La contaminación no solo daña el medio ambiente, también nuestros cuerpos.
Además de la víctima más conocida —nuestros pulmones—, los contaminantes del aire pueden dañar «la mayoría de los demás órganos del cuerpo», según una revisión de investigaciones científicas publicada en la revista médica Chest.
El profesor Dean Schraufnagel, de la Universidad de Illinois en Chicago, que dirigió el proyecto, dijo a The Guardian: «No me sorprendería que casi todos los órganos se vieran afectados. Si falta algo [en la revisión publicada a principios de este año], probablemente sea porque aún no se había investigado».
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que más del 90 % de la población mundial respira aire contaminado: una mezcla de gases y partículas como hollín y humo. Los gases de efecto invernadero están causando el calentamiento global, pero son las partículas que componen esos elementos las que afectan a la salud mundial.
Con siete millones de muertes al año por el aire tóxico — más que el número de personas que mueren por fumar en todo el mundo—, el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, la ha descrito como una emergencia silenciosa de salud pública.
¿Qué ocurre en tu cuerpo?
Cuando respiras aire contaminado, las partículas ultrafinas —materia particulada de menos de 10 micrómetros— pueden ser absorbidas por el torrente sanguíneo.
Después, estas partículas se transportan por todo el cuerpo hasta los demás órganos vitales.
El profesor Schraufnagel dice que la principal razón por la que la contaminación del aire daña nuestro cuerpo es la inflamación que provoca la respuesta del sistema inmunitario a las partículas.
«Las células inmunitarias creen que una [partícula contaminante] es una bacteria, la atacan e intentan matarla liberando enzimas y ácidos. Esas proteínas inflamatorias se propagan por el cuerpo y afectan al cerebro, los riñones, el páncreas, entre otros órganos. En términos evolutivos, el cuerpo ha evolucionado para defenderse de las infecciones, no de la contaminación».
El gráfico anterior, de la revisión de Chest, detalla las enfermedades relacionadas con la exposición a la contaminación del aire. Estas son las seis partes del cuerpo más afectadas.
Corazón
La respuesta del sistema inmunitario a las partículas puede estrechar las arterias del corazón y debilitar los músculos, lo que aumenta la susceptibilidad a sufrir infartos.
Pulmones
El efecto de la contaminación del aire en las vías respiratorias —la nariz, la garganta y los pulmones— es el más estudiado. Puede causar desde falta de aire y asma hasta laringitis crónica y cáncer de pulmón.
Huesos
En Estados Unidos, un estudio de nueve millones de beneficiarios de Medicare descubrió que las fracturas óseas relacionadas con la osteoporosis eran más frecuentes en zonas regionales con mayores concentraciones de partículas contaminantes ultrafinas.
Piel
Desde las arrugas hasta el acné y el eccema infantil: cuanto más expuestos estamos a la contaminación del tráfico, mayor es el daño que causa a nuestra piel sensible, el órgano más grande del cuerpo.
Ojos
La exposición al ozono (O3) y al dióxido de nitrógeno (NO2) se ha relacionado con la conjuntivitis. Los ojos secos, irritados y llorosos también son reacciones frecuentes a la neblina visible de contaminación, especialmente entre quienes usan lentes de contacto.
Cerebro
Los estudios han demostrado que la contaminación del aire puede reducir las capacidades cognitivas de los niños y aumentar el riesgo de demencia y accidente cerebrovascular en los adultos mayores.





