Nos enfrentamos a una crisis del agua sin precedentes: se prevé que la demanda mundial de agua dulce supere la oferta en un 40 % para 2030, afirma la ONU.
Un nuevo informe propone medidas urgentes que la humanidad debe adoptar colectivamente para detener la inminente crisis del agua.
Según EcoWatch, ofrece siete recomendaciones fundamentales, entre ellas gestionar el ciclo del agua del planeta como un bien común y dejar de infravalorar el agua.
Samuel Taylor Coleridge publicó por primera vez el poema «La balada del viejo marinero» en 1798, pero, ahora que el mundo se está quedando sin agua dulce, los versos «Agua, agua por todas partes, / ni una gota para beber» resultan oportunos.
Hoy, el planeta afronta una crisis del agua, y se prevé que la demanda mundial de agua dulce supere la oferta en un 40 % para 2030, dijo el presidente del 77.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Csaba Kőrösi en una rueda de prensa sobre la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, según informó Down to Earth.
«Las pruebas científicas demuestran que tenemos una crisis del agua. Estamos haciendo un uso indebido del agua, contaminándola y alterando todo el ciclo hidrológico mundial con lo que hacemos al clima. Es una crisis triple», dijo a The Guardian el director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, Johan Rockstrom, copresidente de la Comisión Mundial sobre la Economía del Agua (GCEW).
Se espera que en la conferencia de la ONU que se celebrará del 22 al 24 de marzo en Nueva York se adopte una Agenda de Acción por el Agua: compromisos voluntarios de países y partes interesadas para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.
«Cambiar el rumbo: un llamamiento colectivo a la acción», un informe publicado por la GCEW, propone medidas urgentes que la humanidad debe adoptar colectivamente para detener la inminente crisis del agua. La comisión afirmó que, si el mundo no toma estas medidas, fracasarán los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y la acción climática en general, según indicó la GCEW en un comunicado de prensa.
Según el informe, los gobiernos deben dejar de conceder subsidios agrícolas para la extracción y el uso excesivo del agua, informó The Guardian. También deben cesar las operaciones imprudentes y derrochadoras de industrias pesadas como la minería y la manufactura.
Los autores del informe señalan que los países deben empezar a gestionar el agua como un bien común, ya que la mayoría depende de los demás para acceder a este recurso esencial, y su contaminación y uso excesivo amenazan las reservas de agua del mundo.
«Necesitamos un enfoque mucho más proactivo y ambicioso que trate el agua como un bien común. Debemos poner la justicia y la equidad en el centro; no es solo un problema tecnológico o financiero», dijo Mariana Mazzucato, copresidenta de la GCEW, profesora del University College de Londres y autora principal del informe, según informó The Guardian.
Rockstrom dijo que la mayoría de los países obtienen cerca de la mitad del agua de sus países vecinos, a través del agua «verde»: la liberación de vapor de agua de las hojas de los árboles durante la transpiración. Añadió que no se aprecia esta interconexión.
El informe de la GCEW presenta siete recomendaciones fundamentales, entre ellas gestionar el ciclo del agua del planeta como un bien común, dejar de infravalorar el agua, eliminar gradualmente 700.000 millones de dólares en subsidios a la agricultura y el agua, y facilitar inversiones en sostenibilidad, acceso y resiliencia hídrica en países de ingresos bajos y medios mediante la creación de Alianzas Justas por el Agua.
El informe señala que también debe darse prioridad a garantizar agua limpia y suficiente para todas las poblaciones vulnerables, así como a restaurar los humedales, las reservas agotadas de aguas subterráneas y otros sistemas de agua dulce.
¿Qué está haciendo el Foro para abordar el desafío mundial del agua?
«No habrá revolución agrícola a menos que resolvamos el problema del agua», dijo Rockstrom, según informó The Guardian. «Detrás de todos estos desafíos a los que nos enfrentamos siempre está el agua, y nunca hablamos del agua».
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de la próxima semana será la primera reunión de esta organización intergubernamental para debatir sobre el agua desde la primera cumbre sobre el agua, celebrada en 1977. «Si queremos tener alguna esperanza de resolver nuestra crisis climática, nuestra crisis de biodiversidad y otros desafíos mundiales relacionados con los alimentos, la energía y la salud, debemos cambiar radicalmente nuestro enfoque sobre cómo valoramos y gestionamos el agua», dijo a The Guardian Henk Ovink, enviado especial de los Países Bajos para asuntos internacionales del agua. «[Esta] es la mejor oportunidad que tenemos para situar el agua en el centro de la acción mundial y garantizar que las personas, los cultivos y el medioambiente sigan teniendo el agua que necesitan».





