Nuestras ciudades en expansión se están olvidando del agua. Tenemos que ser mucho más inteligentes

Teenagers cool off in water fountains in a park as hot summer temperatures hit Paris, France, June 22, 2017. REUTERS/Jean-Paul Pelissier - RTS186RP
Water is often seen as an “invisible utility” which is taken for granted.Image: REUTERS/Jean-Paul Pelissier
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En 1900, solo el 15 % de la población mundial vivía en ciudades. Ahora esa proporción supera el 50 %, lo que representa a muchísimas personas. De hecho, significa que alrededor de 4.000 millones de personas dependen de la infraestructura urbana para mantenerse abrigadas, desplazarse y estar limpias.

La tecnología ayuda a lograrlo, por supuesto. Los sensores digitales, los teléfonos inteligentes y los electrodomésticos inteligentes permiten una nueva forma de entendimiento entre la ciudadanía y las autoridades municipales. En esta llamada «ciudad inteligente», se utilizan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el internet de las cosas (IdC) para mejorar la vida urbana. Las ciudades inteligentes son fundamentales para alcanzar el objetivo establecido por las Naciones Unidas de hacer que los entornos urbanos sean «inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles».

A menudo se pasa por alto la infraestructura hídrica al considerar o debatir las ciudades inteligentes. Esto parece extraño, dado que los servicios de agua son tan esenciales para la salud y el bienestar humanos. Sin embargo, el agua suele considerarse un «servicio invisible» que se da por sentado. Además, el sector ha tardado en aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías.

Sin embargo, hay algo seguro: el agua debería ser un elemento clave del concepto de ciudad inteligente. Y hay dos formas principales en que las tecnologías inteligentes aplicadas al agua pronto llegarán a una ciudad cerca de usted.

Contadores inteligentes de agua

Los contadores inteligentes ya se utilizan ampliamente para gestionar la demanda de energía en los hogares. Pero también hay pruebas sólidas de que el mismo tipo de contadores podría reducir drásticamente el consumo doméstico de agua. La implantación de contadores domésticos en el sector del agua va a la zaga del sector energético, pero la situación está cambiando. Las compañías de agua del Reino Unido se enfrentan a limitaciones de disponibilidad y a aumentos de la demanda.

Thames Water, por ejemplo, la mayor compañía de agua de Gran Bretaña, afrontaría un déficit de suministro de 133 millones de litros al día para 2020 (agua suficiente para abastecer a la ciudad de Liverpool durante 24 horas) o incluso de 414 millones de litros al día para 2040 (suficiente para Newcastle, Sheffield y Liverpool juntas), si continúa la tendencia al alza de la demanda.

Image: The Conversation

Como resultado, han emprendido un programa de instalación de contadores inteligentes que contempla la instalación de 414.000 contadores inteligentes de agua en Londres para 2020. Para 2025, gestionarán 35.000 millones de lecturas horarias de contadores al año.

Extraer información útil sobre el consumo de agua de cantidades tan enormes de datos no es fácil. Un sistema, iWIDGET pretende analizar los patrones de uso de cada hogar. Después presenta resultados, comparaciones y comentarios, y proporciona a los hogares información sobre su consumo de agua. Ofrece sugerencias muy personalizadas para reducir el consumo y obtener una mejor relación calidad-precio.

Alertas de inundaciones por desbordamiento del alcantarillado

A nadie le gusta verse sorprendido por una inundación, y menos aún por una causada por el alcantarillado. Es muy valioso disponer de información fiable sobre la probabilidad, la magnitud y la ubicación de este tipo de inundaciones en una ciudad, pero los métodos de detección actuales pueden ser lentos y costosos.

Nuestra investigación demostró el uso de un enfoque alternativo, RAPIDS (identificación mediante radar de inundaciones pluviales para sistemas de drenaje), que, en lugar de detectar las inundaciones en los sistemas de alcantarillado, las predice. Utiliza modelos informáticos para evaluar redes muy extensas en tiempo real y emitir alertas de inundaciones del alcantarillado. Los resultados de ese trabajo, aplicado en tres zonas del Reino Unido, muestran una precisión mucho mayor en la predicción de inundaciones.

Un futuro pasado por agua

Los sensores inteligentes, la inteligencia artificial, el análisis de macrodatos y la computación en la nube por fin empiezan a participar en la gestión de los sistemas de agua de las ciudades. Esto se debe en parte a la aparición de nuevos líderes del sector del agua formados en hidroinformática, que combina los macrodatos con tecnologías inteligentes para ofrecer soluciones hídricas más sostenibles. Es una disciplina nueva, y uno de sus objetivos es empoderar a la ciudadanía para que participe individualmente en la prestación de servicios de agua.

Pero para mantener el agua corriendo por los grifos, los especialistas en hidroinformática necesitarán ayuda. Se requiere una nueva generación de especialistasingenieros y científicos que puedan trabajar en disciplinas tradicionalmente separadas y gestionar el suministro mundial de agua. Para 2045, se estima que 6.000 millones de personas vivirán en ciudades. Eso significa que habrá una enorme cantidad de duchas abiertas, inodoros descargando y fregaderos llenándose. Mientras tanto, tanto nosotros como los sistemas de agua tenemos que volvernos aún más inteligentes.

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