Fortalecer la seguridad ambiental y económica de Oriente Medio y Norte de África exige construir ecosistemas más sólidos para el emprendimiento en tecnologías limpias en toda la región. Para ello será fundamental ampliar la base de financiación actual para apoyar a las empresas emergentes del sector y dar visibilidad a los emprendedores que lideran esta comunidad incipiente, pero en crecimiento. Un informe reciente de Wamda Research Lab, en colaboración con General Electric, examina las tendencias, los desafíos y los emprendedores destacados que impulsan las innovaciones en tecnologías limpias de la región.
La COP22, celebrada en Marrakech (Marruecos), puso de relieve el largo camino que queda por recorrer mientras MENA busca hacer frente a sus desafíos ambientales actuales y futuros. La región afronta numerosas y enormes preocupaciones ambientales y energéticas, que requieren mayor apoyo institucional tanto del sector público como del privado. Así como nuevas políticas, patrones de consumo e infraestructuras ayudarán a la región a sortear estos obstáculos, fortalecer su resiliencia también debería implicar la creación de ecosistemas más sólidos para el emprendimiento en tecnologías limpias en toda la región.
Wamda Research Lab (WRL) y General Electric Corporation (GE) realizaron una evaluación regional del emprendimiento en tecnologías limpias en MENA para identificar los desafíos, los logros y las oportunidades futuras para las empresas emergentes del sector en la región. El informe, basado en 92 entrevistas con emprendedores, inversores y referentes de opinión de la industria de tecnologías limpias de MENA, muestra cómo este movimiento joven puede convertirse en un componente esencial de la agenda regional de energía limpia y sostenibilidad ambiental. MENA aún se encuentra en una etapa incipiente en el apoyo a las empresas emergentes de tecnologías limpias, y necesita numerosos cambios normativos e institucionales para fortalecer este ecosistema.
Los dos obstáculos más críticos para crecer en la región son la escasez de recursos para realizar I+D y la reducida oferta de fuentes de inversión centradas en tecnologías limpias. A pesar de los importantes obstáculos que limitan el crecimiento de las empresas emergentes de tecnologías limpias, cada vez más emprendedores de la región se incorporan al sector. Los datos de WRL muestran que en los últimos dos años se crearon más empresas de tecnologías limpias en MENA (24) que en los seis años comprendidos entre 2007 y 2012 (20). NOMADD, creada por Georg Eitelhuber y su equipo en la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá de Arabia Saudí (KAUST), es una prometedora empresa emergente de tecnologías limpias de MENA. La empresa ha construido un robot para limpiar paneles solares en el desierto. El éxito de NOMADD hasta la fecha se debe en gran medida al acceso a recursos técnicos y financieros de KAUST. Entre las ambiciones de Eitelhuber está catalizar «un gran cambio en los niveles de consumo de energía y quizá incluso cambios importantes en las políticas para apoyar esos cambios».
Sin embargo, a muchos emprendedores de tecnologías limpias de MENA les cuesta conseguir financiación para poner en marcha sus empresas, y aún más para hacerlas crecer. De hecho, el 43% de los emprendedores entrevistados en el estudio se financian por cuenta propia y menos de un tercio obtuvo financiación de capital riesgo. Además, son escasos los inversores que ofrecen capital paciente para poner en marcha y hacer crecer las innovaciones en tecnologías limpias de MENA. Cuando realizamos nuestro estudio, WRL encontró solo tres firmas especializadas en inversión en empresas emergentes de tecnologías limpias que operaban en la región.
La falta de recursos de inversión específicos implica un camino más largo y arduo para que las empresas emergentes de tecnologías limpias de MENA alcancen escala. Antoine Saab, fundador y director ejecutivo de Energy24, una empresa emergente especializada en almacenamiento de energía en Líbano, conoce de primera mano los desafíos que plantean las brechas de financiación en los ecosistemas de emprendimiento de la región. Tras poner en marcha la empresa con su propio dinero, «salió al mercado proyecto por proyecto» y finalmente alcanzó la viabilidad comercial cuando un cliente aceptó ayudar a financiar nuevas iniciativas de I+D. Crear la empresa fue difícil en sus primeros años, en parte porque «los inversores, especialmente los bancos de la región, pueden ser reacios al riesgo y necesitan garantías».
En concreto, la falta de financiación también afecta al desarrollo de prototipos. La insuficiencia de recursos para I+D en MENA impide que los emprendedores de tecnologías limpias inventen, creen prototipos y prueben sus ideas. Esto, a su vez, impide poner en marcha, mantener y, en última instancia, ampliar las soluciones de las empresas emergentes de tecnologías limpias de la región. De hecho, WRL y GE descubrieron que el 62% de las empresas emergentes de tecnologías limpias entrevistadas no pudo completar un prototipo debido a la escasez de recursos para realizar I+D.
Saphon Energy, en Túnez, es un ejemplo de empresa emergente que tuvo que hacer esfuerzos extraordinarios para completar la investigación necesaria para desarrollar un prototipo funcional. Anis Aouini y Hassine Labaied fundaron Saphon Energy para atender los mercados africanos y de Oriente Medio con tecnología de energía eólica renovable. Inspirados por la capacidad de un velero para convertir el viento en fuerza de propulsión, los dos cofundadores ofrecen una tecnología eólica llamada Saphonian Zero-Blade, diseñada para convertir la fuerza cinética del viento en energía eléctrica. La ventaja tecnológica de Saphonian reside en su elevado coeficiente de resistencia aerodinámica, resultado de un diseño curvo.
Para Saphon Energy no fue fácil acceder a instalaciones de I+D con las que desarrollar en Túnez una nueva tecnología patentada. Cuando desarrollaban su modelo de primera generación, solo había un túnel de viento en todo el país y el equipo de Saphon no podía utilizarlo. Desde entonces, la empresa ha construido su propio túnel de viento y ha probado cinco generaciones de Saphonian. Tras establecer una alianza empresarial con Microsoft, la empresa entró en la fase de fabricación comercial de su desarrollo, con una patente en trámite en más de 70 países.
Pese a sus logros notables, el ecosistema de emprendimiento en tecnologías limpias de MENA está en sus inicios. Por ello, los pocos emprendedores que se incorporan a este campo reciben un apoyo institucional mínimo y afrontan obstáculos críticos para crecer. NOMADD, Energy24 y Saphon Energy son casos atípicos, pero muchas otras empresas emergentes esperan su oportunidad.
Aunque muchas de las empresas emergentes de tecnologías limpias que han tenido éxito en la región aún son jóvenes, estos emprendedores han comenzado a sentar las bases de soluciones innovadoras para MENA. Todo esfuerzo por comprender y mejorar las condiciones para desarrollar este sector debería comenzar trabajando con este grupo de emprendedores.
En adelante, los responsables de formular políticas, las instituciones y los referentes de opinión que busquen mejorar las condiciones para las empresas emergentes de tecnologías limpias de MENA pueden utilizar las conclusiones de nuestro informe para orientar sus procesos de toma de decisiones. Estas empresas ofrecen a los responsables de formular políticas una herramienta adicional que pueden emplear mientras intentan frenar el avance de los crecientes desafíos ambientales de la región. Combinar la inversión en I+D con el apoyo general y el reconocimiento de los emprendedores que ya trabajan en este sector es fundamental para que surjan nuevas soluciones, a medida que MENA aprovecha la innovación para fortalecer su resiliencia ante un entorno ambiental cambiante.





