Una gigantesca ola de calor marina se ha instalado en Alaska

A couple sit on the sand watching the sun set on the Pacific Ocean in Cardiff, California September 27, 2015. REUTERS/Mike Blake - GF10000224609
This warming has an affect of more than 2.7°C in the waters off the coast of Washington stateImage: REUTERS/Mike Blake
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Una zona de aguas inusualmente cálidas se está extendiendo frente a la costa oeste de Norteamérica, desde Alaska y Canadá hasta California.

Es la segunda ola de calor marina más grande de su tipo, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). La más grande fue en 2014: apodada “el Blob”, cubrió una zona desde México hasta Alaska.

Al evento de 2014 se le atribuyó haber provocado un clima más cálido en tierra, agotado las reservas de alimento de los salmones y causado la muerte súbita de unas 30 ballenas en el Pacífico. Es muy probable que estas muertes se debieran a que las ballenas ingirieron algas tóxicas generadas por el océano en calentamiento. En aquel momento, las temperaturas del agua alcanzaron un pico de 3.9°C por encima de la media.

¿Regreso de ‘el Blob’?

Hasta ahora, el “Blob” de este año, conocido oficialmente como la Ola de Calor Marina del Pacífico Nororiental de 2019, o NEP19, ha tenido un efecto de calentamiento de más de 2.7°C en las aguas frente a la costa del estado de Washington.

Andrew Leising y Steven Bograd, científicos investigadores del Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste de NOAA Fisheries en California, están siguiendo y midiendo la ola de calor.

“El afloramiento costero de aguas profundas y frías ha mantenido la extensa zona cálida mayormente mar adentro, aunque parece haber llegado a la costa en Washington y podría hacerlo en otras zonas a medida que el afloramiento disminuya en otoño”, afirman. “Si las condiciones atmosféricas persisten y NEP19 se desplaza hacia las aguas costeras cercanas a la orilla, es probable que tenga repercusiones en los ecosistemas costeros este otoño.”

Image: NOAA

La NOAA considera que la ola de calor marina comenzó cuando una cresta de alta presión debilitó los vientos que normalmente habrían enfriado la temperatura superficial del océano. Afirma que la magnitud y escala de NEP19 podrían rivalizar con el Blob de 2014.

La agencia también destaca un patrón de aguas más cálidas que podría indicar cambios a largo plazo en el clima marino. En los últimos años ha identificado una franja de alta presión inusualmente cálida que se extiende hacia el norte, hasta el mar de Bering y Alaska.

Un peligro real e inminente

“Dada la magnitud de lo que vimos la última vez, queremos saber si esto evoluciona de forma similar”, afirma Chris Harvey, científico investigador en el Centro de Ciencias Pesqueras del Noroeste de la NOAA.

Las aguas costeras son ecosistemas marinos importantes: zonas de alimentación y cría para miles de animales diferentes. Su hábitat corre el riesgo de sufrir daños a causa de NEP19, como ocurrió en 2014.

Pero la amenaza que suponen los océanos que se calientan en todo el planeta es aún mayor.

Aproximadamente la mitad de todo nuestro oxígeno es generado por el fitoplancton – organismos diminutos similares a plantas que viven en el océano. También consumen dióxido de carbono, transfiriendo alrededor de 10 gigatoneladas de carbono desde la atmósfera hasta las profundidades del océano cada año.

Cualquier cosa que altere la vida del fitoplancton podría alterar fácilmente también nuestras vidas.

También se cree que el calentamiento de los mares es responsable del blanqueamiento de los corales, que acaba con toda la vida de arrecifes enteros. Además, el calentamiento de los océanos puede desencadenar un círculo vicioso de problemas asociados: tormentas más intensas y volátiles, mayor desoxigenación, y más.

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