La restauración de turberas es crucial, pero ¿cómo la financiamos?

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  • Las turberas, que cubren alrededor del 3% de la Tierra, son el mayor almacén natural de carbono terrestre y producen alrededor de 4 gigatoneladas de CO2 al año.

  • La explotación y el uso excesivo de la tierra están degradando las turberas, con el riesgo de que pasen de ser un sumidero de carbono a una fuente de carbono.

  • Los gobiernos deben incorporar la financiación adecuada para la restauración de turberas con el fin de cumplir las contribuciones determinadas a nivel nacional y los objetivos del Acuerdo de París.

Las turberas, llamadas moors, mires o bogs, son ecosistemas terrestres de humedal formados a partir de materia orgánica parcialmente descompuesta y rica en carbono. Las turberas cubren alrededor del 3% de la superficie de la Tierra (véase la Figura 1) y constituyen el mayor almacén natural de carbono terrestre, manteniendo una cantidad constante de carbono.

Además de reducir el riesgo de inundaciones, conservar la biodiversidad, preservar la calidad del aire y depurar el nivel freático, las turberas secuestran aproximadamente 4 gigatoneladas de CO2 al año, más que todos los demás tipos de vegetación del mundo juntos. La conservación de las turberas puede contribuir a alcanzar la ambición global de cero emisiones netas y favorece la adaptación climática.

Figura 1. Fuente de la cobertura mundial de turberas.Image: UNFCC 2009

Las prácticas de uso de la tierra basadas en la explotación, el drenaje artificial a gran escala y la subestimación de los servicios ecosistémicos han hecho que las turberas sean vulnerables a una degradación irreversible. Como resultado, corremos un riesgo cada vez mayor de que el balance mundial de gases de efecto invernadero (GEI) de las turberas pase de ser un sumidero de carbono –que absorbe más carbono del que libera– a ser una fuente de carbono –que libera más carbono del que absorbe–.

Se ha calculado que las emisiones mundiales de CO2 procedentes de turberas drenadas han aumentado un 20% entre 1990 y 2008 y hoy representan aproximadamente el 5% de todas las emisiones antropogénicas.

Un metaestudio realizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y la Universidad de Oxford revela que la mayoría de los países deben incluir explícitamente medidas relacionadas con las turberas o los humedales en sus contribuciones determinadas a nivel nacional. Por ello, los gobiernos deben invertir el capital necesario para la restauración de turberas. El capital debe fluir hacia la restauración de las turberas; si no se actúa a tiempo, es probable que la factura sea cada vez más elevada.

Restauración de turberas con uso intensivo de capital

Los costes de un proyecto de restauración incluyen principalmente los desembolsos de capital asociados al reencharcamiento, la replantación, el desbroce de restos vegetales y la colocación de tapones de esfagno, entre otras técnicas de restauración. Estos costes de restauración representan más del 85% del total de los costes del proyecto. Al tratarse de un negocio intensivo en capital, necesita capital a largo plazo y a un coste razonable.

Es poco probable que la financiación pública proporcione fondos adicionales suficientes. En el Reino Unido, el gobierno prometió 10 millones de libras a través de su fondo de impacto en el medio natural para la restauración de 35.000 hectáreas de humedales, lo que representa el 1% de todas las turberas modificadas y activamente degradadas del país. Sin embargo, la financiación pública puede ser clave para establecer instituciones y mecanismos que atraigan capital privado.

Se necesitan mecanismos de financiación autosostenibles que generen más ingresos y que ofrezcan una oportunidad lucrativa a los proveedores de capital privado para participar en el negocio de la restauración de turberas.

Proponemos crear un servicio de financiación de capital natural que combine capital público y privado. El servicio reúne capital de diversas fuentes y ofrece capital anticipado, de bajo coste y de larga duración a los agregadores para cubrir los gastos de capital y de explotación del programa de restauración de turberas.

