¿Nos enfrentamos al Armagedón de los insectos? Un estudio reciente descubrió que las reservas naturales de Alemania han registrado una reducción del 75 % de los insectos voladores en los últimos 27 años. Los investigadores advirtieron con contundencia que esto indicaba un colapso más amplio de la población general de insectos, que provocaría una catástrofe ecológica si no se frenaba.
Pero ¿se trata de una exageración de un único estudio realizado en un solo país o hay motivos reales de preocupación? Aquí respondemos cinco preguntas sobre la importancia de este resultado y sobre si deberíamos preocuparnos.
¿Importa que disminuyan las poblaciones de insectos?
La idea de salir a hacer un pícnic una tarde preciosa sin avispas zumbando alrededor puede parecer bastante atractiva. Entonces, ¿por qué preocuparnos por la disminución de los insectos? Pues, además de molestarnos, los insectos son un eslabón clave de muchas cadenas alimentarias. Son el principal recurso alimentario de muchas aves, pequeños mamíferos, reptiles y otras criaturas.
También son fundamentales para la producción de alimentos para las personas, ya que muchos de nuestros cultivos dependen de los insectos para la polinización que permite producir frutos y semillas. Además, los insectos desempeñan un papel muy importante en la descomposición de la materia orgánica, que permite que los nutrientes regresen al suelo y sustenten las cosechas del año siguiente. Por tanto, dada la importancia ecológica de los insectos, una fuerte disminución de su abundancia debería preocuparnos mucho.
¿Podemos confiar en los métodos de este estudio?
A diferencia de estudios anteriores, este estudio midió la biomasa de los insectos. Esto significa que no sabemos qué tipos concretos de insectos están disminuyendo (aunque los datos recopilados permitirán realizar este análisis en el futuro). Tampoco sabemos si todos los tipos de insectos están disminuyendo por igual. También desconocemos si el problema es que los insectos son cada vez más pequeños o que hay menos.
Sin embargo, este enfoque permite estimar mejor la magnitud del problema, aunque no revele detalles específicos. Por ejemplo, tanto si los insectos son cada vez más pequeños como si hay menos, la disminución tendría un impacto igual de grande en la dieta de las aves. Estudios anterioresse centraban sobre todo en un grupo concreto de insectos, y debatir por qué ese grupo estaba en riesgo eclipsa la cuestión más amplia de si se trata de un problema general. El nuevo estudio sugiere que existe un problema general de gran magnitud.
¿Son fiables los resultados?
El estudio es fruto de una colaboración con la Sociedad Entomológica de Krefeld, formada esencialmente por miembros del público. Es una demostración perfecta de cómo podemos recopilar muchos más datos si contamos con la participación de personas interesadas, una práctica también conocida como «ciencia ciudadana».
Con los modelos actuales de financiación de la investigación, que suelen contemplar únicamente proyectos de entre uno y cinco años, no es posible realizar en una universidad un estudio de un proyecto de esta envergadura (64 lugares durante 27 años). Por eso, sin la dedicación de los aficionados a los insectos, ni siquiera conoceríamos este problema.
El análisis de los datos contó con el apoyo de un excelente equipo de científicos universitarios, así que no debería haber motivos para dudar de los resultados. En cambio, deberíamos plantearnos si los modelos actuales de financiación de la investigación y el enfoque que estos generan pueden pasar por alto aspectos cruciales de la ciencia ecológica, con consecuencias potencialmente muy perjudiciales.
¿Qué significa para el resto del mundo un estudio realizado en Alemania?
No hay estudios comparables en otros países, así que cualquier debate sobre si los resultados son aplicables en otros lugares sería puramente especulativo. Esto es especialmente cierto porque desconocemos la causa de la disminución.
Sin embargo, hay abundantes pruebas que respaldan la idea de que las poblaciones de insectos están amenazadas en todo el mundo. Por ejemplo, un estudio de 2014 indicó una disminución del 45 % de la abundancia de insectos en la mayoría de los lugares del mundo objeto de seguimiento.
¿Cuál es la causa de la disminución?
El principal problema de este estudio es que no nos ayuda a encontrar posibles causas de una disminución tan drástica. Los investigadores examinaron algunos aspectos de la vegetación y algunas variables climáticas, y ninguno de ellos pareció ser la causa principal.
El hecho de que la disminución se observara en reservas naturales resulta especialmente preocupante, pues sugiere que podría ser aún más grave en otros lugares. Además, que podamos detectar la disminución en distintas reservas sugiere que la causa no se limita a un fenómeno local.
Entre las posibles explicaciones figuran el uso de plaguicidas a escala industrial (que quizá no sean tan seguros como se creía hasta ahora), o el aumento de las explotaciones agrícolas dedicadas a un solo cultivo y la deforestación asociada a este fenómeno (lo que podría reducir la cantidad de especies de insectos que pueden sustentarse). El siguiente paso es averiguar exactamente qué está ocurriendo para intentar revertir esta preocupante tendencia.





