Cada año, al menos 7,3 millones de toneladas de vida marina terminan como captura incidental. Tiburones, tortugas, ballenas, delfines y aves marinas quedan atrapados accidentalmente en las redes de pesca y luego suelen ser devueltos al agua, muertos o moribundos.

Es una pérdida de vidas enorme que daña el ecosistema marino y los medios de vida de los pescadores.
Pero una nueva investigación podría ofrecer una esperanza. Los científicos colocaron luces en las redes de los pescadores y descubrieron que esto reducía considerablemente la captura incidental de tortugas y aves marinas.

Daños colaterales
¿Alguna vez se han preguntado por qué el atún enlatado lleva la etiqueta «respetuoso con los delfines» o «seguro para los delfines»? Se debe a que, durante la década de 1960, hubo una protesta pública por la enorme cantidad de delfines que morían accidentalmente a causa de la pesca del atún: se estima que fueron 6 millones. Como resultado, cambiaron los métodos de pesca y la captura incidental de delfines se redujo en un 99%.
Pero, lamentablemente, ahora se cree que una especie de delfín que solo se encuentra en los ríos de China se ha extinguido en gran medida debido a los métodos de pesca locales.

Las aves marinas, como los albatros y los cormoranes, que se sumergen en el agua para atrapar peces también corren el riesgo de quedar atrapadas en las redes. Cada año, alrededor de 400.000 aves marinas quedan enredadas en redes de enmalle dispuestas para capturar peces como el salmón, el bacalao y el eglefino. El problema es que las aves y los animales marinos no pueden ver las redes.
La difícil situación de estas aves marinas motivó a un grupo de científicos a buscar una solución mediante el uso de luces colocadas en las redes de enmalle.
Uso de luces para reducir la captura incidental
Investigaciones anteriores muestran que colocar luces LED en las redes puede reducir en un 64% la captura incidental de tortugas. Las luces sirven de advertencia visual para los animales, pero no afectan la cantidad de peces que se captura en las redes.
Un equipo internacional de investigadores, dirigido por el Dr. Jeffrey Mangel, de la Universidad de Exeter, razonó que esta señal visual también podría ser útil para reducir la captura incidental de aves marinas, en particular la de los cormoranes guanay.
El experimento se llevó a cabo en la pesquería de redes de enmalle demersales (en el fondo del mar o cerca de este) de Constante, Perú.
Las pesquerías peruanas de redes de enmalle representan la mayor parte de la flota artesanal del país. Cada año despliegan 100.000 km de redes, en las que miles de tortugas y aves marinas mueren como captura incidental.

Para el estudio, los investigadores compararon 114 pares de redes de enmalle, ancladas en posiciones fijas en el mar.
Las redes medían 500 metros de largo. En cada par, una estaba iluminada cada 10 metros a lo largo de la relinga superior, y la otra no.
Descubrieron que las redes equipadas con luces LED capturaban un 85% menos de cormoranes guanay que las que no tenían luces. Las redes de control capturaron 39 cormoranes, mientras que las iluminadas capturaron solo seis.
Los científicos dedujeron que iluminar las redes las hacía visibles para las aves, lo que les permitía evitar quedar enredadas.
Método rentable
Aunque fue un estudio a pequeña escala, los resultados podrían tener importantes repercusiones.
El hecho de que el método funcionara bien con dos especies diferentes —tortugas y aves marinas— significa que podría agilizarse la adopción de las redes LED y reducirse los costos de su implementación.
Dado que hay tantas pesquerías costeras que utilizan redes similares, el potencial para la conservación es enorme.
El Dr. Mangel, del Centro de Ecología y Conservación del campus de Penryn, en la universidad, dijo: «Nos alientan mucho los resultados de este estudio.
«Esto nos demuestra que quizá podamos encontrar formas rentables de reducir la captura incidental de múltiples taxones de especies protegidas y, al mismo tiempo, permitir que los pescadores se ganen la vida».
El equipo está trabajando ahora con pesquerías más grandes de Perú y con luces de distintos colores para comprobar si los resultados pueden repetirse y aplicarse a especies en peligro crítico de extinción.





