Las prácticas culturales indígenas pueden contribuir a mejorar la gestión de residuos al promover los principios de prevención, minimización, reutilización y reciclaje de residuos.
Estas prácticas suelen estar arraigadas en un profundo respeto por la tierra y en la creencia en la interconexión de todas las cosas.
Pueden ayudar a reducir la cantidad de residuos generados y a desviar los residuos de los vertederos y los incineradores.
Las prácticas culturales indígenas pueden ayudar a conectar a las personas con la tierra y con su forma de vida tradicional, lo que, a su vez, puede llevar a una mayor apreciación del medio ambiente y a un deseo de protegerlo.
La inadecuada gestión de residuos sólidos urbanos (RSU) figura entre los principales problemas ambientales a los que se enfrentan las comunidades de las Primeras Naciones de Canadá.
Muchas comunidades se enfrentan a desafíos históricos, estructurales y operativos, como la capacidad insuficiente y la falta de recursos financieros. Muchas también carecen de programas de desviación de residuos, incluido el reciclaje. Todos estos desafíos obstaculizan los esfuerzos de las comunidades por mejorar las prácticas, actitudes y comportamientos en la gestión de RSU.
No obstante, algunas comunidades siguen impulsando la mejora de los sistemas de gestión de RSU mediante la elaboración de planes y la puesta en marcha de programas de desviación de residuos como el compostaje y el reciclaje.
Sin embargo, estos enfoques no han incorporado ni tenido en cuenta la cultura de las Primeras Naciones en el proceso de búsqueda de soluciones a los desafíos de los RSU. El modo de vida de las Primeras Naciones está arraigado en su cultura. Esto significa que cualquier enfoque de gestión de RSU que busque mejorar las condiciones de las comunidades debe incorporar sus culturas únicas.
Son cuestiones que requieren atención y que los miembros de la comunidad están interesados en debatir para encontrar soluciones específicas para cada comunidad.
¿Cómo influye la cultura en la gestión de RSU?
Soy un investigador no indígena de origen colonizador que trabaja con comunidades indígenas de Canadá en la gestión de RSU.

Mi investigación más reciente realizada en colaboración con 52 miembros de la comunidad de la Primera Nación de Peguis, en Manitoba, y de la Nación Heiltsuk, en la Columbia Británica, identifica cinco factores culturales que influyen en las prácticas de gestión de residuos sólidos urbanos de los miembros de la comunidad:
Evitar el desperdicio: tomar solo lo necesario y no desperdiciar nada de lo que se extrae del medio ambiente o de la tierra. Por ejemplo, los miembros de la comunidad aprovechan todas las partes de un animal cazado.
Cuidar unos de otros: compartir objetos, en particular alimentos, con los demás y no acumularlos evita el desperdicio.
Proteger la tierra: evitar la contaminación del medio ambiente o de la tierra y mantenerla limpia.
Respetar la tierra: cumplir los protocolos relativos a la madre tierra, ya que sostiene la vida.
Conexión con la tierra: experimentar y conocer el medio ambiente y la tierra.
Según explicaron los miembros de la comunidad, el objetivo general de estas prácticas es prevenir el consumo excesivo de recursos que sustenta la cultura del usar y tirar de la sociedad, así como proteger el medio ambiente para las generaciones futuras. Estas prácticas culturales les animan a pensar de otra manera sobre cómo gestionar sus residuos.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial modelos responsables de consumo?
Cómo gestionar los residuos hoy
Muchas comunidades indígenas han desarrollado relaciones intrínsecas con el medio ambiente que las han sostenido a lo largo de generaciones.
Las Siete Enseñanzas del Abuelo —respeto, amor, honestidad, verdad, valentía, humildad y sabiduría— han guiado especialmente a las Primeras Naciones en sus relaciones con la tierra y con los demás, tanto seres vivos como no vivos.
Sin embargo, la aplicación de estas importantes enseñanzas y de los cinco factores culturales antes mencionados a la gestión de los residuos sólidos urbanos no estaba generalizada en las dos comunidades con las que trabajamos, debido al aumento de la generación de RSU, según los miembros de la comunidad.

La mayoría de los miembros de la comunidad con los que hablamos indicaron que la aplicación de las enseñanzas, valores y creencias culturales a la gestión de RSU es muy escasa. Un miembro dijo: “Cuando veo basura en la calle y en las vías fluviales, percibo una desconexión con nuestra cultura. Esto se debe a que nuestra cultura consiste en cuidar la tierra, respetarla y dejarla tal como la encontramos”.
Otro miembro reveló que:
Mucha gente ignora nuestra cultura en lo que respecta a la gestión de residuos… Sin embargo, si te enseñan a proteger la tierra, entonces debes preocuparte más por el reciclaje… La cultura aquí ha muerto en comparación con cuando yo era niño, porque todos limpiaban el medio ambiente y se asistía a ceremonias para aprender cómo se hacen las cosas.
El legado de las prohibiciones de las reuniones culturales y de las políticas asimilacionistas sigue teniendo efectos negativos en las comunidades indígenas hasta el día de hoy.
Por ejemplo, al reubicar por la fuerza a las Primeras Naciones en tierras aisladas o remotas de sus territorios originales, estas dependen de productos envasados, lo que aumenta la generación de residuos. Muchas comunidades que también eran nómadas y vivían de la tierra se volvieron sedentarias, lo que las dejó sin preparación para gestionar los grandes volúmenes de residuos que producían.
Y, al carecer de infraestructuras, programas y recursos financieros, las comunidades no han podido gestionar adecuadamente los RSU ni sus consecuencias negativas para el medio ambiente y la salud.
Situar la cultura en el centro de las políticas
A través de esta investigación, hemos constatado que la cultura de las Primeras Naciones influye en la gestión de RSU. Sin embargo, la aplicación de prácticas culturales no es habitual entre los miembros de la comunidad debido a los efectos de la colonización. La mayoría de los miembros de la comunidad indicaron que su cultura se ha erosionado considerablemente y que algunos aspectos se han perdido como consecuencia de ello.
Revitalizar las culturas indígenas es fundamental para mejorar la gestión de los RSU y garantizar la protección del medio ambiente en las comunidades. Es a través de esta reconexión con sus tradiciones y prácticas como las Primeras Naciones pueden aplicar su cultura para proteger el medio ambiente.
Como sugirieron de forma inequívoca los participantes en nuestra investigación:
Hay que enseñar a las personas y hacer que sean conscientes de las enseñanzas… Las enseñanzas deben ser la conexión con la tierra, y eso hará que piensen de otra manera sobre asuntos como la gestión de residuos.
Mientras Canadá avanza hacia la reconciliación con los pueblos indígenas, apoyar los programas y esfuerzos de revitalización cultural debe ser una responsabilidad de todas las personas, instituciones y organizaciones.
El gobierno federal, a través de Servicios Indígenas Canadá, así como los gobiernos provinciales y municipales, deberían trabajar con las comunidades indígenas e incorporar sus culturas a las políticas, planes y actividades sobre RSU. Esto podría favorecer una mayor participación de los miembros de la comunidad en los programas, debido a la conexión con sus valores y creencias.





