendrá que seguir vigilando las turberas para garantizar que se respete la moratoria permanente sobre su drenaje y despeje.

Colombia mostró señales de contener la drástica pérdida de bosques

Colombia también registró una disminución significativa de la pérdida de bosques primarios en 2019, lo que da esperanzas de que el país esté cambiando de rumbo tras las grandes pérdidas forestales de los dos

años anteriores. La pérdida de bosques primarios en Colombia aumentó rápidamente tras el acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que puso fin al conflicto violento, pero también dejó un vacío de poder en tierras de la Amazonía que habían estado ocupadas.

Mejora de Colombia en la reducción de la destrucción de bosques.Image: World Resources Institute

El cambio de tendencia sugiere que las medidas del Gobierno colombiano podrían estar teniendo efecto. El país se fijó objetivos ambiciosos para reducir la deforestación y plantar millones de árboles en zonas deforestadas. En abril de 2019, el presidente de Colombia puso en marcha la «Operación Artemisa», que recurre a las fuerzas armadas, la policía y otras entidades públicas para detener la deforestación en los parques nacionales del país, aunque sus actividades no están exentas de controversia.

Pese al descenso, Colombia está lejos de haber terminado su lucha por reducir la deforestación. La pérdida de bosques primarios en el país en 2019 siguió siendo superior a la de cualquier año registrado antes del acuerdo de paz; se detectaron grandes pérdidas en varias áreas protegidas y continuó el despeje de tierras para el acaparamiento de tierras y la ganadería. El número de alertas de deforestación casi en tiempo real en Colombia fue inusualmente alto durante la primera parte de 2020, lo que plantea la preocupación de que el descenso de la pérdida de bosques primarios pueda durar poco.

Los incendios de Australia provocaron una pérdida asombrosa de cubierta arbórea

Fuera de los trópicos, los incendios forestales arrasaron Australia hacia finales de 2019 y comienzos de 2020, lo que provocó un aumento masivo de la pérdida de cobertura arbórea. 2019 fue, con diferencia, el peor año registrado en Australia: la pérdida de cobertura arbórea se multiplicó por seis con respecto al año anterior. Y es probable que el impacto real de los incendios de Australia en la pérdida de cobertura arbórea sea aún mayor, ya que los datos no recogen los incendios que continuaron en 2020.

Los incendios forestales en Australia causaron decenas de muertes, destruyeron miles de viviendas y acabaron con la vida de cientos de millones de animales. Los bosques dominados por eucaliptos donde ardieron muchos de los incendios están bien adaptados a los ciclos del fuego, pero la intensidad, la escala sin precedentes y la interacción de los incendios de Australia con la sequía podrían provocar daños a más largo plazo.

Es hora de redoblar los esfuerzos para proteger los bosques

Pese a los aparentes éxitos de algunos países en la reducción de la pérdida de bosques, los datos de 2019 subrayan un hecho: la lucha para frenar la pérdida de bosques tropicales está lejos de haber terminado.

La mayoría de los países y las empresas no cumplirán sus compromisos para 2020 en materia de bosques, y la pérdida de bosques primarios tropicales seguirá siendo tan elevada como siempre. La pandemia de coronavirus plantea amenazas adicionales para los bosques del mundo en los próximos meses y años. A corto plazo, los bosques podrían verse afectados por la falta de aplicación de la ley, lo que daría lugar a una mayor incidencia de la tala ilegal y los incendios. A medio plazo, las recesiones económicas y las medidas de estímulo podrían provocar una mayor pérdida de bosques, ya que los países intentan reactivar sus economías mediante industrias extractivas, como ocurrió en Indonesia durante la crisis financiera asiática.

En lugar de sacrificar los bosques en busca de una recuperación económica, lo que solo acarreará consecuencias futuras para la salud y los medios de vida de millones de personas en todo el mundo, los gobiernos pueden reconstruir mejor. Invertir en la restauración y la gestión responsable de los bosques creará empleo, contribuirá a economías más sostenibles y protegerá los ecosistemas forestales que nuestro mundo necesita.

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