Los financiadores públicos aportan subvenciones de capital fundamentales para financiar una parte significativa de los costes iniciales de restauración, mientras que los inversores privados cubren la parte restante de los costes de capital. El capital público con el mandato de generar capital público puede aportar subvenciones de capital no reembolsables, lo que permite a los inversores privados obtener la rentabilidad requerida por su inversión.

Los proveedores de capital privado serían los inversores con horizontes de inversión a largo plazo y disposición a asumir riesgos de iliquidez, como los fondos de pensiones y las compañías de seguros. El propietario de las turberas, en su mayoría autoridades públicas, cede los derechos de uso al servicio de financiación durante un determinado número de años, lo que permite a este recuperar el capital mediante la monetización de los servicios de la turbera.

Costes y beneficios de la restauración de turberas.Image: Labanya Prakash Jena

Recuperación del coste de la restauración

El servicio de financiación puede designar a un promotor de proyectos responsable de evaluar el estado de la turbera (desde casi natural hasta activamente erosionada), así como de restaurarla y mantenerla. El promotor cobrará al servicio de financiación una comisión de gestión por los servicios de restauración y mantenimiento de la turbera. El servicio de financiación puede contratar a un tercero que proporcione una certificación de garantía de calidad que aumente la comercialización y el precio de los servicios ecosistémicos.

El principal beneficio financiero procede de la venta de emisiones de carbono negociables derivadas del secuestro de carbono (captura, eliminación y almacenamiento de CO2 de la atmósfera terrestre) mediante la restauración de turberas. Puede existir un contrato a largo plazo entre comprador y vendedor para adquirir derechos de emisión a un precio predeterminado con el fin de mitigar la volatilidad del precio del carbono. Dado que se prevé que el precio del carbono aumente en el futuro, esta fuente de ingresos será clave para la viabilidad comercial de la restauración de turberas.

Además de generar ingresos por la venta de créditos de carbono, habrá una serie de pagos por un flujo garantizado de servicios ecosistémicos (PES). En la mayoría de los casos, los PES proceden de la purificación del agua, la protección frente a inundaciones y los beneficios recreativos.

Los beneficios relacionados con la calidad del agua derivados de la restauración de turberas pueden clasificarse en dos grandes categorías: 1) reducción de los costes de tratamiento del agua potable y 2) beneficios asociados al buen estado ecológico de las masas de agua.

La autoridad del agua puede pagar por los beneficios de la purificación del agua. Un contrato largo de compra de agua entre la autoridad del agua y los promotores puede reducir la incertidumbre del flujo de caja.

Con frecuencia, la contribución de las turberas de tierras altas al almacenamiento de agua reduce la probabilidad de inundaciones aguas abajo. Las autoridades locales o el gobierno federal pueden sufragar una parte del coste de la restauración de turberas, ya que invertirían menos en protección frente a inundaciones.

Además, las compañías de seguros generales también pueden cubrir una parte del coste de la restauración, ya que es menos probable que se produzcan reclamaciones de seguros por activos vulnerables a las inundaciones en esa zona.

Se puede practicar el pastoreo en algunos de los humedales restaurados, mediante un acuerdo con precio de mercado con agricultores locales que puede generar ingresos adicionales. Además, las turberas pueden ofrecer servicios recreativos que atraen a un gran número de turistas; estos servicios pueden tener precio mediante la venta de entradas a los turistas. Del mismo modo, pueden generarse ingresos adicionales con la publicidad exterior en la turbera.

Los pagos recibidos de las fuentes anteriores se utilizarán para devolver a los financiadores privados, mientras que las múltiples fuentes de ingresos pueden mitigar el riesgo de crédito de los inversores.

Además, un contrato a largo plazo con compradores de créditos de carbono, masas de agua y autoridades gubernamentales puede mejorar la previsibilidad de los ingresos del proyecto, mitigando así el riesgo para los financiadores privados.

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