Investigadores de las islas Canarias han descubierto un nuevo tipo de contaminación que llega a las costas.
El «plastitar» está compuesto por bolas de alquitrán —que suelen aparecer tras los derrames de petróleo— y microplásticos.
La composición del plastitar preocupa a los investigadores por la posible filtración de sustancias tóxicas en los entornos marinos, pero se necesitan más estudios sobre sus efectos.
La contaminación por plásticos en los océanos. Microplásticos. Derrames de petróleo. Cada uno de estos elementos constituye ya una crisis por sí mismo. Sin embargo, investigadores de las islas Canarias han acuñado un término para un nuevo tipo de contaminación que están encontrando en sus estudios: plastitar. Según los científicos, el plastitar llega a las costas de las islas y está compuesto por bolas de alquitrán, que suelen aparecer tras los derrames de petróleo, y microplásticos.
«La presencia de plástico en el medioambiente ya no se limita a los microplásticos o a una botella en el mar», declaró a The Guardian. Hernández-Borges, profesor asociado de química analítica en la Universidad de La Laguna, en Tenerife, acuñó el término plastitar. «Ahora está dando lugar a nuevas formaciones; en este caso, una que combina dos contaminantes».
Plastitar: una nueva preocupación para los océanos del mundo
Los científicos observaron por primera vez las bolas de alquitrán recubiertas de fragmentos de plástico hace dos años y ahora han publicado este preocupante hallazgo en la revista Science of the Total Environment. El descubrimiento se suma a otras nuevas formaciones de contaminación por plásticos que están invadiendo el entorno marino, entre ellas los piroplásticos (trozos de plástico fundido que parecen rocas) y los plastiglomerados (acumulaciones de plástico fundido, fragmentos de lava basáltica y sedimentos costeros).
El plastitar, recién definido, está compuesto por bolas de alquitrán —o trozos de alquitrán pegajoso que se endurece, procedentes de derrames de petróleo— que acumulan fragmentos de plástico en el agua.
«Actúa como la plastilina», explicó Hernández-Borges. «Cuando las olas que transportan microplásticos o cualquier otro tipo de residuos marinos chocan contra las rocas, esos residuos se adhieren al alquitrán».
Con el tiempo, el alquitrán se endurece y forma una nueva mezcla de restos de derrames de petróleo y diminutos fragmentos de plástico procedentes de diversas fuentes.
Los investigadores encontraron plastitar en varias islas del archipiélago canario y sospechan que estas formaciones también pueden hallarse en otras partes del mundo. Los fragmentos de plástico estudiados eran, en su gran mayoría, de polietileno, el tipo de plástico más comúndel mundo. El polietileno se utiliza en todo tipo de productos, desde film transparente y bolsas de plástico hasta botellas de detergente y garrafas de leche. También se encuentra en artículos para el hogar, juguetes y otros objetos de uso generalizado.
La composición del plastitar preocupa a los investigadores por la posible filtración de sustancias tóxicas en los entornos marinos.
«Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) presentes en el alquitrán, que son contaminantes orgánicos persistentes capaces de bioacumularse, tienen una toxicidad aguda de moderada a alta para los organismos acuáticos. También pueden actuar como disruptores endocrinos y ser cancerígenos, entre otros efectos», advirtió el estudio. «Su combinación con materiales plásticos supone claramente una doble amenaza para el ecosistema marino, con consecuencias ambientales desconocidas, ya que los organismos marinos pueden ingerir plásticos, lo que puede causar obstrucción intestinal, lesiones internas, estrés y daños oxidativos, respuestas inflamatorias, entre otros problemas importantes».
Los autores del estudio subrayan que se necesitan más investigaciones sobre las amenazas ambientales que este nuevo tipo de contaminación, llamado plastitar, podría representar para la vida marina.






