Los arrecifes de coral de Jamaica estaban en serios apuros. Pero este proyecto está ayudando a salvarlos

The White River Fish Sanctuary
The White River Fish Sanctuary is a gazetted marine protected area in the Jamaican reefs.Image: Jamaica Conservation Partners
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  • Jamaica perdió el 85 % de sus arrecifes a causa de un huracán, la contaminación, la sobrepesca y los daños provocados por embarcaciones.

  • Los «jardineros de coral» ayudan a restaurar los arrecifes cultivando corales jóvenes en «viveros».

  • Los erizos de mar y los peces loro, que protegen los corales, también están volviendo a proliferar.

Los arrecifes de coral de Jamaica fueron en otro tiempo un paraíso para el buceo y un refugio para la vida marina, desde los peces loro hasta las serpientes marinas. Pero eso fue antes de que una serie de sucesos desastrosos privara a la isla caribeña de sus corales.

La destrucción comenzó en 1980, cuando el huracán de categoría 5 Allen, la tormenta más potente del Caribe en el siglo XX, azotó Jamaica con vientos de más de 185 km/h y una marejada ciclónica de 12 metros.

Justo cuando los corales empezaban a recuperarse, en 1983 una misteriosa enfermedad acabó con los erizos de mar que pastaban, los cuales mantenían a raya las algas nocivas. La contaminación, la sobrepesca y los daños provocados por embarcaciones agravaron la destrucción y, finalmente, se perdió el 85 % de los arrecifes de coral de Jamaica.

Pero ahora estos «bosques lluviosos» del océano están empezando a recuperarse gracias a los esfuerzos de un grupo de buceadores que cuidan corales jóvenes en «viveros» antes de volver a plantarlos sobre las rocas para revitalizar los arrecifes.

En los viveros submarinos, ubicados en el Santuario de Pesca del Río White, una de las 44 áreas marinas protegidas (AMP) de Jamaica, se suspenden fragmentos de coral de cuerdas para que puedan alimentarse y crecer. Los jardineros de coral los protegen retirando depredadores como los caracoles y los gusanos de fuego, que se alimentan de los corales inmaduros.

Cuando los corales alcanzan un tamaño suficiente, los buceadores usan sedal para fijarlos a rocas expuestas en las antiguas zonas de arrecife y mantenerlos sujetos hasta que los corales jóvenes puedan adherirse de forma permanente.

Refugios seguros

Los corales no son los únicos seres vivos que están volviendo a proliferar en los arrecifes de Jamaica. Estas zonas también se usan para conservar especies muy sobreexplotadas por la pesca como los peces loro, fundamentales para mantener los arrecifes libres de algas invasoras. Los conservacionistas piden una prohibición total de la pesca del pez loro. Los erizos de mar negros, que comen algas nocivas, también están recuperándose y vuelven a hacer que el lecho marino sea seguro para los corales.

Los corales jóvenes se cultivan en cuerdas dentro de «viveros».Image: Jamaica Conservation Partners

Los corales son animales de cuerpo blando que forman un caparazón duro, similar a la piedra caliza, al convertir los minerales del agua de mar en carbonato de calcio. Este caparazón exterior duro es lo que constituye un arrecife. Sus vivos colores se deben a algas beneficiosas que protegen a los corales de los daños.

Pero las temperaturas cada vez más cálidas de los océanos están destruyendo los arrecifes de coral del mundo. Ya la mitad de la Gran Barrera de Coral de Australia ha resultado dañada por el «blanqueamiento coralino», un proceso que comienza con la muerte de las algas que protegen al coral.

Sin la cobertura de algas, los corales acaban muriendo y solo quedan sus esqueletos blancos. Los científicos predicen que el aumento de la temperatura del mar destruirá el 90 % de los arrecifes de coral del mundo a menos que actuemos urgentemente para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Los bosques lluviosos del mar

Los arrecifes de coral ocupan apenas el 0,1 % del lecho oceánico pero son una fuente vibrante de biodiversidad acuática: albergan a una cuarta parte de toda la vida marina, es decir, más especies que los bosques lluviosos. Sin embargo, crecen muy lentamente, por lo que pueden tardar décadas en recuperarse de los daños.

Nuestros mares absorben alrededor de un tercio de todas las emisiones mundiales de CO2. Esto los está volviendo ácidos, lo que perjudica a los corales. En las últimas tres décadas, se ha perdido la mitad de los arrecifes de coral del mundo, según World Wide Fund for Nature (WWF).

Las marcadas diferencias entre los corales sanos y los enfermos Image: Servicio Nacional Oceánico de Estados Unidos

Los arrecifes de coral también proporcionan alimentos y medios de vida a millones de personas, y su valor se estima en 386 000 millones de dólares al año. También actúan como una barrera, que protege las costas vulnerables y a sus comunidades de los daños causados por las tormentas.

A Jamaica aún le queda un largo camino por recorrer para recuperar sus ecosistemas marinos. Pero los cultivadores de coral son un gran ejemplo de cómo la gente común puede actuar para proteger el medioambiente y revertir los daños que el cambio climático está causando a nuestro planeta.

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