Vista desde arriba: las imágenes satelitales muestran cómo el cambio climático podría dañar valiosos manglares

A walkway through a mangrove forest
Mangrove forests can protect seaside communities and store vast amounts of carbon.Image: Pixabay/ Travel Sourced
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  • Las imágenes satelitales pueden ayudar a los científicos e investigadores a monitorear los bosques de manglar.

  • Estos ecosistemas son vitales para sostener la biodiversidad y como almacén de carbono.

  • Los datos satelitales se utilizan junto con la investigación de campo para comprender mejor cómo el cambio climático podría afectar a los bosques.

Australia alberga alrededor del 2 % de los bosques de manglar del mundo y es el quinto país con más superficie de manglares de la Tierra. Los manglares desempeñan un papel crucial en el ecosistema gracias a la asombrosa variedad de plantas, animales y aves que alimentan, albergan y protegen.

Los bosques de manglar ayudan a proteger a las comunidades costeras de ciclones y tormentas al absorber la mayor parte de la energía de una tormenta. Contribuyen a nuestra lucha contra el cambio climático al almacenar grandes cantidades de carbono que, de lo contrario, se liberarían como gases de efecto invernadero.

En otras palabras, los manglares son algunos de nuestros ecosistemas más preciados. Pese a su importancia, aún desconocemos mucho sobre estos complejos bosques humedales. Por ejemplo, ¿cuándo comienza su temporada de crecimiento? Y ¿cuánto dura?

Por lo general, responder a este tipo de preguntas requiere la recopilación frecuente de datos sobre el terreno, lo que puede resultar costoso y consumir mucho tiempo. Una alternativa es utilizar imágenes satelitales. En el futuro, esto nos permitirá seguir los impactos del cambio climático en los manglares y otros bosques.

¿Qué es la fenología?

Nuestra investigación utilizó imágenes satelitales para estudiar los ciclos de vida de los bosques de manglar en el Territorio del Norte, Queensland y Nueva Gales del Sur. Comparamos las imágenes satelitales con datos de campo recopilados en las décadas de 1980, 1990 y 2000, y encontramos un grado sorprendente de variación en los ciclos de vida de los manglares.

Usamos la expresión ciclo de vida, pero el término científico es «fenología». La fenología es el estudio de los eventos periódicos en los ciclos de vida de las plantas y los animales. Por ejemplo, algunas plantas florecen y dan fruto durante la primavera y el verano, y algunas pierden sus hojas en otoño e invierno.

La fenología es importante porque, cuando las plantas crecen, absorben carbono de la atmósfera y lo almacenan en sus hojas, troncos, raíces y en el suelo. Como la fenología suele verse afectada por las condiciones ambientales, estudiarla nos ayuda a comprender cómo el cambio climático está afectando a ecosistemas australianos como los bosques de manglar.

Entonces, ¿cómo podemos aprender mucho en poco tiempo sobre la fenología de los manglares? Ahí es donde entran en juego las imágenes satelitales.

Cómo utilizamos los satélites para estudiar la fenología de los manglares

Los satélites son una herramienta excelente para estudiar los cambios en la salud, la superficie y la fenología de los bosques. Algunos satélites llevan décadas captando imágenes de la Tierra, lo que nos brinda la oportunidad de observar el estado de los bosques de manglar de hace 30 años o más.

Puede pensar en las imágenes satelitales como en la galería de fotos de su teléfono inteligente: puede ver a muchos de sus familiares en una sola imagen y ver cómo todos crecen y «florecen» con el tiempo. En el caso de los manglares, podemos ver diferentes regiones y especies en una sola imagen satelital y utilizar imágenes del pasado para estudiar los ciclos de vida de los bosques de manglar.

Por ejemplo, las imágenes satelitales que se muestran a continuación, que utilizan datos del sitio web National Maps del gobierno australiano, muestran cómo han cambiado los bosques de manglar en la región de Kimberley, en Australia Occidental, entre 1990 y 2019. Se puede observar cómo el bosque de manglar se ha reducido en algunas zonas, pero se ha expandido en otras. En general, este bosque de manglar parece estar en buen estado, en gran parte gracias a que esta zona tiene una población humana razonablemente pequeña.

Nuestro estudio de las imágenes satelitales de los bosques de manglar en el Territorio del Norte, Queensland y Nueva Gales del Sur, y su comparación con los datos recopilados sobre el terreno, reveló que no todos los manglares tienen los mismos ciclos de vida.

Por ejemplo, muchas especies de manglar producen hojas nuevas solo una vez al año, mientras que otras especies lo hacen dos veces al año. Estas diferencias sutiles pero importantes nos permitirán seguir los impactos del cambio climático en los manglares y otros bosques.

Cómo el cambio climático afecta a la fenología de los manglares

El cambio climático está modificando la fenología de muchos bosques, lo que hace que florezcan y den fruto antes de lo esperado.

La ciencia aún no puede decirnos con exactitud cómo el cambio climático afectará a la fenología de los manglares, pero los resultados podrían ser catastróficos. Si los manglares florecen o dan fruto antes de lo previsto, los polinizadores, como murciélagos, abejas y aves, podrían morir de hambre o trasladarse a otros bosques. Sin polinizadores, los manglares podrían no reproducirse y morir.

El siguiente paso de nuestra investigación es determinar cómo el cambio climático está afectando a los ciclos de vida de los manglares. Para ello, utilizaremos imágenes satelitales de manglares en toda Australia e incorporaremos datos sobre temperatura y precipitaciones.

Creemos que el aumento de las temperaturas está provocando periodos más largos de crecimiento de las hojas, una teoría que planeamos comprobar estudiando datos actuales con imágenes satelitales de los años ochenta y noventa.

El monitoreo satelital no lo puede hacer todo

Los satélites pueden decirnos mucho sobre el estado de un bosque de manglar. Por ejemplo, las imágenes satelitales captaron un episodio de muerte regresiva (que se muestra a continuación, con datos del sitio web National Maps del gobierno australiano) ocurrido entre 2015 y 2016, cuando alrededor de 7.400 hectáreas de manglares murieron en el golfo de Carpentaria debido a la sequía y a temperaturas del aire y del mar inusualmente altas.

Pero el monitoreo satelital no basta por sí solo y no puede captar el detalle que se obtiene sobre el terreno. Por ejemplo, los satélites no pueden captar la floración ni la fructificación de los manglares, porque las flores suelen ser demasiado pequeñas y los frutos suelen estar camuflados. Además, los satélites no pueden captar lo que ocurre bajo el dosel.

También es importante reconocer el trabajo de los investigadores sobre el terreno. Los datos de campo nos permiten validar o confirmar la información que vemos en las imágenes satelitales. Cuando observamos que algunos bosques de manglar producían hojas dos veces al año, validamos esta observación con datos de campo y la confirmamos con expertos en ecosistemas de manglar. Los datos de campo son fundamentales para comprender los ciclos de vida de los ecosistemas de todo el mundo y cómo responden los bosques a los cambios del clima.

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